martes, 27 de agosto de 2013

Frikicata veraniega en Cervezorama 2.0

Otra de las catas de este verano tuvo lugar el pasado día 22. De nuevo en Cervezorama 2.0 y así aprovechaba para traerme pa'casa una caja que me tenían reservada con unas botellas las cuales espero dar cuenta muy en breve.

En lo que se refiere a la cata estuvo impartida por Álvaro del blog "Petroleos Blog". Como no podía ser de otra manera hubo un buen lote de cervezas negras, todas negras negrísimas:
  • The Lost Abbey Serpents Stout (11% ABV)
  • Alaskan Br. Co. Smoked Porter 2008 (6.5% ABV)
  • Brodies Smoked Rye Porter (7.3 % ABV)
  • Evil Twin Even More Jesus (12% ABV)
  • Struise Black Damnation I - Black Berry Albert (13% ABV)
  • Mikkeller Black Hole Barrel Aged Edition Cognac (13.1% ABV)
  • Mikkeller 黑牛 Black Buffalo (19.3 % ABV)

Como ya hice en mi anterior cata del mes de julio las notas que aparecen detrás del nombre de la cerveza y el estilo son sobre cinco:

The Lost Abbey Serpents Stout (Imperial Stout) - 3.9

Esta cerveza tuvo su propio ritual. A Álvaro que tanta le gusta crear un ambiente para cada tipo de cata en general y cada tipo de cerveza en particulas, para esta apagó las luces y nos estuvo leyendo un texto de unos monges referente a la cerveza y Los 10 Mandamientos de The Lost Abbey que se pueden leer aquí en el apartado de "Descripción Comercial".
En cuanto a la cerveza es de un calor marrón muy oscuro, casi tirando a negro, con espuma de muy buena persistencia de color tostado. Aroma maltosas, tostado, matices a fruta madura, ciruelas y pasas. En boca tiene notas a maltas tostadas, con ciertos matices a café, chocolate negro, ciertos toques a madera también están presentes. El final es intenso a café en grano y chocolate negro, ligeramente amargo con muy buenos toques a bourbon al final del trago. Muy cremosa y densa en el paladar.



Alaskan Br. Co. Smoked Porter 2008 (Smoked) - 3.6

Fue la segunda en caer durante aquella todavía tarde de jueves. Procedente de una cervecera la cual es muy difícil que llegue algo y en esa ocasión nosotros, los cinco que estábamos tuvimos el privilegio.
De color, esta sí, negro con una espuma blanquecina con una muy buena duración, el aroma is fuertemente ahumado, con leves notas a madera y tabaco. En boca dominan las notas a maltas tostadas, con leves trazas a salsa de soja y pescado ahumado. El final es levemente amargo, muy suave, ligero ahumado y notas a cenizas.



Brodies Smoked Rye Porter (Porter) - 3.6

No había probado nada hasta ahora sobre esta cerveza y por lo visto en estos momentos está muy de moda, un poco lo que pasó/esta pasando con The Kernel...
La cerveza se presentaba negra, con una muy buena formación de espuma, de burbuja fina, muy cremosa, duradera y dejando un bonito encaje en el vaso. En nariz dominaban los aromas a cítricos (¿pero no era una Porter?) y muy levemente notas ahumadas. En boca tenía una decente amargor, bastante lupulada con notas cítricas (entonces..., ¿en qué quedamos?), levemente a pimienta y un final muy ligeramente ahumado. 
La cerveza está catalogada como una Porter pero debido a que lso lúpulos enmascaraban cualquier otro aspecto me pareció más como una Black IPA. Vamos entre una Porter y una Black IPA..., como de la noche al día.



Evil Twin Even More Jesus (Imperial Stout) - 4.1

Curioso que las dos botellas que pudimos degustar tuvieran la etiqueta al revés.
De color negro intenso presentaba una espuma tostada que muy rápido se disipaba. El aroma presentaba maltas tostadas y asadas, fruta madura, pasas y ligeras trazas a coco. En boca la primera sensación es alcohólica, pero muy bien integrada con notas dulces, muy maltosa en donde pasas y furtos rojos maduros estaban en una muy buena proporción presentes. De igual manera se percibían matices a madera y a regali. El final estaba dominado por el café en grano y el chocolate negro. Muy cremosa y densa en el paladar con notas a bourbon en el retrogusto.



Struise Black Damnation I - Black Berry Albert (Imperial Stout) - 4.1

Esta cerveza ya tuve ocasión de probarla hace justamente un mes y de nuevo fue todo un placer volver a repetir las mismas sensaciones que entonces me produjeron.
Eso sí, esta foto sí que es mía.



Mikkeller Black Hole Barrel Aged Edition Cognac (Imperial Stout) - 4.2

Obviamente de color negro con una espuma toastada que se disipó muy rápido. Aroma a maltas tostadas, chocolate, granos de café, suaves notas a cognac. En boca tenía un sabor ligeramente dulzón pero nada empalagoso, dominando las notas a café negro pero muy bien integrado con las trazas a frutos rojos, pasas, ciruelas, higos pasos y en donde se hace más perceptible las notas a cognac. El final ligeramente dulce pero bien compensado con leves notas amargas con trazas a barrica.



Mikkeller 黑牛 Black Buffalo (Imperial Stout) - 4.4

Cerveza envejecida en barricas de la destilería Buffalo Trace, situada en Francfort (Kentucky) la cual afirma que es la destilería más antigua de los Estados Unidos y que ha tenido un funcionamiento contínuo. Ganadora de numerosos premios en muchos certámenes tales como el Ultimate Spirits Challenge, el San Francisco World Spirits Competition, el Los Angeles International Wine & Spirits Competition y muchos más.
De color negro y con espuma tostada de muy corta persistencia. Aroma a maltas asadas con leves notas a levadura y caramelo, café, chocolate negro y madera. En boca se presentaba densa con un leve amargo. A pesar de su alta graduación era de trago fácil, ciertos toques dulzones, barrica y notas a maltas asadas están en una alta presencia. A medida que se iba calentando salían a relucir más matices a bourbon. El final con un decente amargor con buena duración y muy presentes notas a café y chocolate negro que enmascaraban muy bien los matices acohólicos.









Esto es todo lo que dio de sí aquella tarde-noche calurosa de agosto. ¿¿Quién dijo que las negras no eran de lo más propicio en época estival??, pues toma siete...


Lugares cerveceros con encanto. #2 Brasserie Cantillon

Si hay un lugar al que cualquier amante de la cerveza tiene que ir ese es la Brasserie Cantillon. Situada en el número 56 de la Rue Gheude está a unos 10-15 minutos andando de la mítica Grand Place. Un lugar al que tuve ocasión de visitar en mi primer viaje a Bélgica allá por el 2008 en compañía de otros dos coleccionistas de material cervecero: Eduardo y José Luís; con los cuales iba a asistir al día siguiente a la que a la postre fue mi primera (y no la única) reuníon de coleccionismo fuera de nuestras fronteras.

La Brasserie por fuera no tiene ningún tipo de adorno publicitario rimbombante ni nada por el estilo. Lo más sobrio y sencillo para una micro la cual cuando uno entra dentro se da cuenta cuan complejo es el 'arte' este de elaborar cerveza.



A la llegada del visitante nos esperamos una mesa a la derecha en la cual nos proporcionan un panfleto escrito en español sobre la visita a la Brasserie. Todas las salas y puntos claves numerados y explicados al más minimo detalle en dicho triptico. No se deja nada al azar..., excepto las levaduras... (casi).

Subiendo al primer nivel de la micro se pueden encontrar los tanques de cocción, las máquinas trituradoras del cereal: trigo y cebada, así como el koelschip, el alma mater en donde se enfría el mosto (siempre por la noche ) y en donde se produce el milagro de las levaduras.


Tanques de cocción

Llama especialmente la atención el granero, situado en la azotea del edificio en donde abundan sacos de cereal y barricas..., barricas por todos los lados.

Sacos de malta en la azotea del edificio
 
  

Barricas en la azotea

Destaca por la vistosidad de las mismas el gran repertorio de maquinaria antigua que posee la Brasserie, muchas de ellas desde el S. XIX.


 

También se puede visitar el área de embotellado y acondicionamiento en botella en donde pudimos ver la máquina de etiquetado, encorchado...,  entre otras.








Si quedaba algo por ver eso fue el método de lavado de las barricas. Llenan con un poco de agua la barrica en cuestión, la prenden en una maquina y la voltean de forma enérgica




Al final de la visita nos dieron una cata de las cervezas Cantillon, de 2 de ellas. Era la primera vez que yo probaba una cerveza  de ese estilo y he de reconocer que por aquel entonces no estaba muy preparado con lo que me iba a encontrar así es que mi experiencia con esas cervezas no fue nada gratificante. Menos mal que esto ha cambiado...

Website: http://www.cantillon.be/ 

lunes, 19 de agosto de 2013

Lugares cerveceros con encanto. #1 Gambrinus Drivers Museum

Esta nueva sección y ya van unas cuantas que llevo abiertas y que muy lentamente tienen continuación está dedicada a aquellos lugares con temática cervecera con su encanto propio. Museos, exposiciones, micros, etc. Todo tendrá cabida. Visto desde el plano tanto turístico como el mío propio, en donde pondré una breve descripción del lugar y en el que colgaré más fotos que otra cosa.

Espero que guste.

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La primera entrada me voy a situar en Bélgica. Que este país es mi debilidad no es nada nuevo. Más en el plano cervecero que en el de la breweriana. En este último caso ya hace mucho que dejé de coleccionar posavasos de cervezas belgas ante la ingente cantidad que salen anualmente; actualmente sólo me dedico a coleccionar posavasos de este país de cervezas de navidad. Una temática que se caracteriza por tener no pocas piezas precisamente.

Esta entrada está dedicada al Gambrinus Drivers Museum (en adelante GDM) que lo visité allá por el 2010 aprovechando que asistí a un encuentro de coleccionismo en Moutfort (Luxemburgo) y al que fui a visitarlo el domingo por la mañana antes de cojer el avión de vuelta a España junto a otros coleccionistas de BCN.

Logotipo de su web


La fachada del GDM ya impresiona de por sí. Ubicado en la ya cerrada en 1975 Brasserie Bouty, creada la cual ejerció de maltería durante la existencia de la Brasserie, en Romedenne, una localidad muy cercana a Philippeville, al sur de Charleroi.

Fachada de la Brasserie Bouty y un camión de cerveza Cardinal

En ella se puede ver todo tipo de breweriana dedicada a los vehículos de reparto de cerveza. Desde los antiguos coches de caballo a los modernos trailers, pasando por los camiones cerveceros que durante el desarrollo de las dos Guerras Mundiales se dedicaron al tema logístico pero visto desde el plano bélico. Todo ello está muy bien documentado y organizado en muchísimas vitrinas en donde se pueden ver carteles antiguos, posavasos, etiquetas, miniaturas, botellas con su etiqueta, fotos antiguas, placas cerveceras que iban colgadas en los camiones, botellas al ácido y por supuesto camiones originales restaurados.

Siguiendo una breve guía al llegar al GDM en frente de la puerta de entrada aquel día se podía ver este bonito camión de época de la Brouwerij F. Boon.


Nada más entrar al museo impresiona ver colgando literalmente del techo el chasis de un Saurer 5AD de 1927 el cual transportaba cerveza Whitbread.

Chasis de un Saurer 5AD de 1927

Placas para colgar en los laterales de los camiones promocionando la cervezas que transportaban.


El museo está repleto de vitrinas en donde se puede ver todo tipo de breweriana relacionada con los vehículos a motor.




No pueden faltar algunas referencias españolas






Bonitos carteles si bien no dedicados a los vehículos a motro, si dedícados a diversas formas de transportar cerveza los cuales no dejan de ser muy curiosos por sus diseños de los años 50-60.



Por supuesto también hay presencia en las vitrinas de aviones con publicidad de cerveza.


...E incluso dentro de la antigua Brasserie se pueden encontrar varios vehículos perfectamente restaurados.

Lloyd Lt 600 de 1960



No sé si ahora pero por aquel entonces a las puertas del museo, fuera de lo que era su instalación, se podían ver unos 20-30 palets de botellas de cerveza de cristal no recuerdo si serigrafiado o tallado o grabado al ácido, al igual que tampoco recuerdo la marca. Aunque tuve la tentación de llevarme unas cuantas botellas no podía meter nada más en la maleta, y seguro que me iba a pasar de peso al cojer el avión. Ya sabemos cómo se las gasta la conocida compañía low cost irlandesa con el tema del peso de las maletas... Sólo me dio para rebañar unos tapones de cerámica de las extintas Brasserie Devaux de Philippeville (+???) y de Brasserie Labor de Mons (+1962)


Tapones de cerámica


Espero que os haya gustado y picado el gusanillo de visitar este idílico lugar en cuanto tengáis ocasión. Ah! por cierto, se me olvidaba. Incluido en el precio de la entrada estaba incluido un libro de cerveza titulado 'Belgium by Beer; Beer by Belgium', del que ya tomé algunas referencias para esta entrada y una copa de cerveza Hapkin en el bar que había dentro del museo.

Para más información no dejéis de visitar su web: http://www.gambrinus-drivers-museum.be/indexen.htm

sábado, 10 de agosto de 2013

La historia de las Sour - Artículo en The New Yorker

Brujulendo por ahí me he encontrado con este buen artículo sobre cómo apareció la cerveza Sour, el cual apareció el pasado 29 de julio en el The New Yorker y que podéis leer el enlace original aquí

* Entre corchetes [...] pongo la palabra literal y que no se me ha ocurrido ninguna equivalencia

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Breve historia sobre la cerveza Sour

Por Christian DeBenedetti(1)

Cerveceros, especialmente en los Estados Unidos, han adoptado el arte belga de larga tradición de infectar deliberadamente cerveza con los mismos "gérmenes" que las generaciones predecesoras erradicaron no sin mucho esfuerzo.

En una tranquila tarde de junio en el Monk's Café de Filadelfia, William Reed, cervecero de la Boston Beer Company, abrió un batch experimental que había elaborado en 1996. Por aquel entonces fue hecha a petición de Tom Peters, dueño del Monk's Café, una ale roja de Flandes que se llamaba Brewhouse Tart, fermentada con levaduras convencionales y silvestres, las cuales pueden causar estragos sensoriales. Ese año Reed tuvo suerte presentando una cata al posteriormente influyente escritor británico Michael Jackson -Profesor invitado en el Museo de Arqueología y Antropología del Museo de la Universidad de Pennsilvania- al cual le encantó inmortalizándola posteriormente en uno de sus dieciseis libros. "Estaba impresionado", dijo Peters. Reed dejó de lado un único barril, el cual se mantuvo más o menos olvidado en una bodega durante diecisiete años, hasta que lo abrió el mes pasado. La cerveza, por inverosimil que pareciera, se encontraba de una forma excelente, con un color rojizo, con taninos, madera y cerezas y sabores a Oporto. Pero lo que más destacaba era por su acidez. Brewhouse Tart sabía como una gominola líquida.


Pediococcus
Antes de la aparición de la refrigeración y los avances en la ciencia de la fermentación a mitad del S. XIX, casi toda la cerveza era, en diferentes grados, agria. Lo culpable de eso fueron las condiciones sanitarias premodernas, gracias a las bacterias Lactobacillus(2) y Pediococcus(3), así como levaduras Brettanomyces(4), las cuales contribuyen a un toque de acidez y sabores característicos, aroma similares al cuero, humo y [Horse Blanket]. Pasteur, padre de la biogénesis (así como su método para pararla, la pasteurización) se removería en su tumba cuando cerveceros, sobre todo de los Estados Unidos, habían adoptado el arte de larga tradición belga de infectar deliberadamente la cerveza con los mismos errores salvajes que generaciones suyas anteriores habían intentado erradicar con tanto esfuerzo. El resultado: una cerveza agradablemente amarga, idónea para acompañar alimentos, misteriosamente compleja y atractiva.

Lactobacillus
Brettanomyces












En las conversaciones sobre elaboración de la cerveza de estos días el tema principal no es referente al lúpulo. Son sobre la inoculación en barriles de madera de levadura salvaje. Los cerveceros han puesto cómo se debe usar, comunicando cientos de ejemplos comerciales de cerveza americana Sour. Estos nombres a veces tienen nombres nobles e incluso sacerdotales: Allagash's Resurgam ("Voy a subir de nuevo") y Consecration ("Consagración") de Russian River Brewing para iniciados. Con un pH similar a un buen Pinot Noir(5), ideal para un buen menú, el producto es notoriamente difícil de lograr. En medio de todo ensayo-error, la antigua historia de la cerveza se está repitiendo, extendiéndose por todo el país a la vez en forma de aspumoso barril infectado a propósito a Billings, Montana, Athens, Ohio, Tampa, Los Ángeles, Brooklyn (por supuesto). ¿Y ahora qué?.

Disponible en el mercado belga, la cerveza Sour Ale llegó a Estados Unidos por primera vez en la década de los setenta, sentando las bases para la cervezas sour nacionales. La Cervecería Cantillón, fundada en 1900 en el barrio bruselense de Anderlecht, aún elabora los ejemplos más intransigentes, especializándose en la Lambic, una Sour fermentada espontáneamente; y la Gueuze, de la mezcla de lambics añejadas. (Otras estilos belgas Sour incluyen las rojas y marrones de Flandes, las cuales son elaboradas por Rodenbach.) Ampliamente incomprendida en un primer momento, el austero personaje de Cantillon, agrio, rancio, a veces ha llevado a los bebedores a declarar que la cerveza estaba infectada y por ello devolver la botella. A principios de 1997, cuando visité por primera vez la fábrica las cervezas no estaban disponibles en los Estados Unidos, salvo algunos envíos de semi-contrabando. "Cantillon parecía una locura en ese momento", dice Dan Shelton, el gran importador de cerveza. "Me tomó casi diez años para que la gente se de cuenta cómo sabe una tradiconal Lambic y una Gueuze".


Esta cerveza apenas podía venir de un lugar más atmosférico. Prácticamente sin cambios desde la Primera Guerra Mundial, la fábrica de cerveza es una maravilla, con vigas resistiendo ruedas a vapor, calderas de cobre y un koelschip (a menudo anglicanizado como "coolship"), una enorme bañera de cobre en el ático del edificio que se utiliza para enfriar el mosto sin fermentar. Hoy en día, en medio de los barriles, Jean Van Roy, de cuarenta y cinco años de edad, de mandíbula cuadrada y bisnieto de la línea de Cantillon dirije el espectáculo. Jean-Pierre, su padre afable de setenta y un años se le atribuye haber salvado a las Lambic de una muerte por añadir edulcorante en la decada de los setenta, trabaja a su lado mirando detenidamente como lo haría Max von Sidow.

Koelschip de Cantillon. Foto de aquí.

Durante los meses fríos de invierno -la elaboración de la cerveza se lleva a cabo sólo estacionalmente- cada nuevo batch se bonbea al vapor dentro del koelschip. Entonces el joven Van Roy abre respiraderos a modo de persianas invitando a las levaduras salvajes y bacterias para inocular la cerveza durante toda la noche (también hay un buen número de ellas por las vigas). A la mañana siguiente el mosto fluye por abajo de barricas de Borgoña vacios donde poco a poco se transforman durante un máximo de cuatro años, para luego ser mezclado y refermentado a veces con fruta, con el fin de elaborar la Cantillon Kriek, la Rosé de Gambrinus y la Fou' Foune, entre otras. En los últimos años Van Roy ha experimentado con cervezas de fermentación en ánforas de terracota, envejecidas con ruibarbo, bayas, uvas Cabernet Franc(6) y Merlot(7) de Saint-Émilion y Pomerol(8) pero también creciendo las uvas Pineau d'Aunis(9), también conocida como Chenin Noir, procedente del Valle del Loira. 

Mientras tanto, inspirados por Cantillon y otros tradicionalistas belgas, un variopinto grupo de rebeldes americanos están llevando a cabo el arte de la cerveza Sour. Ron Jeffreys, anteriormente conocido como "Capitán Spooky" posee la microcervecería Jolly Pumpkin en Michigan, acreditando haber elaborado la primera cerveza Sour de calidad, fermetando en madera cervezas Sour a principios del 2000. La californiana Lost Abbey en San Marcos y la Russian River en Santa Rosa han escendido al estatus de cerveceras de culto. Chad Yakobson, fundador de la exitosa micro Crooked Stave, de Denver, empezó su carrera con un master sobre Brettanomyces. Incluso Miller-Coors, con sus cervezas de la serie AC Golden está registrando un programa de envejecimiento en madera bajo la atenta mirada de un joven y ambicioso cervecero, Troy Casey. Y en el desierto de Oregon a las afueras de Bend, el cervecero Paul Arney, antiguamente Jefe de I+D de la quinta fábrica del país, Deschutes, se ha ido fuera de lo convencional fermentando alguna de sus Ale Apothecary en abetos ahuecados a modo de canoa.


Ron Jeffreys de la Jolly Pumpkin. Foto de aquí.
¿Quién va a liderar el movimiento?, haz una cerveza rara, especialmente en el noreste y cualquiera se genuflexiará a la octava generación Shaun Hill de Vermont, los cuales elaboran sus cerezas Hill Farmstead -incluyendo algunas excelentes Sour a pesar que éstas representan una pequeña parte de su producción- en una granja familiar de cien acres cerca de Greensboro. Hill Farmstead ha atraído a un buen número de fans enloquecidos en apenas dos años disparando las cervezas al número uno en RateBeer.com, aunque la cervecería en sí tiene, por el momento, un sólo granero y las creaciones son tan escasas que son casi imposibles de encontrar fuera de Vermont. Con alguna frecuencia los visitantes quedan atrapados en su propiedad, por lo que se tiene que cojer el tractor para sacarlos... una vez más. Es un escenario en el que el cervecero, de treinta y tres años, -un autodidacta perfeccionalista con seis años de experiencia en elaboración de cerveza en Dinamarca, con amor a Dylan, y una multitud de cientos e incluso miles de fans todos los fines de semana- saludo con un aire de incredulidad, pobre. ¿Cómo va a mantener el ritmo?.

Hill Farmstead. Foto de aquí
La demanda es incesante, ero más o menos agradable. La interminable atención, sin embargo, es menos reconfortante. "Yo sólo quiero ser querido", me dijo Hill en una noche nevada de abril cuando nos bebimos su última y excelente Hill Farmstead Prolegomena, una flandes rojiza en colaboración con el maestro de la Cambridge Brewing Company, Will Meyers. Él estaba hablando de sus cervez -normalmente con nombres de sus ancenstros (Hill Farmstead Ephraim) u obras de la filosofía (Hill Farmstead Phenomenology of Spirit)- con muestras de amor. Lo que motiva a sus devotos en parte podría ser genética: algunos biólogos creen que los humanos evolucionaron para disfrutar de la acidez bacteriana en un bajo nivel para fomentar la salud de los probióticos(10). Otros, por otro lado pueden indicar que es deterioro. De acuerdo un estudio descrito en Nature, PKD2L1, el receptor de la proteina ácida también reside a lo largo de toda la médula espinal, posiblemente monitorizando la salud cerebroespinal. Los amantes de las cervezas Sour a veces hablan de estar arruinando los convencionales estilos de cerveza -para siempre. Debe ser amor. ¿O es un rayo de luz embotellada?. Los iones de alimentos ácidos resulta que pueden penetrar en las paredes celulares de nuestras papilas gustativas, lo que provoca una respuesta eléctrica, intercambiando radicales libres, al igual que la sensación de nuestra piel en océano abierto.


(1) Christian DeBenedetti es autor de The Great American Ale Trail y editor de Weekly Pints. Está empezando en una cervecería de cervezas Sour en una granja familiar de avellanos a las afueras de Newberg, Oregon.
(2) Lactobacilo, Lactobacillus o bacteria del ácido láctico es un género de bacterias Gram positivas anaerobios aerotolerantes, denominadas así debido a que la mayoría de sus miembros convierte la lactosa y otros monosacáridos en Ácido láctico.
(3) Pediococcus es un género de bacterias del ácido láctico Gram-positivas de la familia Lactobacillaceae.
(4) Brettanomyces es un hongo unicelular importante en la fabricación de cerveza y del vino ya que es resistente al etanol así que puede crecer tras el comienzo de la fermentación. Habitualmente su nombre se abrevia a brett.
(5) El Pinot Noir es una variedad de uva tinta, considerada una de las más internacionales y elegantes. El nombre también puede hacer referencia al vino creado a partir de la cepa de uva Pinot Noir.
(6) El Cabernet Franc es una variedad de vid negra, de las más conocidas en todo el mundo. El racimo es mediano, de forma alargada. El grano es esférico, pequeño y de piel fina. La pulpa es moderadamente astringente.
(7) Merlot es una vid tinta, productiva y de brut primerizo. El racimo de merlot es cilíndrico, pequeño y poco denso. El grano es menudo, de piel bruñida, pulpa dulce y color negro azulado.
(8) Saint-Émilion y Pomerol son poblaciones cercanos a Burdeos.
(9) Pineau d'Aunis es una variedad de uva rojiza que crece principalmente en el Valle del Loira en los alrededores de Anjou y Touraine con la que se elabora vinos blancos y rosados espumosos. 
(10) Alimento probiótico es aquel alimento con microorganismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino y ejercen importantes efectos fisiológicos. Ingeridos en cantidades suficientes, tienen efectos muy beneficiosos, como contribuir al equilibrio de la microbiótica intestinal del huesped y potenciar su sistema inmunitario. 

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Espero que os haya gustado este artículo y al menos despertaros un poco más el interés por este estilo de cervezas que poco a poco voy descubriendo.

Salud!!