sábado, 21 de marzo de 2015

Bares qué lugares. Brewberry. Paris #1

Por qué esperar más. Mi primer día en tierras parisinas, que no francesas, y se me presenta la ocasión por horario de ir a conocer el Brewberry Bar y el Brewberry Cave. Se encuentran situados muy cerca del Panthéon, en pleno Barrio Latino; concretamente en la Rue du Pont de Fer. Una calle semi-peatonal en la que a un lado se encuentra el bar y justo enfrente la tienda.

Empecemos por la Brewberry Cave que es donde pasé menos rato. 

La entrada parece una portuzuela de alguna taberna de principios de siglos pasado, muy bajo el quicio de la misma para dar paso al local tras bajar un escalón. El techo muy bajo, tallado en la propia piedra; estanterías a un lado y a otro que dan paso a una pequeña barra con cuatro taburetes situada al fondo del local.
Cuenta con una gran selección de cervezas, principalmente belgas, nórdicas y estadounidenses. Algunas de ellas ediciones limitadas. De esas que llevan un sello de cera de diferentes colores según del año del que procedan. En el local no se sirve cerveza de grifo pero sí que tiene una selección de alrededor unas veinte botellas metidas en refrigerador para tomarlas in-situ. Me sorprendió sobremanera no tuvieran apenas cervezas de micros francesas. Al menos frías para tomar allí un par de ellas de las más normalitas y en botella en las estanterías podría decir que no superaban los dedos de una mano. Difícil de creer y entender teniendo en cuenta que tienen más de 450 referencias diferentes.

Dirección: 18 rue du Pot-de-Fer; 75005 Paris
Horario: de martes a sábado: de 1400h a 2300h.
Domingos de 1200h a 2100h  
Teléfono: 01 43 36 53 92
Facebook: /brewberry

Con respecto al local, situado justo enfrente de la tienda como dije, en la misma calle, se encuentra en el número 11. La decoración es de aire moderno y tras superar una corta barra da paso a unas mesas pequeñas para sentarse. Eso en la parte izquierda y al fondo. En la derecha hay un espacio para tomar cervezas de pie; teniendo un poco de suerte sentado en un taburete.


Llama enormemente la atención que por detrás de la barra están escritas todos los barriles que están pinchados -como a mi me gusta-. Hasta veinticuatro; y sobre todo que entre todas las referencias haya ni más ni menos que cinco nacionales: tres de Naparbier, una de Laugar y una de Nómada.


Predominan las referencias nórdicas, ya sean colaboraciones o no. Sobre todo To Øl, Nogne y Evil Twin. El local cuenta con muy buena ambiente de fondo, con buena música, idóneo para poder charlar sin que uno se tenga que salir a la terraza anexa al local. En el área de comer se puede decir que está bastante bien. En mi caso me pedí una hamburguesa con la carne en su punto, muy tierna, con un buen acompañamiento si bien las patatas fritas un poco quemadas para mi gusto.


En cuanto a las referencias cerveceras -todas de grifo que es lo único que tienen- que cayeron esa misma noche fueron: Siren / To Øl The Tickle Monster, con gran intensidad en el amargor y leves notas acarameladas; la To Øl Brewberry No. 3, con una fuerte presencia de alcohol y leves notas caramelo; y la To Øl Eurodancer, con notas predominanementes frutales a mandarina, naranja y más levemente pomelo. Para terminar después de tanto amargor (y de tanto To ØL) no tuve más remedio que pedirme una Cantillon Iris. Todo sea por quitarme de la boca esas notas alfa-ácidas. Esa y no otra (jej jej) era la justificación.


La vista engaña..., y la foto también

Debo y tengo que decir que si bien la selección de cervezas era más que buena los precios estaban un poco subidos de onda..., española. Que cobren por 12,5cl de Siren Trickle Monster 4.25€ es una salvajada pero habiendo probado otras referencias de Siren a lo que se unía el buen hacer de los daneses To Øl; y habiendo parecidos tan buenas todas las probadas por ambas marcas esta no había que dejar de probarla... por cierto, no defraudó.

Dirección: 11 rue du Pot-de-Fer
Horario:  Martes a Jueves de 1600h a 0100h.
Viernes y sábado de 1600h a 0200h.
Domingos de 1600h a 2300h 
Teléfono: 01 45 31 12 28
E-mail: contact@brewberry.fr 
Facebook: /brewberrylebar

martes, 17 de marzo de 2015

Congreso de la Asociación de Cerveceros Caseros Españoles (ACCE)


La Asociación de Cerveceros Caseros Españoles (en lo sucesivo ACCE) celebra su Congreso Anual entre los días 27 y 29 de marzo en la ciudad de Valencia. Esta Asociación que se fundó en el 2009 y que a día de hoy cuenta con 405 socios en toda España, concentrándose más del 75% entre las Comunidades Autónomas de Andalucía, Murcia. C. Valenciana, Cataluña y Madrid. 

Un nuevo Congreso tras los celebrados en 2011 en Barcelona, en 2012 en Murcia, en el 2013 en Sevilla y el año pasado de nuevo en Barcelona y entre las actividades están las de visitas a fábricas de cerveza artesana, talleres especializados, charlas, coloquios, degustaciones de las cervezas proporcionadas por los propios asistentes, etc. Esta vez, además, los miembros de la ACCE celebrarán su Asamblea General. A la misma vez se va a llevar a cabo el Concurso Anual de Cerveza Casera, centrado en el American IPA.

El objetivo de la ACCE está bien claro: promover la elaboración de la cerveza casera y artesana, desarrollar actividades concernientes a su afición y cualquier otra que se considere relacionada con sus fines. Con ese propósito aparte de celebrar las Asambleas Generales también se llevan a cabo otro tipo de actividades como son los viajes: a Bruselas en 2008 o a Düsseldorf y Köln en 2012. También desde 2011 se publica El Plimplón, revista de la ACCE y que los socios reciben en exclusiva tratando diversos aspectos, desde los procesos, a los equipos, visitas, estilos, etc. A su vez tienen en marcha un banco de lavaduras líquidas para promover el intercambio de cepas entre los asociados.

Aparte de todo ello cada dos meses tienen reuniones locales, como es el caso de los Cerveceros Caseros Valencianos (CCV) con una buena cantidad de miembros en las que además de la reunión se catan las cervezas elaboradas, se realizan catas a ciegas, comidas, talleres, etc. No en vano este grupo ha obtenido varios premios a nivel nacional:
Pero falta el 'Dónde'. En este caso en el Hotel Albufera de Alfafar (localidad cercana a Valencia). Toda la información la podéis encontrar en la página web de la ACCE o contantando por el e-mail valencia2015@cerveceros-caseros.org.

sábado, 14 de marzo de 2015

#La Ronda 31. Elaboradores Nómadas ¿si o no?

Esta vez es Adrián de Cerveza Rudimentaria el que nos paga una ronda. Nos propone un tema que podrá tener detractores y seguidores como en todo pero lo que parece ciertamente seguro es que cada vez son más los elaborades nómadas o gipsy brewers que están apareciendo.

Los gipsy brewers comenzaron allá por principios de siglo en Escandivia, más tarde surgieron por los Estados Unidos, Australia, etc. Son grandes exponentes de este moviemiento Mikkeller, Evil Twin, etc. Pero también los hay por España: Guinea Pigs, Populus, por citar alguno.

Y yo me pregunto. ¿Qué hay de malo en que un elaborador alquile las instalaciones de otro?. Abosultamente no hay nada de malo. Voy a intentar explicarlo como el que va a alquilar una casa:
  • Arrendador: en esta caso dícese de la persona que alquila su equipo a otro elaborador durante una temporada en que tiene parados dicho equipos o porque tiene un gran stock de cerveza elaborada y necesita parar la producción. Se va a ver beneficiado pues sus equipos siguen trabajando y se va a ganar un dinero por el alquiler de los mismos.
  • Arrendatario: dícese de la persona que alquila los equipos de otro elaborador que los tiene en propiedad. En este caso se van a producir tres efectos:
    • El gipsy brewer (arrendatario); no tiene fábrica propia y por regla general va a poner en marcha recetas más arriesgadas de cara al público en general porque la producción va a ser menor. Por contra va a tener que pagar por el alquiler de la fárica.
    • El público se va a ver beneficiado porque va a obtener cervezas más arriesgadas e innovadoras a la vez de variadas de un mismo elaborador gipsy que dependiendo qué cerveza va a elaborar se va a ir a una fábrica o a otra conforme a sus necesidades. Por contra va a tener que pagar un sobrecoste por la cerveza. Lógico por otra parte ya que al coste de la materia prima hay que sumarle una parte proporcional del alquiler de la fábrica.
    • El arrendador como he dicho más arriba aparte de ver sus equipos continuamente trabajando va a obtener beneficio económico.
  • El consumidor: ya lo he dicho más arriba enlazándolo con el gipsy. Va a salir beneficiado ya que va a obtener recetas más arriesgadas de un mismo elaborador que fabrica en varias micros. Eso sí con el añadido de un sobrecoste y con la premisa que van a ser producciones limitadas y/o no con cierta continuidad.
En definitiva. Creo y pienso que todos ganamos con los gipsy brewers. Así es que desde aquí animar más a este tipo de práctica tan de moda y tan usual por otros países pero que nosotros aún alguno hay que encuentra ciertas reticencias.

Y dejo una pregunta en el aire: ¿Por qué de esa manía de los elaboradores que alquilan sus equipos de no decir para quién producen?; ¿o es que viene de los gipsy que no les gusta que se diga que fabrican en tal sitio u otro?. Ahí lo dejo...

domingo, 8 de marzo de 2015

Vive La France!!!

Preparando ya todo el equipaje para el salir el miércoles rumbo a París y pasar allí hasta el 20. Serán 10 días en los que aparte de aprender todo lo que me van a impartir en un curso se intentará hacer una buena crónica de los bares y locales que me pueda encontrar en la capital francesa.

Quizás en diez dias no tenga tiempo de ver todos los locales que tengo marcados y aparte hacer un poco de "japoneseo". No hay problema. A mediados de junio volveré para estar allí durante cuatro semanas. Ahí remataré la faena que me deje pendiente.

Aparte de la crónica de los locales visitados, que haré uno a uno y no por días (en caso contrario terminaría en dos años de contar todo, me conozco...), tengo pendiente la entrada de #La Ronda. La escribiré desde allí inspirado y tomando una 1664 o mejor dicho con cualquier cerveza de alguna micro francesa.

Eso es todo de momento. Así es que... Vive La France!!!

Foto de aquí

miércoles, 4 de marzo de 2015

Minifestival de Yria (Valdemoro)

Día veintiocho de febrero grabado a fuego como el día en el que iba a tener lugar el Minisfestival de Yria en la C/Lisboa, Nave 3 de Valdemoro (Madrid). El maestro de ceremonias Ernesto con su cerveza Yria ayudado por su pareja Ani los cuales no pararon durante toda la jornada de servir cervezas detrás de la barra.

La jornada empezaba en La Tape desde donde salía el Birrabús que nos iba a llevar a dicho evento. No me canso de decir una y otra vez que se agradece el detalle del autobús ya que por poco dinero te llevan y te traen sin temos a controles de alcoholemia. Una vez 'aterrizados' en la nave industrial me topo de bruces con Jorge Cerveriana (el bloguero mayúsculo) y Victor Sierra. Ambos ejerciendo de coleccionistas de etiquetas primero, y de bebedores de cerveza segundo; que no perdieron la ocasión para ir al evento.

Habían once grifos con las siguientes cervezas: 
  • Yria Barley Wine Ani
  • Yria IPA Citra Mosaic
  • Yria Beerbol
  • Girardin Faro
  • De Molen Rasputin Eisbock
  • Fanø Havgus Green Tea
  • Reptilian Cacao IPA
  • De Dolle Stille Nacht
  • Beavertown / Dogfish Head Londonerweisse
  • Naparbier Pilsen
  • Two Roads No Limits Hefeweizen
La cosa empezó más bien floja en cuanto a afluencia pero fue llegar la hora de comer y empezó a llegar gente y a animarse la que ya estábamos hasta llegar la tarde, hora de máximo apogeo.
 
En cuanto a las cervezas anfitrionas destaca enormemente la Yria IPA Citra Mosaic, muy fresca con intensas notas cítricas. Con respecto a la Yria Beerbol destaca por su fuerte amargor y sun intensas notas a maderas y resinas a la vez de piel de naranja amarga. Por otro lado la Yria Ani, una Barley Wine de 14% ABV destaca por sus notas a melaza y pasas y ciruelas maduras con una alta presencia de alcohol. además en botella tomé la colaboración entre Yria y Reptilian The Nuclear Mutant Beast Vs The Giant Reptilian From Hell, una Black IPA con toques ahumados, centeno, bastante amargor y madera quemada. Un cervezón en toda regla.
 
Cayeron más, la De Molen Rasputin Eisbock con sus notas a melaza, caramelo y maltas tostadas; la Fanø Havgus Green Tea con matices dominantes a lúpulos florales a la vez de cñitricos; la Girardin Faro con su leve acidez y ligeras notas a cerezas y bayas; la Beavertown/Dogfish Head Londonerweisse con cierta acidez, notas cítricas y ligero malteado; la Reptilian Cacao IPA, con su leve amargor y muy fresca.
 
Quedaron algunas, la Stille Nacht que estaba rebelde ese día y cuando se rindió y ya estaba domada ya era demasiado tarde o la Two Roads que por 'H' o por 'B' como se suele decir no surgió nunca el momento. El resto de botellas que habían en los stands eran un poco innacesibles para tomarlas uno solo.
 
Por otro lado hubo gratas presencia aparte de los anfitriones. Allí estaban Isaac Beltrán de Reptilian; Víctor y Francisco de Zulogaarden; a media tarde apareció Boris de Mesones y Fernando Campoy de Cervezas Domus, etc.
 
En definitiva un Minifestival del cual algunos de nosotros ya estábamos ávidos que se produjera algo parecido. Ójala no sea el único. Seguro que con la buena aceptación que tuvo este, poco a poco va tomando más forma y se repite año tras año.

domingo, 1 de marzo de 2015

#La Ronda 30. Ferias y festivales cerveceros

Ya van treinta ediciones de La Ronda y en esta ocasión es el bloguero Iker Moreno del blog Cervecerías de España el que nos propone opinar sobre las ferias y festivales que se celebran en nuestro país. Muchas son las preguntas que da en su entrada las cuales van dirigidas o son enfocadas desde el plano del productor. Yo no soy productor ni lo pretendo así es que me voy a saltar ese guión y voy a opinar del tema desde la perspectiva que tiene el consumidor..., y en este caso en consumdor de Madrid.

Salvando las diferencias existentes entre cada término, ¿Son muchas las ferias/festivales dentro del panorama nacional?. Pues depende. Para alguien que vive en la zona de Cataluña diría que sí y si es uno que le gusta probar de todo lo nuevo pues le vendrá medio bien. Si tan solo se dedica a ir a pasarlo bien, conocer gente o ver a la ya conocida pues quizás en un momento dado pueda existir cierta saturación por el hecho de que todos los fines de semana haya una feria/festival.

En el caso de la zona centro que es por donde me muevo el panorama es bien distinto. En Madrid capital el año pasado tuvimos las dos fijas de L'Europe que ya están más que afianzadas, lo cual se agradece enormemente dicho sea de paso, independientemente si han habido ediciones que no han valido mucho la pena. Aparte la Feria Internacional Thielmann de Cerveza Artesana, el festival 3er Aniversario de Cervezorama y poco más. ¿Es este un ponorama cervecero idóneo para la capital del reino?, pues yo pienso que no, pero es el que hay. Aún así y todo hubo saturación. Ya sé que esto de las ferias se mueve a base de permisos y licencias de celebración pero clama al cielo que de los cuatro eventos importantes que hubo en la capital, la mitad fueron la misma semana. No voy a hablar mucho más de este tema pues pienso que tiene mala solución, o como cuando estudiaba matemáticas "solución indeterminada".

Copenhaguen Beer Festival 2013. Foto de aquí

Decía en dos párrafos más arriba "si tan solo se dedica a pasarlo bien...". ¿Cuál es el fin de una feria de cara al productor?, presentar/vender su producto. Me reitero: presentar y vender. Ya si le cuadran las cuentas o no es otro cantar. Para el consumidor yo como lo veo y como yo me lo planteo es para pasarlo bien y disfrutar. Lejos de probar todo lo que se mueve cerveceramente hablando en un momento dado en una feria para mi es la principal razón de asistir a la misma. Reconozco que está bien andar probando las nuevas novedades que la gran mayoría de los productores presentan, pero también pienso que no se puede abarcar todo. Y además como yo siempre digo: me parece más satisfactorio estar de charla con la gente conocida que me encuentre en una feria que probar todo lo habido y por haber y lo que no me da tiempo... llevármelo a casa en botella. Reconozco que los tiempos han cambiado. Por lo tanto, encontrarse con amigos, cerveceros, blogueros, etc: "satisfacción infinita".

Otro problema es el que se presenta más que a nadie a los productores; no es otro que el de las ganancias. Precisamente ayer en el Minifestival de Yria estuve hablando largo y tendido con los 'Zulo'. Me expusieron la problemática existente en su zona de influencia. No parece muy lógico que en una feria de un pueblo te pidan por asistir 300€ + IVA y a ello hay que sumar el gasto del posible alojamiento, combustible, comidas fuera, etc; cuando a la postre los resultados finales van a ser la asistencia de 'cuatro gatos' ya sea porque es una feria que ya de por sí tiene poco público, porque se le ha dado poca publicidad o porque en la comarca de al lado se celebra otra feria de similares características. En este caso, "ganancias cero".

Great British Beer Festival. Foto de aquí
En definitiva que esto de las ferias es muy complicado. ¿Qué solución sale de una ecuación en la que tenemos un "cero", un "indeterminado" y un "infinito"?, por no sumar muchísimos más factores y planteamientos. Es muy complicado encontrar la feria ideal. Haberlas haylas no digo que no, pero son aquellas que ya cuentan con una gran experiencia tras de sí; ya sea porque llevan un número de años celebrándose de éxito repetitivo año tras año o porque el 'modus operandi organizativo' es el más idóneo y cumple con las expectativas tanto para el comsumidor como para el productor.

lunes, 16 de febrero de 2015

Bares qué lugares. El Lúpulo Feroz. Oviedo #3

Con la visita a El Lúpulo Feroz aquel fin de semana de mayo dimos por concluidas nuestras visitas cerveceras en la capital del Principado de Asturias. Desde que llegamos tal que un jueves por la tarde no habíamos parado. De camino a Oviedo paramos por la micro/brewpub Curuxera y ya allí en nuestro destino visitas a Cá Beleño, Cimmeria y ahora por último El Lúpulo Feroz.


El Lúpulo Feroz está situado en la calle Ildefonso Sánchez del Río, 8 a unos 15 minutos andando desde nuestro anterior destino Cervecería Cimmeria. Está situado en una zona más tranquila que las bulliciosas calles céntricas o al menos eso me pareció a mi a las horas en que estaba por aquella zona; muy cercano a la Universidad de Oviedo.

Aquel día cuando entramos no estaban ni Andrés ni Vanessa. Llegaron después pero durante nuestra espera, corta, pude disfrutar de la cantidad de cervezas en botella que disponían. Ante nosotros se mostraban siete neveras con las puertas transparentes en donde se veían innumerables botellas de cerveza. No recuerdo qué era lo que ese día tenían pinchado en los grifos pero me decanté por una botella. No fue precisamente fácil escoger una ante la ingente cantidad de botellas pero mi elección se fue hacia una Les Trois Mousquetaires S.S. Kellerbier, no es de lo mejor que he probado de dicha cervecera pero no cabe duda que a esas horas de la tarde y la temperatura que hacía la cerveza entraba sola. Eva, mi mujer, se declinó por una Alvinne Morpheus Wild, cómo no..., buenísima, con notas a frutos rojos, azúcar y madera quemada junto a ese toque distintivo de la levadura Morpheus.

Vista general

Difícil qué escoger...

Para la segunda ronda había que meter algo más intenso en la boca una vez apaciguada ya la sed. Una Revelation Cat Bombay Cat Black Double IPA fue la elegida, con notas a maltas asadas, regaliz y granos de café que a pesar de su amargor es muy fácil de beber. Aparte mi mujer se decantó esta vez por una vieja conocida y que nunca defrauda: la Boon Oude Geuze à l'Ancienne.


La segunda ronda

A esto ya llegaron Andrés y Vanessa que habían estado, como yo suelo decir, de "japoneseo" seguramente por algún pueblecito de la provincia. Nos presentamos, aunque ya tenían nuestras "credenciales" gracias a David de Cimmeria. Gratas conversaciones se desarrollaron mientras corría la cerveza. Nos contaron algunas anécdotas del local: del arte de Vanessa de diseñar posavasos o etiquetas de las cervezas que se habían servido en grifo en el transcurso del año, todos los cuales estaban pinchados en un tablón de corcho, de haber pinchado a la vez todas las Amager correspondientes a la "The Sinner Series". Todo un hito. Creí leer por algún lado que en el BBF del 2014 se pudieron disfrutar de las siete cervezas a la vez, la segunda ocasión que ocurría. La tercera vez ya sabéis dónde: en el El Lúpulo Feroz.

Llegó un momento en el que Andrés me cogió del brazo y me dijo, vente a ver qué tomamos. Nos dirigimos a las neveras del fondo donde estaban mis querídísimas noruegas y danesas. No fue fácil la elección. De hecho nos sentamos (literal) frente a las neveras y tras una breve charla sin dejar muy claro cuál íbamos a coger nos decantamos primero por una Nøgne Ø Sunturnbrew. No soy muy dado al estilo de las cervezas ahumadas pero he de decir que esta me encantó especialmente. Todo fuera por la compañía, la situación, la conversación o una amalgama de todo. Como segunda opción (no recuerdo bien quién elegió una u otra) estuvo la Amager Hr. Frederiksen. Cerveza que ya la había probado previamente y con la que ese día disfruté más aún si cabe.

Una Impresionante IStout como colofón final
No quedaba tiempo de más, teníamos que cenar y luego volver a Cimmeria en donde David nos había instado a tomar la última. Precisamente las dos Nøgne Ø Red Horizon que ya conté en la entrada correspondiente. Nos fuimos de El Lúpulo Feroz con ganas de volver en otra ocasión con más fuerza si cabe.



Por supuesto, no quiero olvidarme, muchas gracias Vanessa y Andrés por hacernos pasar una tarde-noche espectacular en tan excelente compañía y con tan geniales cervezas. Sin duda que volveremos a vernos. Por cierto, el cachopo del sitio que nos recomendásteis y los chipirones a la plancha... brutales ;-)