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martes, 22 de septiembre de 2015

#MBC15. Mi beerano cervecero 2015.

Esta vez es Pau de Lupuloadicto Blogspot el que nos convoca a bloggers y no bloggers a contar nuestras hazañas que han tenido lugar en el pasado verano ofreciéndonos como viene siendo de costumbre interesantísimos premios. Vamos a ello.

Por mi parte no iba a publicar nada a pesar que me apunté en la convocatoria y es que mi verano ha sido tan standard que no hay nada que reseñar y que sea destacable. Pero bueno todo sea por publicar alguna cosilla y que algunas vivencias no quede en el olvido.

La convocatoria de Pau llegó el 29 de junio pasado. Allá por entonces me encontraba en plena estancia en París por motivos laborales y es desde entonces hasta el 23, día en el que el verano tiene su fin, lo que voy a considerar para contar mis pequeñas anécdotas cerveceras de este verano. Alguna aunque no lo parezca siempre tuvo un final feliz (o no) relacionado con la cerveza.

Podría contar y afilar los dientes en cuanto a mi estancia durante un mes en la ciudad del amor para unos, la ciudad de la luz para otros y para mi la ciudad en la que estuve disfrutando de su cerveza artesanal, locales, tiendas cerveceras, rastrillos de antigüedades, monumentos, cervecerías, edificios, bistrots, restaurantes asiáticos,... Pero no, ya lo hice en el monográfico correspondiente y creo que fuísteis bien despachados. París es una ciudad en la que uno si quiere y le gusta andar se va a hartar. Si le gusta subir escaleras: ayyyy. Qué hartura de subir y bajar escaleras. Por todos los lados. El metro: una buena ristra de escaleras. Cualquier monumento: hasta la saciedad. Y para postre al "vivir" en la primera planta de un hotel, ¿para qué usar el ascensor?: más escaleras. La foto de la pixelada derecha (que puede dañar la sensibilidad del lector) es el resultado de dos días de pateada por la ciudad. Una ampolla de no te menees que a la postre me impidió andar bien durante cuatro o cinco días con el consiguiente dolor por la mala postura al dar los pasos. Eso sí, la andarina jornada por el cementerio de Père Lachaise, Menilmontant, Gare du Nord y Rochechouart, todo ello en medio día vio su recompensa a final de la tarde con una buena cerveza Black IPA en el brewpub The Frog & Princess. Como podréis imaginar la foto de arriba sería más ofensiva si en ella también pongo la pinta de Tha Wack del Frog & Princess. Como no procedía descalzarme en dicho local y la foto de la cerveza ya os la puse en la entrada correspondiente..., sólo faltaba esta.

Después de mi estancia por tierras parisinas y de aterrizar en Barajas tal que un viernes a eso de las 20:00 me voy raudo y veloz a casa para hacerme otros 180Km más para ver a los críos que estaban en el pueblo con los abuelos. Joer, con cuánta emoción lo recuerdo. La estancia allí no duró más que dos días. El lunes había que volver a trabajar. Dos semanas en Madrid y por fin merecidas vacaciones sobre la tercera semana de julio.

Mi destino Baeza (Jaén). Tierra monopolio de Cruzcampo y yo que iba a beber, pues Cruzcampo. No obstante uno que siempre es precavido y previsor carga con dos cajas de unas 20 botellas en total para beber y disfrutar durante las tres semanas de vacaciones que tenía por delante. Pero cuando uno sale..., y es que Baeza es un pueblo de salir y no entrar en casa lo que hay es cerveza del Tio Gambrinus. Algún día demostraré en este foro que la Cruzcampo está buena. Despues de vivir por razones laborales durante siete años en Sevilla parece que uno se hace inmune a ella y no sólo le parece buena sino que también lo divulga por ahí... :-P La foto de la izquierda es muy parecida a una que hice hace dos años. Aquella tenía como acompañamiento una ración de caracoles. La ración tardó un poco más pero aquella noche no me fui sin mi dosis de caracoles riquísimos como en pocos sitios los preparan en Baeza.

¿Tercer destino de mi Beerano?. Otro clásico que se repite año tras año desde hace ya varios: La Mata, que no Torrevieja, pero casi. Sin tanta aglomeración como aquella, aunque no obstante la época del año en la que estábamos era para haber gente hasta debajo de las piedras. Qué anécdota contar de allí, jejeje. Es que cada vez que lo pienso me parto...

A ver, todo nace gracias al concurso de fotografía al cual nos convocó Pau. Vamos a empezar desde el principio: Todo comenzó con una gran explosión [...], minutos más tarde, ¿sabéis de una familia que baja por la tarde a la playa?. Nosotros, los cuatro. Como teníamos costumbre esos días nos íbamos a la playa a eso de las 17:30; por la mañana tocaba piscina. A la playa bajábamos con todos los avalorios y cachivaches con que uno puede bajar a la misma: dos bolsas de playa con cuatro toallas, dos esterillas, una sombrilla, una hamaca, dos niños con sus respectivos cubos, palas y rastrillos, muda para ellos, y..., una nevera para conservar bien frescas unas cervezas y algo de fruta para los peques. 

Qué cerveza era la que contenía la nevera era programado diariamente, como si de un ritual sagrado se tratara. Todo con el fin de hacer una buena foto a la botella y el vaso y que entrara a formar parte del concurso de Pau Lupuloadicto. Toooodos los días, toooodo lo mismo. Y yo sin hacer la foto. ¿Por qué no?. La playa medianamente llena de gente y yo poniendo de mis posturas la botella y el vaso para sacer una buena foto. Ni de coña. Una de las pruebas, la foto de arriba, no me convencía.

Plan B. Tocaba madrugar. ¿a quién se le acurre darse en plenas vacaciones un madrugón de las 06:45 para sacar una foto a una botella y a un vaso?. Pues a mi. Cuando se lo dije a mi mujer me miró con cara de incrédula, cuando además le dije el motivo, hizo como una mirada de resignación mirando para arriba y a la vez haciendo un gesto con la boca como no dando crédito a lo que oía. Sólo le faltó levantar la ceja como a uno que yo sé...

Titititiiii, titititiii, suena el despertador del móvil a las 06:45, me visto como un rayo y preparo la nevera, ooooootra vez. Había que aprovechar el orto. En la playa gente..., pescando y abueletes paseando. La tenía que sacar sí o sí. Y así es como fue. Lo que pasó después..., de película. Después de las fotos tengo una botella de 50cl de 8% ABV (IIPA). Imposible tirarla al mar, a bebérmela. Os podéis imaginar: a las 07:30 sin haber desayunado los 8% ABV caen en el estómago como una losa y me cuesta terminarla, pero la doy matarile. Vuelvo a casa con churros (qué menos). Ya toda la familia en pie y yo..., una mijita menos que muerto. Dolor de cabeza, con el estómago revuelto. Los síntomas empeoran por la tarde: escalofríos y cansancio general, continúa el dolor de cabeza, fiebre a media tarde. Al día siguiente todo el día con fiebre y en cama con malestar general: ¿golpe de calor o principio de insolación?. En total dos días y medio fastidiado ya no sé por qué: si por la combinación del alcohol con el madrugón, el alcohol con no haber desayunado nada, el alcohol junto al poco sol que hacía por la mañana temprano u otra sucesión de acontecimientos que se me escapan pero en los que el alcohol juega una parte importante. Todo por una foto...

Después de esto, poco más. Ya en Madrid de vuelta y como evento ligado a la cerveza comentar la asistencia a la Feria de Cerveza Artesanal de Noblejas. De aquí podría decir que Isaac Beltrán casi me echa a los perros una vez que le dije de hacernos una foto. Yo me puse detrás de la barrica que utiliza como soporte a los grifos, me apoyo en uno y por unos segundos estuvo derramándose cerveza. Que qué cerveza. No podía ser otra: Apokalipse Imperial Stout envejecida en Barricas de Oporto. Madre mía que sacrilegio y de esta Isaac para la próxima ya veremos si me pone dos o tres velas negras... La mira da de Isaac lo dice todo en la foto "Qué tenga que aguantar yo esto...".

Esos han sido mis periplos cerveceros (o no) de este verano. Hasta el día de la fecha del 23 de septiembre, fecha en la que el beerano de 2015 toca a su fin.

miércoles, 19 de junio de 2013

Primeros quince días de vacaciones. Feria, Encuentro, catas, muchas cervezas y hasta un pediatra

Del tres al catorce del presente disfruté de mi primera quincena de vacaciones durante este año. Unos quince días que los esperaba con ansias como agua de mayo. Después de una dura última semana de trabajo por fín se hizo realidad y el viernes 31 de mayo por fin se hizo realidad a eso del mediodía.

El mismo viernes tocaba ir de viaje a Valladolid, a encontrarme con unos amigos los cuales íbamos a asistir el sábado por la mañana a la Feria de Cerveza Artesanal y Encuentro de Coleccionismo Cervecero de Medina (en breve tendré la entrada correspondiente).

De vuelta el domingo tocaba descanso y empezar a hacer la maleta para el martes irnos de viaje a La Mata (Alicante), unas de las muchas playas que posee Madrid, jejeje; previa visita al pediatra el lunes.

Y fue así como el martes a mediodía llegamos a la casa adosada que poseen mis suegros en La Mata. Había que hacer una breve compra pues comida para los críos llevabámos pero para nosotros poca cosa así es que me presenté voluntario entre las pocas opciones que había de ir al supermercado más cercano y comprar alguna cosa para salir del paso. Bueno, eso..., y ver qué cervezas había en un sitio dominado por el turismo británico, escandinavo y alemán. Allí fue donde me compré mis primeras cervezas: una London Porter de Fuller's que precisamente cayó el domingo mientras veía perder al Real Madrid de basket contra el FC Barcelona, un robo manifiesto; y una ESB Bitter en lata de 50cl. Pensé que con dos cervezas nuevas para mis papilas no me iba a conformar así es que me acordé que JORGE CERVERIANA me dijo que había un supermercado por la zona en donde se podían comprar cervezas inglesas. Lo demás fue fácil. Me puse en contacto con él. Me dijo cómo se llamaba, Iceland, me dirijí allí sin dudarlo mucho. Y me encontré con un buen arsenal de Bitter y Premium Bitter ESB de las islas británicas. Compré todas las que me faltaban por 'catar' y repetí con algunas que as recordaba bastante buenas. Esto es todo lo que compré esa tarde.

Un cameo de Birraire, aunque no sean las birrotes británicos que él se ha bebido en ciertos festivales...


Cerveceramente hablando quedaba lo más gordo. La visita del mismísimo Pau Lupuloadicto y su pareja Rosana. La quedada ya estaba coordinada días antes y tuvo lugar el miércoles 12. Los adictos a la Cannabácea llegaron a mediodía y tras unos trámites previos en los cuales nos dio tiempo a que cayera una Belhaven Best nos fuimos a comer a un clásico de la zona, la micro alemana deBassus. Allí probamos los tres tipos de cerveza que disponían: la Weizen, la Dunkel y la Hell; sólo faltaba la Pilsen que nos sirvió para tragar el riquísimo codillo que nos metimos entre pecho y espalda Pau y yo. Nuestras parejas optaron por otro menú más ligero. Quedamos verdaderamente maravillados por la deBassus Weizen, la cual era todo aroma, todo sabor y todo cuerpo. La deBassus Helles fue más ligera que su predecesora y la más floja de las tres. Por último la de Bassus Dunkel nos agradó en la justa medida, que aúnque no se acercaba a la calidad de la Weizen era bastante correcta.


Bonito interior de la deBassus.
Tras la comida vuelta a casa y comenzaba nuestra sesión maratoniana bebiendo cerveza que nos iba a tener ocupados hasta las 04:30 de la madrugada. Estas fueron las cervezas que fueron cayendo a lo largo del día:
  • Belhaven Best (50cl)
  • deBassus Weizen (33cl)
  • deBassus Helles (33cl)
  • deBassus Dunkel (33cl)
  • Sagra Bohío (75cl)
  • Domus Zircus Lime's Ale (75cl)
  • Brew Wharf / Marina Black Cat RyePA (50cl)
  • Son / La Pirata Mayo 15:37 (33cl)
  • Diabolici (75cl)
  • Boddingtong's Draught Bitter (50cl)
  • Greene King IPA Export (50cl)
  • Huvila X-Porter (50cl)
  • BFM Abbaye de Saint Bon Chien 2011 (37.5cl)
  • Panil Barriquée Sour (75cl)
  • El Oso y el Cuervo / Yria-Guinea Pigs! Estigia (33cl)
  • El Oso y el Cuervo / Yria-Guinea Pigs! Banshee Bragot (33cl)

La primera fue la Sagra Bohío que un servidor ya la había tomado en botella de 33cl. Tenía una disponible en casa de 75cl y como aún no la había probado Pau, qué mejor ocasión para abrirla. Si bien a mi persdonalmente la de 33cl me dejó ni fu ni fa esta lo que más me llamó la atención es que había ganado en aroma, por supuesto en sabor y con mucho más cuerpo. Una prueba más que dependiendo dónde se acondione la cerveza varía muchísimo dependiendo de un envase a otro (me refiero a capacidad). También ayudaría a ello a que la botella llevaría conmigo desde hace más o menos año y medio o más; de hecho me la compré recién sacaron esta cerveza la gente de Sagra. Me llevé una muy grata sorpresa y haciendo un balance de entre todas las que nos bebimos esta bien pudiera estar entre el Top 5.

Una gratísima sorpresa en 75cl

Después de las notas maltosas y torrefactas de la Bohío le tocó el turno a la Domus Zircus Lime's Ale. De la noche al día, como era de esperar... Una cerveza muy ligera en donde no faltaban las notas a levadura, el trigo y muy frutal con alto contenido en toques a lima y cáscara de limón con un final ligeramente amargo y seco. Una cerveza que por otro lado no nos convenció en cuanto a la relación calidad-precio., todo sea dicho.




Una no muy buena sorpresa


Después del pequeño chasco de la cerveza con lima había que probar algo más sabor. Nos decantamos por la Black Cat RyePA. Hay cerveza con posos y posos con cerveza, este último caso es esta cerveza. No nos convenció mucho y lo primero que nos llamó la atención son algunos de los lúpulos utilizados: Herkules, Kohatu, Galaxy. Ya en Madrid buscando acerca de ellos he de decir muy brevemente que el Herkules es originario de Alemania el cual confiere un gran amargor y aroma especiados; el Kohatu es originario de Nueva Zelanda, muy novedoso y el cual confiera notas a frutas tropicales; y el Galaxy, originario de Australia, muy novedoso también y el cual contribuye con buenas notas cítricas y tropicales.


Posos con cerveza, pero muy curiosa


Había que cambiar de escenario cuando el sol iba bajando por el horizonte y salimos al patio en donde seguíamos inmersos en nuestras cervezas acompañada de muy buenas conversaciones, que hasta ahora no lo he dicho... Festivales y ferias, breweriana y Ratebeer, catas y micros, blogueros y coleccionistas,..., los temas se iban enlanzando unos con otros sin darnos en cuenta que poco a poco iba atardeciendo. La siguiente cerveza fue otra colaboración, como la anterior, en este caso dos nacionales: Son y La Pirata; y la cerveza la Mayo 15:37. Una cerveza en el que el trigo, los toques cítricos y las levaduras están fuertemente presentes. En boca muy untuosa, mantecosa con un final ligeramente dulce y agradable a la vez que refrescante.


La Pirata y Son pocas veces defrauda

No podía faltar a la 'cata' una cerveza belga, y así es como descorchamos la Diavolici de la John Martin's. La típica Belgian Strong Ale, sí, es cierto, pero que a mi personalmente me supo a gloria, creo que por el tiempo que llevaba sin tomarme una cerveza de este estilo. Pero también y sobretodo por esas notas dulces, mantecosas, a galleta y a levadura belga con una alta presencia de malta. Muy buen final compensado, redonda y cremosa en paladar.


No podía faltar la levadura belga

Con esta cerveza llegamos a la hora de cenar, en la cual nos bebimos una Boddingtong's Draught Bitter y una Greene King IPA Export. Ambas cervezas normalitas dentro de su estilo. Por cierto, la Boddingtong's causó risas y miradas a raiz de esta entrada y por ver cómo subía la espuma después de servirla gracias al sistema Draught con su bolita interior de plástico.

Al terminar la cena y para terminar la velada había que continuar con las cervezas más fuertes en cuanto a graduación alcohólica. Así es como empezamos por la Baltic Porter Huvila X Porter de Finlandia. Otra de las cervezas que a la postre ocuparía el Top 3. De color negro, presencia densa, aroma a maltas asadas y ligeros toques a madera que se mantienen en boca y en donde aparecen las notas a café negro, regaliz, fruta madura y notas ahumadas.
Una finesa para calentar

La siguiente fue otra Top 3 y viniendo de Pau no podían faltar las cervezas sour. La primera fue una BFM Abbaye de Saint Bon-Chien 2011. Vaya descubrimiento por mi parte. Me quedé entre perplejo y estupefacto por la intensidad aromática de esta cerveza, a la vez que de toques ácidos, frutos rojos: grosellas y cerezas, ligeros toques a madera. Muy fresca, refrescante y bebible a la vez que altamente recomendable.

La mejor sour con diferencia hasta ahora

La siguiente sour fue la Panil Barriquée Sour. Si bien la anterior gozaba de un excelente aroma que se metía por todas las pituitarias esta se quedaba un poco corta en este aspecto. No obstante gozaba también de notas a madera y frutales predominando la manzana; a la vez de ácidos, pero como he dicho anteriormente en menos medida que la BFM.

La italiana que no terminó de convencer


No podian faltal las Imperial Stout y así es como llegamos a las tantas de la madrugada con una El Oso y el Cuervo / Yria-Guinea Pigs! Estigia. Una cerveza que obtuve gracias a haber participado en el crowdfunding..., o no..., no lo sé ahora realmente a raiz de la conversación que tuvo lugar en ese momento. La Estigia posee un intenso aroma a café, toques a madera, humo y ceniza. En boca aparecen las maltas chocolate con notas asadas, se intensifican aquellas a café negro y fruta madura. Por otro lado el final no lo encontré muy alcohólico a pesar de sus 8.2% ABV pero sí muy cremosa.


Una Impy no podía faltar

Para terminar quedaba la El Oso y el Cuervo / Yria-Guinea Pigs! Banshee Bragot. Sus 16% ABV la hacían idónea para terminar con la sesión e irse a la cama. Esta es la otra, aparte de la Quimera, conseguida gracias al crowdfunding..., o no..., como en el caso anterior tampoco estoy seguro. Este hidromiel, en este caso, nos pareció bastante engañoso. Si bien el aroma es embriagador con matices maltosos, dulces, caramelo, miel, alcohólico y notas a uva; en boca, concretamente en el paladar, pierde bastante. Mantiene las notas a maltas, frutales, uva; pero también se encuentran unas trazas 'a verde', como si no estuviera hecho del todo o no se haya terminado de hacer, un poco indeseable. Un tanto extraño. Dispongo de otra botella y esperaré un tiempo a ver si mejora, pero me da a mi que no lo va a hacer. Ya veremos.


...y otra que tampoco terminó de convencer...

Con el último trago de la Banshee Bragot nos dieron las 04:30 de la madrugada, sentados en dos sillas en el patio de la casa, 'al fresco' como diría un lugareño de cualquier pueblo de la geografía española, pero tocaba recojerse y descansar. A Pau y a Rosana, la cual se había acostado mucho antes, al igual que mi santa esposa, les esperaba el viaje de vuelta a casa.

A la mañana siguiente sólo tocaba hacer una foto de la escabechina realizada el día anterior. Lo que viene siendo la foto típica.

Faltan un par de latas de 50cl...

Y por supuesto la foto con Pau. Se ve que a lo largo de 14 horas bebiendo cerveza (desde las 14:00 del día anterior hasta las 04:30) no nos dío tiempo de hacernos ni que nos hagan una foto juntos. Y es que cuando de malta, agua, lúpulo y levadura se refiere todo pasa rapidísimo.

Un grande

Muchas gracias Pau por vuestra visita y por hacernos pasar un gran día juntos.


NOTA: esta entrada está dedicada a:
  • Por supuesto Pau y Rosana por visitarnos durante un día de nuestras vacaciones.
  • Joan Birraire, por el cameo en esta entrada, porque aunque no me pude pasar por su despedida de Madrid, espero que nos veamos pronto. Lo siento, me hubiera encantado asistir. Y por los buenos momentos que hemos pasado cuando nos hemos visto por la 'capi'.
  • Jorge cerveriana. Según tu comentario en la pasada entrada, ésta se te hizo corta. Toma esta para que te enteres...
  • A la conexión valenciana que me lleva de vez en cuando al huerto... que hay al lado de la parada del autobús.
  • A la conexión madrileña por pasar buenos momentos y que pasemos muchos más.
  • ...y qué demonios a todos los bloggers y lectores de este blog, si es que me lio me lio y al final...

jueves, 1 de septiembre de 2011

Se acabaron las vacaciones

Si la primera etapa de mis vacaciones fue cerveceramente hablando un poco nefasta, ya lo comenté; en la segunda me he resarcido con creces. A mi paladar le he dado nuevas cervezas y ha quedado medianamente satisfecho por la calidad de todas ellas.
La primera que me gustaría comentar, en realidad son dos, pertenecen a la micro alemana DeBassus, la cual tiene un par de locales en la costa alicantina.

La DeBassus Weizen Hell me pareció bastante buena, con sus sabores afrutados y malta dulce. La Weizen Dunkel aunque mantenía los sabores cítricos de la rubia, se diferenciaba tanto en el olor como en el sabor a malta tostada. ambas no muy lupulizadas lo que las hacen ideales para el consumo estival.

Por otro lado encontré un bar que tenían cerveza Victoria; sí, sí, la ,malagueña por Alicante. Una excelente cerveza a mi parecer. Con bastante cuerpo y muy bien equilibrada.


Por último destacar la omnipresente Estrella Levante, que para ser una cerveza la cual no se la ve mucho fuera de su demarcación, Murcia y Alicante principalmente, no deja de ser, a mi parecer, una muy buena cerveza.

martes, 23 de agosto de 2011

Primeras etapas vacacionales


Escribiendo este post desde el tren procedente de Alicante y con destino Madrid puedo resumir estas primeras etapas como un absoluto fracaso cerveceramente hablando.
Cerveza Cruzcampo cuando antes había El Alcázar. Aún recuerdo las primeras 'cañas' veraniegas con esta cerveza, acompañadas de su tapa de caracoles, tigres, criadillas, etc.
Amstel donde antes había El Gavilán, esta me pilla más lejana y hasta dudo que la llegase a probar.
Y Guinness de paseo marítimo que como suele pasar no tiene ni punto de comparación, no digo a una Guinness tirada en el The Top del Guinness Storehouse, sino a cualquier cervecería irlandesa con cierto renombre que se precie.
Es todo lo que he tomado, dos días en Madrid y espero que a la vuelta me lleve algo mejor para el paladar...

miércoles, 17 de agosto de 2011

Vuelta del 1er periplo vacacional



Vuelta a casa después de mi primer periplo vacacional y un poco saturado por la cerveza Cruzcampo, que por otro lado, era la única que se bebía en donde he disfrutado unos cortísimos cuatro días. La primera que ha caído al llegar a casa ha sido una Estrella Damm, lo justo para apaciguar el gaznate seco por el viaje. Pero ha sido cuando he comido cuando ha caído esta cerveza: una Sagra.

¿Qué más se puede decir de esta cerveza con cierto toque belga aunque elaborada por un maestro cervecero escocés? Pues que me ha sabido realmente a gloria bendita, muy propia de los momentos “Pontificios” de estos días.