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lunes, 25 de mayo de 2020

Crónica del #FFdA. Edición confinamiento

Creo que pocas cosas pueden resultar tan gratificantes que la vuelta a la convocatoria de un evento que antes era casi exclusivo para bloggers (2012 en su primera edición) y que ahora ante el inevitable avance de las RRSS ya es capaz de dar la vuelta al mundo en poco minutos. 

Cuatro años y medio después vuelve el #FFdA de Joan Birraire. Una idea que surgió después una siesta y que él mismo la calificó como "idea patillera". Me encanta esta historia...

¿Qué es un FFdA? en el blog de Joan lo explica muy bien. Para todo aquel nuevo en estas lides resumido a grosso modo es "convocar a toda la parroquia cervecera y ser partícipe de compartir una cerveza que haya sido envejecida de forma deliverada o no, incluyendo aquellas que se quedan olvidadas en el fondo de armario, desván, trastero, etc.".

Mi participación estuvo marcada por dos botellas, una de las cuales digamos que no tenía conocimiento de su fecha de consumo preferente, de hecho le daba más tiempo; y la otra en la que sí era consciente de haber sobrepasado con creces su fecha.

Troubadour Imperial Stout

Botella de 75cl que compré en Cervezorama, incluida en unos de esas cajas que me llevaba a pares. Puede que la tenga conmigo, con total seguridad, desde hace no menos de siete u ocho años. La conservación de la botella ha sido como otras tantas que tengo; al lado de algunas Cantillon, Chimay, Naparbier, etc todas ellas de la misma capacidad. El trastero es un lugar que presenta los ingredientes que hacen que algunas cervezas se conserven de la manera más digna posible: frescura, sequedad y oscuridad. Bastante es, dadas las circunstancias inevitables de vivir en un piso.

La fecha de consumo preferente 3 de octubre de 2015. Y se ha notado. La cerveza presenta un color marrón oscuro, tirando a negruzco. Aparentemente una buena formación de espuma cremosa, abundante, de color tostado claro, retención media. Aroma con notas a ciruelas maduras con matices licorosos. En el sabor se hacen más presentes esas notas a frutos negros maduros, incluidas pasas, leves notas a madera con notas alcohólicas que desaparecen cuando la cerveza se atempera predominando entonces las notas torrefactas y algo de caramelo. El final es suave, ligeramente dulce, acaramelado..., alcohólico. Leve densidad en boca. Carbónico decente.



En líneas generales la cerveza, si bien aprueba dignamente, no me ha convencido del todo. En este caso yo no era consciente de la fecha de consumo. Los cuatro años y medio después de dicha fecha le han sentado como una losa y ciertas notas de algunos aspectos estaban desequilibradas en el conjunto. Habiendo probado otras Imperial Stout me llama la atención pues con el tiempo suelen redondearse. Muy ligera también. He hechado de menos esa densidad en boca que presentan la inmensa mayoría de cervezas del mismo estilo.

Nomada Royal Porter

Botella de 33cl que compré en Cervezalandia, bien podría ser allá por el 2011/2012. Al igual que la anterior, y como en el caso de todas, la conservación ha sido en una caja con más botellas de la misma capacidad en el trastero. Junto a algunas Pannepot, Black Velvet, Laugar, etc. La fecha de consumo preferente como se puede ver en la imagen de al lado fue el 12 de marzo de 2015. En este caso..., no se ha notado.

La cerveza es de color negro intenso y al verterla en la copa creo oir el clásico 'blup-blup' propio de aquellas cervezas densas, con cuerpo; a la vez que empieza a emanar los aromas propios. Apenas carbonatación con espuma de color tostado claro que se disipa muy rápido. Más detenidamente en el aroma tienen una alta presencia las maltas asadas, con notas a vainilla, regaliz y madera. El sabor tirando a dulce, sin llegar a ser empalagoso, te incita a un trago largo. Mismos matices que en el aroma añadiendo notas a salsa de soja, coco y café. Al final se mantienen todos estos matices que junto a su cremosidad y densidad en boca hacen que perduren en la boca durante más tiempo.


Hace tiempo que probé esta cerveza, según mi estadística Ratebeer fue a principios de 2013. Es fácil que en su día comprara dos cervezas y una fuera para beberla y otras para guarda, esta de la que hablo aquí. En este caso tras más de cinco años superada la fecha de consumo preferente, de la que yo era consciente en todo momento, la cerveza aparece tan íntegra y convincente como el primer día. Diría que no solo no ha perdido ni un ápice de matices sino que ha ganado en redondez y complejidad. Lo cual hace que sea una cerveza más que idónea para guardar. Hay éxito asegurado.

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Esto ha sido mi aporte a este #FfdA Edición Confinamiento. Habían ya ganas de un evento así y le auguro el mismo éxito que ediciones anteriores años atrás. Aparte de felicitar a Joan por la exitosa convocatoria, le animo a repetirlo cada seis meses o cada año. El caso es buscar una escusa para compartir buenos momentos y mejores cervezas.

Salud!!

viernes, 4 de diciembre de 2015

8º #FFdA. La crónica

Turno de la convocotaria más patillera de la blogosfera cervecera. Ni "Mi Beerano Cervecero", ni el "Imperial Stout Day", ni tan siquiera "La Ronda" puede ganarse con más motivo el apelativo de 'patillero' y jactarse de nacer gracias a una visión post-siestera que tuvo nuestro amigo Joan Birraire.




Es bien conocido por parte de todos en lo que consiste este evento bloguero pero por si tenéis alguna duda, para alguno nuevo en la materia en esta entrada tenéis toda la información para saber en qué consiste.

Como no iba a ser menos tampoco por mi parte me iba a saltar esta convocatoria después de las seis participaciones anteriores: 2º #FFdA, 3º #FFdA, 4º #FFdA, 5º #FFdA, 6º #FFdA y 7º #FFdA. Como la anterior convocatoria me decidí por una cerveza que tenía completamente olvidada en el fondo, no del armario, pero sí del trastero. No hace mucho me di cuenta que la cerveza estaba caducada lo que quería decir que sería una muy buena opción para el FFdA.

La cuál: 

La Westmalle Extra como digo fue una cerveza que tenía olvidada hasta hace poco en una de las cajas del trastero. El hecho de haber caducado, cosa que me di cuenta hace poco, era mótivo más que suficiente como para ganarse un puesto preferente de cara al FFdA. La fecha de consumo preferente fue hasta el 8 de diciembre del 2013. Casi dos años después era hora de darla matarile. Pensaba que no podía esperar más y pienso que de haber esperada más tiempo la cerveza hubiera bajado considerablemente en calidad.




El por qué:

Creo que es difícil concretar el por qué esta cerveza acabó en el fondo del trastero (en mi caso). Lo que sí recuerdo claramente es que los Amantes del Lúpulo, Álvaro y Gonzalo me comentaron hace tiempo que querían hacer una cata con esta cerveza a lo que yo accedí. Por 'H' o por 'B' esa cata nunca llegaba y nunca llegó. Lo siento chicos ya no podía esperar más y tenía que abrirla.

El cómo:

La cerveza me llegó gracias a un intercambio de cerveza de los míos. Uno de esos que muy pronto estoy dispuesto a volver a hacer, una vez vuelva con muchos ánimos después de mi periplo por tierras bálticas. Pero para eso quedan aún tres meses.

Se la debo, como digo a Edo, un holandés de Ratebeer que me propuso un intercambio cervecero cuya crónica de lo que me mandó lo podéis ver aquí allá por finales de marzo, principios de abril de 2012. Ya había probado esta cerveza anteriormente. Curiosamente gracias a otro intercambio así es que decidí guardar la segunda que recibí esperando por esa cata que nunca llegó.

Y qué...:

La cerveza se muestra vertida en la copa con bastantes restos de levadura, de colo dorado, espuma blanca de buena formación inicial pero que se disipa muy rápido manteniendo una fina capa hasta el final. Bonito y buen encaje en la copa. En nariz se muestran notas dulces, como a melaza. Muy maltosa, como presagiando un muy buen contenido alcohólico. En el primer contacto olfativo recuerda a como si se tratara a una Barley Wine. En boca pierde parte de esa presencia maltosa, sí en cambio se mantienen esas notas a miel recordando a como si se tratara de dulces árabes en donde como digo aparte de las notas a miel, la presencia a frutos secos cobran buen protagonismo. Dominan entre ellos la almendra y el piñón. También en boca se recuerdan matices vinosos, como si de un Málaga dulce blanco se tratara pero sin llegar a ser nada empalagosa. El final se hace ligeramente aguado prevaleciendo muy levemente notas melosas y vínicas muy sutiles manteniendo un leve amargor y cierta sequedad en boca.




Y así es como puedo dar por terminado el 8º #FFdA, habiendo disfrutado de otro 'experimento' cervecero. Gracias Joan por la excusa y a por muchos más.


lunes, 1 de junio de 2015

Crónica del 7º FFdA. Uno más y sumando

Esto va uno que se echa a dormir la siesta y cuando se despierta tiene una revelación: el montar un evento patillero convocando a toda la parroquia bloguera con el único fin de compartir la experiencia de dar salida a cervezas que tenemos olvidadas en el fondo de nuestro armario (lease armario, pero bien podría ser trastero o similar).

Pues bien eso es lo que le pasó a Joan Birraire, ¿cuál fue tal revelación?, ¿qué pasó en ese impás de tiempo en el que estuvo dormido?, ¿a cuál dimensión espacio-temporal estuvo?. El caso es que una convocatoria más ha llegado y como otras veces no la vamos a desaprovechar.

En esta ocasión la experiencia la he querido enfocar de una manera diferente a las anteriores. Si bien las otras veces me he sacado de la manga rarezas cerveceras, muchas de las cuales no se podían considerar que llevaran mucho tiempo conmigo o no habían llegado a su fecha tope de consumo preferente. No ha sido el caso esta vez. Vamos a ello y veréis por qué. 

Dos, entre todas las cervezas que han caído a lo largo del fin de semana, son las cervezas que presento oficialmente al FfdA y de Barley Wine va la cosa. La primera es una Flying Dog Horn Dog Barley Wine. Lo primero que hay que hacer es fijarse bien en la foto. En la base de la botella figura la fecha de consumo preferente: 29.04.12, ¡¡tres años caducada!!. "No sé que ha pasado doctor, nonca me suele pasar esto". Tras un reordenamiento de la habitación donde tengo todos mis apechusques: mi colección de tan variada breweriana y demás; aparecieron unas cuantas cervezas entre las cajas. Esta es una de ellas.

En cuanto a la cerveza como se puede observar en la foto carece totalmente de espuma. Antes de este primer chequeo visual debo decir que al servirla en mi snifter preferido me llamó especialmente la atención el sonido al chocar contra las paredes de cristal (blup blup). Muy densa, no la recordaba tanto. Después de dejarla tomar temperatura un tiempo procedo con el resto.

En nariz sí que hay una alta presencia a notas acarameladas, muy atrayentes, frutas maduras y ligeros matices a vino amontillado. Carece totalmente de carbonatación y la primera sensación en boca confirma la impresión auditiva en cuanto a densidad de la cerveza. Notas dulces, a azúcar moreno pero sin ser empalagosas, muy maltosa, buena presencia alcohólica con notas a madera y toffee. Final con leve amargor en el cual se nota más aún la presencia alcohólica. También se nota un puntito dulce y tostado. Cremosa, densa y redonda en el paladar.

Resumiendo: una cerveza por la que los años no han pasado por ella.


La segunda elegida ha sido otra pasada de fecha, una Yria-Guinea Pigs! / El Oso y el Cuervo Quimera White IPA. Una bien conocida por todos los que participamos en el crowdfunding que tuvo lugar hace dos años y en el cual participando en el mismo para la consecución de un fermentador se nos regalaba a los mecenas una 'recompensa' según el aporte donado. En mi caso fue una caja de 24 botellas de cerveza de las cuales 20 eran de Quimera, dos de Estigia y otras dos de Banshee Bragot. La mayor parte de Quimeras di buena cuenta durante aquel verano de 2013 pero me reservé unas cuatro para ver cómo evolucionaba una cerveza que me gustó tanto entonces.

Al contrario que en el caso anterior estas sí que las tenía localizadas junto a otras que guardo a buen recaudo, experimentos cerveceros..., como ha sido este.

La cerveza se mostró de un color naranja oscuro, tirando a marrón; no la recordaba tanto. Muy densa, dejó una gran cantidad de poso en el culo de la botella. La espuma era de color blanquecino con una duración muy corta y que finalmente desaparece por completo. En nariz mostraba notas acarameladas con una alta presencia de maltosidad y muy leves notas resinosas. En boca era muy cremosa, mantiene las mismas notas acarameladas, ligeramente frutal y con una alta presencia alcohólica y notas a fruta madura. Densa, redonda y muy maltosa en el paladar.

Resumiendo: una cerveza por la los años han pasado por ella..., pero para bien.

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Eso es todo lo que ha dado de sí el 7º FFdA. En esta ocasión nada de rarezas recibidas por correo, ni estridencias, ni exclusividades, ni nada parecido.

Ahora a esperar otros seis meses. Gracias Joan por convocarnos.

martes, 2 de diciembre de 2014

#6 FFdA de Joan Birraire. No dio para más...

¿Surgirá el amor entre el vaso y la botella?
Parece tan presente aquella siesta de Joan Birraire que le ha cogido el gustillo a esto de los FFdA; y nada, que vamos ya por el sexto. Di que sí Joan y que sigan muchos más.

Este en concreto me ha pillado un poco a desmano (creo que también el último y antepenúltimo fue así...-qué me está pasando doctor-) ya que hace una semana y media cuando estaba en Las Palmas de Gran Canarias me comunicaron que el pasado fin de semana, precisamente el que se celebraba el FFdA, me tenía que venir a Dinamarca por motivos laborales por lo que me dejaba muy poco margen de maniobra como para probar diferentes cosas que tengo por mi "Fondo de Armario". Por si fuera poco al Tio Joan (como diría un buen amigo salmantino) no se le ocurre otra cosa que hacerlo coincidir con la Feria de Cerveza Artesana en L'Europe, la Madrid Beer Week y la Feria Thielmann de Cerveza Artesana. Por si los de Madrid no tuviéramos suficiente con la semanita y media de marras que hemos tenido... y en la que yo no me he involucrado mucho, dicho sea de paso. Hay que establecer prioridades...

Dicho esto y ya parando de llorar y de quejarme vamos a ver lo que dio de sí mi particular 6to #FFdA que fue de todo menos abundante en cantidad de cerveza (siempre lo suelo "mojar" con tres), acertado en la cerveza escogida (suelo tener algún apuesta segura en la recamara por si acaso; esta vez no), espectacular en la impresiones cosechadas (el envoltorio una vez más es puro marketing).

La cerveza escogida fue la Brewdog Christmas Paradox 2012 emvejecida en barricas de ron durante doce meses y por si fuera poco un año y medio en mi armario. ¿Quién quiere más?.

Es una cerveza que se nos muestra de un color marrón intenso, con una fina capa de espuma de color tostado y que desaparece muy rapidamente. En nariz se nota una alta presencia de maltas asadas, ron tostado, regaliz y frutas maduras a la vez que nos deja una impresión inicial de una cerveza dulce. En boca resalta el alcohol, el cual está muy presente durante todo momento, factor éste que quizás no nos deja apreciar otros matices. No obstante se notan trazas torrefactas, a café negro, ligeramente ragaliz y leve amargor. En el paladar tal y como he comentado anteriormente el alcohol persiste y sutilmente va dejando paso a las notas de barrica y ron. Muy descompensada de todo en general y de alcochol en particular.

En definitiva y para resumir; una cerveza la cual esperaba mucho más y esa esperanza de mucho más se quedo en nada. No me aportó nada nuevo y si bien esta marca no suele fallar cuando estamos hablando de estilos oscuros esta vez pienso que sí.

Como ya dije no fue un FFdA al uso al que estoy acostumbrado y al que mucha gente la tengo acostumbrada pero ya me hubiera gustado que hubiera sido de otra forma, en otra situación y bebiedo cerveza más tranquilamente como lo que fue.

Mientras tanto doy por terminada esta entrada. Me deleitaré desde la distancia que marca una pequeña ciudad situada en el centro de la región de Jutlandia Central de Dinamarca llamada Viborg; tomando una Ugly Duck Imperial Vanilla Coffee Porter, claro..., danesa tenía que ser...

martes, 13 de mayo de 2014

Crónica del #5FFdA

Lo que parecía ser una idea patillera de nuestro amigo Joan Birraire después de levantarse de una siesta se ha convertido en todo un clásico que celebra dos veces al año en el que nos insta a toda la blogosfera cervecera a desempolvar ciertas cervezas que si no fuera por este motivo dificilmente hay otro para descorchar o descapsular botellas que las tenemos olvidadas en nuestro Fondo de Armario.

La convocatoria de esta edición fue hace más o menos un par de semanas, tal y como publicó en su blog y muy pronto la gente se empezó a apuntar a este ciber-evento. Personalmente tenía muchas ganas que se celebrara aunque bien es cierto que el ajetreo laboral de los últimos tiempos en el que estoy inmerso casi me había olvidado del mismo.

Soy muy fiel a las propuestas y la única premisa que puso Joan en la convocatoria era: "Requisitos para el post individual: No hay. Se recomienda, no obstante, haberse tomado alguna cerveza FdA (Fondo de Armario)". Las cervezas que quiero presentar para esta edición son:


Brøckhouse Epic Stout - Imperial Stout (10% ABV)


Primero las presentaciones. Conseguida gracias a un intercambio, quizás hace un año. Por ello la espera en ese Fondo de Armario digamos que no ha sido mucha. Pues no. Craso error. He de puntualizar que la danesa Brøckhouse Brewery cerró en el 2009. así es que echando una cuenta rápida mínimo tiene cinco años. Eso teniendo en cuenta que el que la comprara (no sé si Alex, el que me la proporcionó) no lo hubiera hecho un tiempo antes de cerrar la micro. Así pues ha pasado y conocido al menos dos Fondos de Armarios como mínimo.

Surfeando la net nos encontramos con la siguiente información de esta micro
"Micro danesa localizada en Hillerød fundada en 1995 por Allan Poulsen que alcanzó los 500.000 al año. Especializada en elaborar cervezas de basadas en la historia danesa. Presentó dificultades económicas durate las crisis financiera del 2007-2010. Cerró en febrero de 2009."

La cerveza cuando la destapé me la encontré en una condiciones magníficas. El tapón mecánico que tiene la botella hizo bien su trabajo. Muy densa a la hora de vertirla en la copa, de un color marrón muy oscuro, casi negro con espuma de color beige claro de duración breve. Aroma con notas a toffee, maltas tostadas, azúcar tostado y leves notas asadas. Sabor ligeramete dulce, no muy empelagoso a pesar de la fuerte presencia que se nota a caramelo, muy maltosa con buena proporción de chocolate y melaza. Sutiles notes dulces al final con ligeras notas amargas también resultanto un buen equilibrio entre unas y otras. Muy densa y cremosa en el paladar la hace muy fácil de beber en los que los diez grados de alcohol están perfectamente escondidos entre las notas dulces a caramelo resultando ser una cerveza nada estridente y la cual recomiendo a cualquiera (si tuviera la oportunidad de encontrarla) si quiere probar una IStout que se sale de las notas a café y regaliz muy propias de este estilo.

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La segunda cerveza que quería presentar para esta quinta edición del FFdA tenía que reunir una serie de premisas y condiciones que voy a enumerar:

1.- Tendría que ser de un estilo diferente al que me tomé en la primera cerveza presentada para este FFdA. Esto es, no tendría que ser una IStout.
2.- Tendría que ser una cerveza que llevara conmigo al menos un año. Quizá no sea mucho un año para presentar una cerveza a un FFdA (y máxime teniendo en cuenta la Brøckhouse...) pero muchas veces peco de no dejar cerveza envejecer para ciertas ocasiones.
3.- Tendría que ser una cerveza que envejeciera bien para no llevarme sorpresas ingratas a la hora de abrir. Descartado pues todo tipo de IPAs, Hefeweizen, Lagers y Pilseners,... El hecho de abrir el viernes-noche una IStout llegado el sábado noche tenía poco margen en cuanto a estilos de escoger una cerveza que hubiera envejecido bien sin ser una IStout.

Sin margen de movimiento cuando me acerqué a las cajas en donde tengo todas las cervezas sólo tuve ojos por una: la BrewDog Abstrakt AB:11. Ahí estamos:

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BrewDog Abstrakt AB:11 - Barley Wine (12.8% ABV)

Cumplía las tres premisas: no es una IStout, sino una Barley Wine; llevaba conmigo un año y medio y dado el estilo y otras barley wine de la misma cervecera estaba seguro que no me iba a defraudar.

Tal y como se dice en su web:
- Las Abstrakt son un nuevo concepto de cerveza el cual sólo se elabora una vez
- Sólo se lanza un pequeño lote de cervezas al año
- Abstrakt se basa más en el arte que en la cerveza
- Las Abstrakt son embotellada con un número único que indica el número de botella y son conocidas únicamente por su codigo el cual indica el año de lanzamiento.

La AB:11 tiene un color marrón muy oscuro, sin espuma ni carbonatación. En nariz son perceptibles en buena medida una alta presencia de frutos rojos, melaza, azúcar tostado, buena proporción de malta, toffee y caramelo. Sabor muy parecido que en el aroma el cual nos da un buen adelanto de lo que esta cerveza va a ser en boca: prevalecen las notas a melaza, frutos rojos maduros, levísimas notas a madera, trazas melosas y a wino tinto dulce también son perceptibles. El final es medianamnete dulce pero sin llegar a ser empalagoso del cual nos vamos a cansar mucho antes. se nota una buena presencia de alcohol el cual está muy bien integrado por las notas a caramelo y maltas tostadas. Muy cremosa, suave y densa en el paladar. Ojo con dejarla calentar en demasía, la presencia de alcohol se hace notar mucho más y resulta un poco "durilla" para beber.

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Esto es todo lo que ha dado de sí el FFdA, lo doy por concluído a las 03:00 de la mañana del domingo. Hay que reservarse para la Feria de Cervezas Artesanas de L'Europe en Madrid que comenzará en unas horas.

Un saludo a todos y buena cerveza

martes, 3 de diciembre de 2013

Crónica del #4FFdA


Parece mentira como pasa el tiempo, no sólo desde la primera convocatoria de esta patillada post-siestera de Joan en la cual yo no participé (y a sido la única); sino también desde la última convocatoria, el #3 FFdA que tuvo lugar allá por mayo pasado. Aunque bien es cierto que parece que fue ayer dado el retraso con el que Joan nos deleitó con su resumen de lo que unos cuantos frikies habían bebido durante un fin de semana.

En esta nueva convocatoria Joan nos propuso hacer unos comentarios de sobre ¿cómo habían sido guardadas las cervezas?, ¿acompañadas de quién?, su historia, sus características; y a su vez fotografiarlas acompañadas de cierto mobiliario hogareño, sacando a relucir, trapos, manteles, baldosas,... mobiliario retro, vintage, pop o qué sé yo..., joer Joan te has sobrao con esto.

Eso sí, dice quien quiera participar. Yo si bien no voy a hacer fotos de mobiliario o las menos posibles, sí que haré fotos de lo que ocupa gran parte de mi tiempo cuando los críos o la contraria ya no quieren nada de mi, unos porque ya están durmiendo en su cuna y la otra porque se ha quedado sobada en el sofá.

Dicho esto la primera cerveza de la que voy a hablar es la Hornbeer Caribbean Rumstout. Es una cerveza que conseguí comprar en una conocida tienda madrileña. Recuerdo que fue la última que quedaba en la estantería. Lo que me lanzó a comprarla fue: primero el que fuera una Imperial Stout que yo aún no había probado, lo segundo que fuera elaborada por Hornbeer. Aunque ahora que lo pienso no sé cuál de las dos opciones hubiera quedado primera. Totalmente válidas y justificada tanto a primera como la segunda. Cuando llevé la botella al mostrador donde tenía reservadas y apunto de ser compradas otras 10-15 cervezas más me dijo el señor "D": "¿La has probado?, a lo cual respondí con un rotundo "No". La respuesta de aquel fue: "un pepinaco absoluto". Me acuerdo como si hubiera sido ayer mismo. Eso fue allá por antes de verano, creo. Una fecha muy poco propensa a beberse cervezas de 10% ABV. Aunque por muchos es sabido que esto a mi..., como que me da igual.

La Caribbean ha estado en lugar fresco y seco, aunque suene a tópico, como todas las demás que tengo; rodeada de..., [lo siento Joan por ahí no voy a pasar, ya iré desvelando las cervezas poco a poco según qué eventos o conmemoraciones, o..., porque hoy es hoy y me da la gana]. Lo que si voy a decir que ha estado almacenada en una caja de Schlenkerla. El grosor de la cerveza al ser de 50cl viene pa'l pelo. La foto que he elegido según la nueva idea de Joan ha sido un primer plano de la misma y de fondo las cajas de cerveza que aún tengo pendientes por probar. Se pueden ver hasta seis cajas en fila, y botellas sueltas, las cuales ha sido las de mi último intercambio, esperando a que haya hueco libre para ir ganando puestos en el ranking particular para ser bebidas. Al fondo del todo se puede ver una última caja con el precinto que pone "Muy Frágil". Allí, debajo de un escritorio en donde guardo mis joyas más preciadas. Porque el armario se me queda corto y el suelo... como se puede ver, también.


Pero ¿y la cerveza?. Estoy seguro casi al 100% que todo el mundo que lee este blog la conoce. No tiene gran pedigree como otras cervezas que se han puesto en otras ocasiones en esta clase de evento on-line pero es sin duda la que me apetecía beberme. No soy mucho de repetir cervezas de gran calidad. Muy mucho me tienen que gustar. Esta cumple con ello. Ya la había probado previamente en un conocido bar madrileño en barril (key-keg). Me encantó. ¿Por qué no volver a beberla ahora?. Y por cierto he de decir que ahora que la ha bebido de botella he de decir que me ha gusado más aún. Para que luego digan que si el "continente" de la cerveza es mejor cuanto mayor sea su capacidad. Lo que sí es cierto es que ahora que me la estoy bebiendo, más tranquilamente es como se aprecia mejor. Tranquilamente.

La cerveza es de un color negro intenso con espuma de color tostado claro, muy cremosa y compacta al principio, con buena presencia y duración media. En nariz se pueden apreciar notas a altas asadas con matices a madera y ligeramente cenizas. También se pueden apreciar frutos rojos maduros. En boca dominan las maltas asadas, con trazas a regaliz, gran presencia de granos de café con su amargor cuasi seco; chocolate negro y café solo. El final es amargo, con buena duración, buena base maltosa que se nota en el paladar; notas a barrica y ron tostado añejo.

Era menester hacer una foto en la que la cerveza en cuestión cobrara todo el protagonismo que se merece.



La segunda que quiero presentar para este evento no es otra que que la Lost Abbey Mayam Apocalypse Judgment Day. ¿Cómo la conseguí?. Fue fácil quedar con Alex, uno de los usuarios más activos de Ratebeer a nivel mundial el cual en estos momentos tiene la friolera de 13000 valoraciones. La tarde que quedamos ya la conté en esta entrada. Una tarde magnífica en la que probamos un buen montón de cervezas de micros españolas en un conocido bar especializado en esta clase de género. Esa misma tarde como no podía ser de otra manera intercambiamos unas cervezas. Creo recordar muy bien dos que yo le pasé: Una YGP Quimera, una Blackblock y no recuerdo la tercera. Él me pasó esta misma que hoy está cayendo, una Goose Island Bourbon County Stout del 2008 y una Brockhouse Epic Stout. Esta Lost Abbey es la primera que le doy matarile de las de este intercambio. Con las otras dos espero poder aguantar un tiempo más para darle matarile.
Esta cerveza al contrario que la anterior que estuvo dentro de una caja de Schlenkerla como ya he comentado más arriba, ha estado metida dentro de mi caja donde guardo todas las 'delicatessen', esa que como ya he comentado antes tiene aquel precinto de 'Muy Frágil', teniendo de vecinas a la misma Bourbon County Stout, una Abstrakt, un par de Westvleteren, una Narke Kaggen, y no quiero desvelar más. La foto elegida para la ocasión es una en la que se puede ver en la esquina superior derecha la Lost Abbey y el resto de la foto es dominado por los archivadores con mi colección de posavasos españoles. Todos, los más de 2000 que tengo en estos momentos están en todos esos ficheron A-Z.

En cuanto a la cerveza he de comentar que nada más descorcharla empiezan a borbotear intensas notas a caramelo, café y frutos rojos pasados. Su color es marrón muy oscuro pero sin llegar a ser negro con una espuma de burbujas grandes la cual dura muy poco. Se llega a desvanecer casi por completo quedando una muy fina capa en los bordes de la cerveza. De color blanquecino o beige muy caro. En nariz se nota como ya se ha dicho anteriormente los frutos rojos maduros, ligeramente dulce pero sin ser para nada empalagosa, con notas a café, toffee y caramelo. El sabor es ligeramente dulce al principo, con una muy buena base maltosa, notas a café, toffee, caramelo, y azúcar tostado son las notas predominantes a los que hay que añadir leves notas a levadura y especias, matices a bizcocho de chocolate también son destacables. El final es ligeramente amargo, más notas a frutos maduros y especias. Muy densa y cremosa en el paladar con un leve toque alcohólico el cual se nota más o menos poco por lo bien tapado que está por las notas a caramelo y toffee.


La tercera en cuestión como no podía ser de otra manera es una lámbic, la Cantillon Iris. La botella la compré en una conocida tienda cervecera on-line. Cojí esta y otras tantas más lámbicas: un par de F. Boon y otra Cantillon. Este año desde el principio me propuse iniciarme más en este mundo de las levaduras salvajes, leer un poco más sobre este estilo cervecero y por supuesto atreverme a probar cervezas encuadradas en este estilo sin complejo ninguno. Han caído en lo que va de año hasta ahora unas cuantas. Más de las que había probado hasta ahora desde que comencé a tener conciencia de lo que era una cerveza, una buena cerveza. Esta en concreto es una cerveza que la tenía ya ganas. Llevaba tiempo en el frigorífico, de pie al lado del cartón de leche a un lado y unas cuantas botellas de 50cl tanto alemanas como eslovacas, nórdicas e inglesas, que al ser el envase más alto no me caben en las balda. Siempre tiraba de éstas..., y la de 75cl de Cantillon que aún esperaba su momento. Así pues esta se merece el apelativo de cerveza Fondo de Nevera (FdN).


La Cantillon Iris está dedicada a la flor del mismo nombre la cual es el símbolo de la ciudad de Bruselas. Las especies están ampliamente distribuidas por todas las regiones templadas del hemisferio norte. Sus hábitats son muy diversos, abarcando desde las regiones frías en laderas herbosas, dehesas, ribazos de ríos hasta desiertos de Europa, Medio Oriente y África del Norte y por toda Norte América. La altitud no tiene gran importancia. El centro histórico de Bruselas está construido sobre numerosos pantanos en los cuales crece esta flo en abundancia. En 1998 el Brussels Museum of the Gueuze celebró su veinte aniversario. La Cantillon decidió elaborar una nueva cerveza de fermentación espontánea para la ocasión a la cual dio el nombre de Iris. Completamente original esta cerveza pues al contrario que otros productos de la misma cervecera no es elaborada con el 35% de trigo. Es únicamente elaborada con malta Pale Ale que conserva el típico sabor de la espontaneidad, los aroma complejos y las notas vínicas. El lupulado también es diferente. Las lámbicas son hechas con un 100% de lúpulos secos; para la Iris se usa el 50% de secos y el 50% con fresco. Los últimos proporcionan una acided excelente; los primeros debido a los taninos permiten conservar la cerveza manteniendo todas sus cualidades.
Después de dos años en barrica la Iris se somete a un segundo lupulado dos semanas antes de embotellar. Una bolsa de lino llena de lúpulo se sumerge durante esas dos semanas. Esta técnica, llamana "Salto de frío" le da a la cerveza un sabor más intenso y hace que tanto el aroma como el sabor sea más amargo.

Como ya digo la cerveza ha pasado de temperatura constante (siempre tengo la habitación que se puede ver en estas fotos con la persiana bajada por mucho que le disguste a mi contraria) a estar en el frigorífico. Como digo mucho tiempo en la puerta del frigo esperando su turno. Quizás no debía haber esperado tanto tiempo, o quizás sí porque la cerveza ha cunplido con todas las espectativas posibles.
La Cantillon Iris que tuve en mis manos se embotelló en 2012. Se nos presenta con un color anaranjado pálido con una espuma de color blanquecino con muy buena retención. Me extrañó mucho este aspecto pues hasta ahora todas las lámbicas que había probado hasta ahora la duración de la espuma era mínima. En nariz tiene trazas a madera, muy frutal, con notas quizás a albaricoques y notas florales. En cuanto al sabor se distinguen notas a madera, con buena acidez, bastante persistente, pero sin llegar a ser nada molesta, muy suave en el paladar; notasl frutales y florales. El final tiene una muy buena acidez con una duración bastante decente y nada molesta en la gargante. Muy bebible.


Esto es todo lo que ha dado de sí este cuarto FFdA. Evento que nos da la oportunidad de probar cosas que están en nuestro fondo de armario esperando una ocasión en la que "nosecuantos" se ponen de acuerdo para dedicarse a tomar esas cervezas que a lo mejor no surge otras veces. Una vez más gracias por hacerme partícipe de este evento de la blogosfera. 


Fuente Iris: www.wikipedia.org

lunes, 3 de junio de 2013

Y vamos ya por el 3er #FFdA

Otra vez esta iniciativa por parte de Joan Birraire el cual nos citó a un buen nñumero de blogueros para que desempolváramos algunas de las cervezas que tenemos en nuestro fondo de armario y que no se beben en circustancias medianamente normales.

En mi caso se dio la circustancia que para el 3er #FFdA no iba a estar disponible pues se programó para un fin de semana el cual yo iba a asistir a un encuentro de coleccionismo breweriano y Feria de Cervezas Artesanales en Medina del Campo (ya escribiré la entrada correspondiente). Es por ello que decidí adelantarlo unos días antes entre semana.

Esto ha conllevado quizás a que esta vez no haya sacado tanto petroleo como otras veces anteriores. Además el hecho de beber las cervezas en otros horarios que no son los que acostumbro en el caso de un FFdA en condiciones normales ha repercutido en la elección de las cervezas.

Empiezo por la To Øl Mine Is Bigger Than Yours (Barley Wine). Elegí esta cerveza porque me parecía bastante especial para tomarla en un día en el que el trabajo realizado durante un par de meses tuvo la recompensa el miércoles cuando se hizo realidad. La cerveza la abrí ese día por la tarde antes de cenar en un momento de paz y sosiego. No recuerdo muy bien cómo ni dónde la conseguí, lo que sí tengo seguro que no fue un intercambio de los míos.
La cerveza es de un bonito y sugerente color rubí, con una buena formación inicial de espuma pero no muy compacta, de burbuja tirando fina y color beige claro tirando a blanquecino. La duración de la misma no es mucha pero deja un buen y bonito encaje en la copa. Esta cerveza tiene 12.5% ABV y ello puede ayudar a una leve retención o inhibición de la propia espuma. El hecho de que en su composición se haya utilizado avena puede hacer posible esa duración más de lo normal de la espuma en cervezas con esta graduación. El aroma está dominado por las notas a caramelo, azúcar candé, fruta madura. El sabor es dulce, pero nada empelagoso, muy bien equilibrado con unas sutiles notas lupuladas; muy maltosa y densa en toda la boca, con notas a mazapán, ligeramente a levadura y toques vínicos. El final es medianamente amargo en el que también se aprecian notas a miel. Muy cremosa y redonda.



Mi segunda opción para este evento fue un clásico de una cervecera que creo (y que Joan me corrija si me equivoco) que nunca ha fallado en las ediciones anteriores: se trata de la Abdij St. Sixtus. Lejos de elegir la 8 o la 12, la primera ya la había catado y la segunda quiero reservarmela para más adelante me decanté por la tercera que actualmente elaboran estos monjes trapenses: la Westvleteren Blond (Belgian Ale). El hecho de haber escogido esta cerveza es porque me llegó procedente de un intercambio, no sé cuánto tiempo hacía que la compró el que me la mandó y yo la tenía en casa desde hace seis meses. No quería esperar más para esta y llegó su hora.
La cerveza tiene un color dorado pálido con una buena y generosa formación de espuma de color blanco, de burbuja media, con muy buena retención y bonito encaje, ligeramente turbia. En el aroma dominan las levaduras, notas cítricas, a la vez de lúpulos florales aportando muy buenas notas aromáticas. El aroma no engaña y así se deja ver a la hora de probarla. Con mucho aporte a levadura, cítricos muy presentes, muy frutal, incluso me atrevería a decir con buenas notas ácidas más propia a una Sour Ale o por qué no una Lambic. El final es muy fresco, con buen amargor muy bien compensado con ese punto de acidez que ya he comentado antes. Carbonatación muy viva.





La tercera de tan patillero evento ha sido una Lambic. Sí, sí, repito, una Lambic. ¿Causará esto sorpresa entre propios y ajenos sabiendo los que me conocen que soy un ferviente amante a las maltas chocolate?, puede que sí pero este año me propuse adentrarme en el complejo mundo de las complejas levaduras salvajes, probando lo que tuviera oportunidad dentro de este estilo, sin ningún temor ni complejos. Es por todo ello que me decidí a tomar una Cantillon Rosé De Gambrinus (Lambic - Fruit). He de decir que esta cerveza no es que estuviera muy en el fondo de armario, la compré no hace mucho pero me parecia una buena ocasión como para descorchar dicha cerveza.
De color rosáceo y una escasa espuma de color blanquecino que se disipa muy rápido, de burbuja fina. En el aroma se notan las notas a frutos rojos, frambuesas, bayas, ligeramente dulce y ácido. Todo un adelanto de lo que se avecina al probarla. Sabor muy frutal, fresco, con ligeras notas a cítricos, cerezas, frambuesas, toda una explosión de frutos rojos que a mi en concreto me invitaron a pensar que me encontraba en otro lugar más bucólico que en el salón de mi piso. Una decente acidez, pero nada molesta para lo que me esperaba y un buen surtido de Bretts, a la vez que notas a madera y muy ligeramente ahumadas. Como era de esperar el final también frutal con muy buena duración compartido con una alta carbonatación.



Esto ha sido todo por esta tercera edición del FFdA. Nos vemos para la próxima dentro de seis meses y espero que no me coincida con nada para poder participar en el Hangout.
Muchas gracias Joan por hacerme participe de tu patillada y enhorabuena por esta tercera edición.

lunes, 26 de noviembre de 2012

...y por fin el 2º #FFdA

Gracias a la idea de Joan (aka Birraire) durante un fin de semana damos rienda suelta a esas cervezas que tenemos en el fondo de armario, olvidadas, esperando una mejor ocasión. Cervezas que le tenemos especial 'cariño', por lo que nos ha costado conseguirlas (tanto económica como sentimentalmente), por la rareza de que se trata, por ser una 'frikada' o simplemente porque es la que tenemos a mano y con eso basta como escusa. Lo importante es buscar un motivo para que unos cuantos blogueros y no blogueros se pongan de acuerdo durante tres días para beber y publicar las impresiones que una cerveza le puede aportar. Impresiones habrá buenas y malas, decepciones y sorpresas, pero a nadie dejarán indiferente.

Mi fin de semana del 2º #FFdA comenzó el viernes con una Samichlaus Classic de la Schloss Eggenberg. ¿Por qué esta cerveza?, pues la verdad es que no lo sé pero a día jueves previo al 'evento' no la tenía en el listado como posible candidata, la opción que tenía para el primer día era, en cuanto a estilo, bien distinta a esta. Pero bueno vamos a empezar con la cerveza en sí.

Schloss Eggenberg Samichlaus Classic

Viernes Noche

La botella ha estado conservada no en el fondo de armario, sino en una caja en la que hay más cervezones debajo de mi escritorio de la habitación en donde guardo mi colección de posavasos de cerveza. Durante todo el tiempo que lleva en la habitación no la ha dado ni pizca de luz y prácticamente se ha mantenido a una temperatura constante con ligeras variaciones que no creo que hayan sido mayores a los 5 grados centígrados. Lleva conmigo unos 10-11 meses y el único 'mal rato' que le he dado a la botella ha sido unas cuantas veces que he tenido que correr la caja en donde estaba para sacar alguna botella e ir reponiendo huecos.

La cerveza la metí por la mañana en el frigorífico, posición vertical. La he sacado a las 23:25 y la he escojido para tomarla después de la cena. Servida en copa 'snifter', en su copa original. He esperado en torno a los 3-5 minutos antes de comenzar a oler y saborear la cerveza esperando a que cojiera la temperatura idónea con el fin de aumentar sus cualidades.

Tras la espera, la cual me sirvió para hacerla las fotos de rigor, comienzo a concentrarme en mis sentidos. A la vista la cerveza tiene un color cobrizo oscuro con una formación media de espuma de color beige, pero es efímera y poco duradera. Únicamente se va a mantener una finísima capa y un anillo a lo largo de todo el perímetro interior de la copa. Por otro lado no deja encaje ninguno en las paredes de la copa. En cuanto a aroma, ufff..., nada más abrir la botella empiezan amanar los aromas azucarados (parece como si estuvieran deseando salir...) y tan sólo arrimar la nariz te avisa de los 14% ABV que contiene; pero a la vez con tonos dulzones, malteados. Pero si por algo se caracteriza en cuento al olfato es por el intenso aroma a caramelo que se nos mete por la naríz y que es efectivamente embriagador. El sabor viene dominado por los toques a caramelo, ligeramente frutos secos, bizcocho 'borracho', miel. Conforme va perdiendo temperatura aparecen matices en el sabor muy similares al cognac. En el paladar resulta cremosa y oleosa. El final es embaucador: caramelo y alcohol impregnan el paladar y la nariz, que perdura bastante. Muy poco carbonatada, tiene bastante cuerpo.

Siguiendo el patrón de Birraire, he de decir que a pesar de que he escojido esta cerveza a última hora ha sido muy acertada la elección, ideal para tomar para poner fin a una velada mientras que uno va preparando y precintando una caja con cervezas con destino Dinamarca, por medio de la cual espero recibir a cambio otra caja con cerveza de África, Groenlandia, Oceanía,..., ahí lo dejo..., ya escribiré la entrada correspondiente en el blog.

Muchos ya sabéis que me gusta poner mis catas en Ratebeer. No voy a repetir de nuevo el texto pero voy a decir que esta ha sido mi cata registrada #1113 y ha recibido una puntuación de:  
Aroma 8/10; Apariencia 4/5; Sabor 10/10; Paladar 4/5; Total 19/20 = 4.5/5


Plevnan Siperia Imperial Stout 2010 Hanniku

Sábado Noche

Esta es una de las cervezas a las que tenía realmente ganas. La conseguí gracias a un intercambio de cervezas que hice con otro 'friki' del tema llamado Patrik, de Finlandia. La Plevnan Siperia 2010 Hanniku es una cerveza que ya no se fabrica y de la cual toma su nombre de Hannu Nikulainen, el cual alcanzó 10000 catas en el 2010. Así pues, fue una tirada limitada y por suerte una botella fue a para a mis manos. Hoy ha terminado su existencia...

La botella lleva conmigo desde junio de este año, y al igual que la anterior, y que el resto de las cervezas que tengo, ha estado aislada de la luz y en un lugar sin cambios bruscos de temperatura. La metí en el frigorífico hace cosa de una semana y primeramente la botella estuvo tumbada, la altura entre las bandejas del frigorífico no era suficiente para esta botella de 50cl. Pasó a posición vertical hace un par de días. La he sacado del frigórifíco a las 23:45. Excelente como la anterior para terminar la jornada.

Fotos de rigor, y mientras hago una de ellas se me derrama un poco de cerveza en la encimera..., eso es por estar inventando nuevos planos fotográficos. A ver cómo sale la foto, después del trago que se ha bebido la encimera, ya me fastidiaría mucho no haberla sacado bien...

Pero hablemos de la cerveza. Ha sido servida en copa tipo 'snifter'. Al verter el líquido lo que primero llama la atención es la densidad de dicha cerveza, no salpica nada y a pesar que se vierte desde una altura que con otras cervezas saldría espuma, con esta no. Mínima espuma beige/tostada que desaparece en unos pocos segundos. En la copa, ya sin espuma, lo que parece que hay es petroleo. Totalmente negra, no deja pasar ni un rayo de luz. El aroma es a maltas tostadas, frutos rojos: moras, fruta madura, ligeramente ahumada, madera y leves notas a bourbon. El sabor es muy similar al aroma, pero está dominado por las maltas tostadas, por no decir quemadas. Pero es en trago cuando realmente notamos que lo que antes nos parecía unas leves notas a bourbon, ahora son más apreciables y se notan con más intensidad, al igual que el alcohol, que a pesar que 'sólo' tiene 8% ABV, aparenta más. En el retrogusto se mantiene el toque malteado, frutal y bourbon y madera que nos indica que la cerveza ha estado envejecida en barrica, con una muy buena duración. La carbonatación es baja, con bastante cuerpo y una textura bastante densa en el paladar.

De nuevo esta ha sido una acertada elección, eso sí, y ya lo he dicho antes..., para final de una jornada. Ahora mismo llevo una hora tomando la cerveza (son las 00:45) y me queda como media botella, sin prisas.
Por cierto otra cosa que me ha llamado la atención es una frase que pone en la etiqueta: 'Debes beber 1001 cervezas antes de morir'

Haciendo la misma referencia de Ratebeer que he hecho anteriormente,he de decir que esta ha sido mi cerveza registrada #1116. La puntuación recibida ha sido:
Aroma 8/10; Apariencia 4/5; Sabor 9/10; Paladar 4/5; Total 19/20 = 4.4/5


Abdij St. Sixtus - Westvleteren Extra 8

Domingo de carreras de F1

Otra cerveza que conseguí gracias a un intercambio, en concreto fue con Jan, de Dinamarca. La Westvleteren Extra 8 es un clásico, una cerveza que seguro que no soy el único que la ha probado este fin de semana, incluso es más, yo diría que alguno se ha llevado para el cuerpo la Westy 12 o incluso la más rara de ver, la Blonde.

En cuanto a la conservación de la cerveza ha seguido el mismo proceso que las anteriores. Hace tiempo que la tenía metida en el frigorífico, unos 2 meses. Ha pasado de posición vertical en la caja de mi habitación a horizontal en el frigorífico para de nuevo pasar a vertical y seguir enfriándose. A la hora de servirla se hace de una sola tirada, al final cae poso de levudura, muchos posos, llegando a formar grumos.

La cerveza es de color marrón con una buena formación inicial de espuma blanquecina pero que rápido disminuye, quedando una fina capa que termina desapareciendo. El aroma tiene notas a frutos rojos, ligeramente tostado y casi imperceptibles toques cítricos, levadura no falta y buen olor a fruta madura. Sabor a almendras y nueces, al igual que en el aroma aparecen toques a levadura pero también azúcar moreno, pasas y trazas a bizcocho. En el paladar resulta una cerveza densa, cremosa y suave, que no aguada. Tiene un final frutal y ligeramente seco. Poco carbonatada, con un cuerpo alto y textura cremosa, como ya se ha comentado.

Me ha llamado la atención de la botella que no tiene el clásico anillo grabado con 'Trappist' alrededor del cuello, desconozco la razón. Por otro lado tengo que decir que me ha gustado más que su 'prima' la Rochefort Trappistes 8, pero menos que la Struise Pannepot. Por otro lado he de decir que deberé hacer otra cata de la Rochefort 8 pues hace años la registré y quizás me faltaba acostumbrar al paladar...
Decir que esta ha sido mi cata registrada #1118, con la siguiente puntuación:
Aroma 8/10; Apariencia 4/5; Sabor 9/10; Paladar 4/5; Total 18/20 = 4.3/5


Närke Kulturbryggery - Närke Stormaktsporter

Domingo Noche

De nuevo otra gracias a Patrik, de Finlandia. Una cerveza a la que realmente le tenía muchas ganas, que me llevaba mirando con ojos de cordera degollada..., hasta hoy. Este fin de semana era el propicio y la noche del domingo la idónea. La cerveza como otra que he presentado en esta misma entrada ya no se fabrica, así es que me toca disfrutarla y paladearla como si fuera la última cerveza de toda la existencia. La botella que he tenido en la mano era fechada en el 2008, no pone fecha de caducidad, ya sabemos que este tipo de cervezas por sus características aguantan años..., los que le hechen. En cuanto a conservación, lo mismo de los mismo de las anteriores, no me voy a repetir más. Lo único que esta no ha estado tanto tiempo como la Westy 8 (por ejemplo) en la nevera, tan solo el necesario. La metí el viernes y ha salido hoy.

Al servirla parece petróleo, densa como sólo ella. En el chorro que cae de la botella a la copa se puede apreciar la gran viscosidad que tiene esta cerveza. Apreciar la viscosidad a la vista y al oido el clásico 'Blup Blup'. Al terminar de verter la cerveza hace una leve formación de espuma tostada, pero rápido disminuye hasta que desaparece sin dejar rastro de burbuja. Imposible determinar su color al trasluz, sólo cuando vemos la zona de cerveza que toca el vídrio adivinamos que es de un color marrón oscuro, casi negro. En cuanto al aroma es intensamente malteado, maltas tostadas, asadas, notas a regaliz, ligero a alcohol y café, el cual nos va a acompañar hasta que hayamos tragado la cerveza. El sabor tiene notas a café negro, intenso, notas a coco, chocolate negro y trazas a madera y bourbon. No cabe duda que esta cerveza ha estado envejecida en barrica. El final es similar al comienzo del trago, notas a café y chocolate negro con una excelente sensación y duración en el retrogusto. Muy densa y cremosa en el paladar. Resulta curioso que a pesar de tener 9.5% ABV, éste queda escondido por las notas a café. Realmente no se haca nada pesada esta cerveza, ni tan siquiera difícil de beber. La carbonatación es mínima, con un gran cuerpo y una textura oleosa.

No ma cabe la menor duda que esta cerveza es lo mejor que he probado en mucho tiempo, muy bien compensada, a pesar de su alta graduación, y con unos matices tanto en el olfato como en el gusto y el paladar que no dejan indiferente a nadie.

No sé por qué esta cerveza ha dejado de fabricarse, pero lo que sí sé es que en lo que a Imperial Stout se refiere hasta ahora en lo que a mi respecta sólo se ha visto superada por la Mikkeller Black. Si alguien tiene oportunidad de probarla, que aproveche. Por mi parte esta ha sido al mejor elección para el 2º #FFdA y un excelente colofón a un fin de semana de buenas cervezas.

En cuanto a la valoración en Ratebeer, la Narke Stormaktsporter ha sido la registrada #1119, y su puntuación:


Aroma 9/10; Apariencia 4/5; Sabor 10/10; Paladar 5/5; Total 19/20 = 4.7/5


Gracias

Para terminar me gustaría dar la enhorabuena a Joan Birraire por esta genial idea que tuvo hace meses por la cual blogueros y no blogueros, en definitiva..., cerveceros, nos ponemos de acuerdo durante un fin de semana para dar salida a algunas de las 'delicatessen' que tenemos en nuestro fondo de armario. Buscar únicamente una escusa para dar salida a algunas cervezas que las tenemos un tanto olvidadas. Por lo que a mi respecta me he quitado del medio dos cervezas que hoy día ya no se fabrican (Plevnan Siperia y la Narke Stormaktsporter), una de las cuales es una edición limitada; otra cerveza que he visto muy propensa para el periodo invernal que ya empieza (Samichlaus Classic) y una que es un clásico para cualquier evento consistente en tomar aquellas cervezas a las que tenemos especial cariño y un poco olvidadas (Westvleteren Extra 8), qué mejor motivo y ocasión como esta para probarlas. Decir también que desde que se dio comienzo al 'evento' fue registrado en Ratebeer, en el apartado 'Events'. Lo puse el mismo viernes, no se me ocurrió hacerlo antes, para la próxima no se me olvida. Y también decir que durante el fin de semana no sólo han sido cervezones, fuera del FFdA también han caído:
- Tierra Vettona
- Mikkeller Copenhagen Womens 10
- Green Flash West Coast IPA
- Brewdog Hardcore IPA (9.2%)
- To Ol First Frontier IPA y Struise Black Damnation III-Black Mes, durante mi visita a El Animal el viernes a mediodía.

En definitiva, un fin de semana completito...

Un saludo a tod@s y... salud!!!