jueves, 6 de julio de 2017

Sobre el coleccionismo breweriano... un pensamiento


Hay veces que toca hablar desde lo más profundo del alma, más bien hablar... pensar.

Desde hace unos meses veo que como si fuera una pandemia la desgana por dejar de coleccionar objetos relacionados con la breweriana; eso unido a algunos "malos rollos" que han habido en las redes sociales da... eso, que pensar. 

Hace cosa de seis meses José B.S.S. publicaba en las redes sociales que dejaba el coleccionismo. Uno de los mejores coleccionistas, si no el que más, de objetos cerveceros de su querida Estrella Galicia lo dejaba porque "los coleccionistas no somos queridos por las grandes marcas". Ahora está más dedicado a catalogar todo lo que tiene, que no es poco; aunque si aparece algo que no tenga va a por ello.

Hace un par de meses yo mismo me tuve que deshacer de mi colección de tapas de barril de cerveza. Con pesar al principio, ya que cuesta mucho ir juntando las piezas, muchas de ellas muy antiguas, pero cuando eso se convierte en obligación ya no gusta tanto..., y además no gusta nada si la propia colección te la están haciendo algunos amigos también coleccionistas cerveceros por el hecho de que uno mismo la tenga parada. Y lo bueno..., o lo malo, según cómo se mire es que aquella colección de tapas de barril no será la única que abandone mi habitación para proporcionar otro hueco a no sé qué, siempre hay algo...

Desde hace un par de semanas mi buen amigo Txema M. anunció que dejaba el coleccionismo de posavasos de cerveza. Como un tsunami la noticia recorre las redes. Uno de los mejores coleccionistas, uno de los decanos de este tipo de breweriana lo dejaba y no había marcha atrás. Según él “ya no disfruta de las colecciones ni seguir el ritmo del material que constantemente va apareciendo”. Hace años se deshizo de su excelente colección (por lo que me han contado “los viejos del lugar”) de latas de cerveza. En estos momentos nos cuenta que continúa coleccionando las chapas de cerveza, agua, etc. de España.

¿Quién será el próximo que diga que se cansa de coleccionar? ¿A qué hemos llegado en esto del coleccionismo? Una vez que empezamos, ¿estamos obligados a seguir con ello para toda la vida? ¿Qué nos ata?

Llevo coleccionando material cervecero desde el 1998 cuando empecé rebañando mis primeros posavasos de una cervecería ya cerrada en Madrid. Aún los recuerdo: uno de Grimbergen y otro de Barbar. Todo fue el empezar. De ahí, de ir cogiendo los posavasos de todas las cervecerías a donde iba, a conseguir mis primeros rusos, luego los africanos, uno de la Zambezi, asiáticos y centroamericanos... A medida que se va consiguiendo material, mucha de las veces gracias a internet el hueco disponible en casa es menor. Una cosa y la otra son inversamente proporcionales. Las redes sociales hicieron el resto y para un coleccionista no enfocado en un país, como no es mi caso, puede ser inimaginable la información que debe procesar (intercambios, novedades, memorizar los que tiene,…). No me puedo hacer a la idea pero yo me cansé de coleccionar posavasos de cerveza de todos los países habidos y por haber. Ahora centrado en España y Portugal es bastante más llevadero; aunque en algunos momentos puntuales llegue a agobiar.

Y hasta ser enfermizo, pero no en el estricto sentido de la palabra. Soy de la opinión que lo más gratificante del coleccionismo es la oportunidad que se te brinda para encontrar ese objeto, ya sea posavasos, etiqueta, botella serigrafiada, etc. fuera de lo común; y por encima de cualquier cosa, todo el proceso de búsqueda que ello conlleva. A mí me ha pasado no pocas veces que tras buscar cierto material durante años, en un momento y con unas circunstancias dadas ha aparecido ese mismo como por arte de magia y como si me hubiera estado esperando todo el tiempo. Por regla general los estudios acerca de ello dicen que el coleccionista se caracteriza como una persona organizada y hasta cierto punto obsesiva; buscando, muchas de las veces, de ampliar conocimiento dentro de una rama; e incluso me atrevería a decir que agiliza la memoria y retrasa el envejecimiento neuronal.

Y por ello creo que el que ahora colecciona algo, toda su vida lo va a querer hacer. Aunque se haya desprendido de parte de su colección, la persona lo lleva grabado a fuego en su material genético. Es irremediable y algo en lo que contra ello no se puede luchar; o acaso ¿puede una persona luchar contra su calvicie teniendo antecedentes que también la sufren? No es una obligación, es una necesidad vital.

Y es que nos ata la pasión. Como he dicho más arriba por el hecho de conseguir una pieza que nos falte; o porque esa pieza sea única o incluso que no esté catalogada hasta ahora, etc. El psicólogo Ricard Cayuela afirma que “la actividad de coleccionar resulta beneficiosa en muchos sentidos porque produce relajación y la satisfacción anímica de conseguir cosas, además de la contemplación de algo que para el coleccionista resulta bello o precioso”. Y esa satisfacción en una persona coleccionista será para toda la vida. Más si cabe si encima de todo ello la puede visualizar y mostrar a otra gente.

Las colecciones son para disfrutarlas y mostrarlas y por mucho que queramos, aquellos que tenemos ese pedazo de firma genética la tendremos para siempre. Se pueden pasar buenos momentos o algunas veces menos buenos momentos pero nunca nos podremos salir de esa necesidad que es coleccionar cosas. 

Hay una cosa que está clara: la labor que les hacemos a cualquier empresa, grupo, corporación, autónomo cervecero,... es inmensa e impagable. Guardamos como tesoros lo que ellos han hecho para promocionar su cerveza, le damos a conocer y lo divulgamos gratuitamente, ya sea en páginas webs, en redes sociales, o en los intercambios que hacemos con ello. Demasiado hacemos con seguir coleccionando esos objetos cuando muchas de las veces no somos recompensados por ello. Pero es irremediable...

Animo a todos aquellos que se plantean alguna vez en dejar de coleccionar algo. Dadle dos vueltas a ese pensamiento antes de cualquier otra opción. Repito, no se puede hacer nada contra ello. 

Ya personalizando: José, la labor que has hecho en favor de Estrella Galicia ha sido encomiable durante años, por favor sigue haciéndolo. Si ellos no te lo valoran el resto de coleccionistas sí que lo hacemos. Txema, sé que llevas por delante varios frentes a los que dedicas muchas horas pero tu colección de posavasos no se merece que sea desmenbrada entre varios coleccionistas; da una vuelta a lo que te comenté de coleccionar posavasos hasta la década de los 80 o 90, por poner un ejemplo. 

Mucha fuerza a ambos y a todo aquel que se plantea en algún momento en dejarlo. Sólo siguiendo en esta afición divulgamos cultura cervecera gracias a este sano hobby como es el coleccionismo de breweriana.

13 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con las reflexiones aqui expuestas. Personalmente antes me tomaba el coleccionismo de posavasos de una forma mas obsesiva, ahora consigo muchas cosas con cambios y otras comprando las asequibles pero todo relajadamente y sin machacarme, solo disfrutando de lo obtenido. Si algo no se consigue hoy es muy posible que se consiga mañana. Sigamos disfutrando relajadamente

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    1. Tienes toda la razón. Además me he dado cuenta que cuando hay algún posavasos que se te atraviesa no sé por qué extraña razón, y por regla general, ese posavasos vuelve a aparecer en tu vida.

      Hace tiempo que yo también me lo tomo más relajadamente y sobre todo disfrutando de lo que voy consiguiendo.

      Un saludo y gracias por tu aporte

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  2. Cuando miro las fotos de las convenciones de coleccionistas de breweriana, bien sean españolas o internacionales,veo personas de edades que oscilan entre los 50 y 75 años. En cambio, si os fijais en las fotos de las numerosisimas fiestas, ferias.... de cervezas que se celebran por doquier vereis muchisima gente joven, de 20 a 35 años. Mientras los veteranos van arrojando la toalla del coleccionismo los jovenes no recogen el testigo. Y eso esta ocurriendo en la edad de oro de la cerveza, impulsada por gente joven entusiasta. A las sucesivas deserciones por diversos motivos se iran sumando las de aquellos a los que nos digan "campana y se acabo". No hay relevo generacional y, por tanto, es cuestion de tiempo, que pasemos a ser los ultimos de Filipinas.

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    1. Bueno, ahí tocas dos cosas. El cambio generacional y la afición por la cerveza.

      En cuanto al primero estamos de acuerdo. Ir a una convención de nuestro club es darse cuenta que la media de edad ronda los cincuenta y muchos. Hasta yo con 43 primaveras me puedo considerar de los jovencitos!!!

      Lo del tema de las ferias hay que anotar que todo el mundo que tiene afición por la cerveza artesana no lo tiene por el coleccionismo. En mi caso fue primero la cerveza sin lugar a dudas; luego se despertó el "gen-coleccionista" que hasta esos momentos lo tenía recesivo.

      ...Y tienes razón, todo esto en la Edad de Oro de la Cerveza Española.

      Un saludo y también gracias por tu aporte.

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  3. Cuando Pau dejó su colección, también escribí un post sobre este tema.

    Personalmente en esto soy bastante negativo y mi opinión seguramente no gustará. Fui coleccionista, ahora colecciono, pero no me puedo considerar como tal.

    Para mi todo tipo de coleccionismo es como una droga, empiezas y te gusta, te diviertes, sientes emoción y satisfacción... y quieres más... y más... llega un momento que irremediablemente coleccionas por inercia, realmente no lo disfrutas, pero como ya tienes una colección curiosa no puedes parar.

    Muchos llegado ese momento, que puede ser pronto o más bien tarde, en un momento de lucidez se da cuenta de lo que está pasando y o bien lo dejas totalmente o reduces tu "consumo" a unas dosis inofensivas. Normalmente limitas tu colección... si nunca llegas a este punto, malo... seguirás toda tu vida víctima de tu colección, sacrificándote por ella sin obtener a penas satisfacción por ella.

    Saludos,

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    1. Bueno, discrepo en parte. Soy de los que opinan que una colección jamás te puede atar a ella. No puedes ser víctima de ella ni te tiene que robar parte de tu tiempo que en condiciones normales dedicarías a tu familia, a hacer deporte..., en definitiva a hacer otras cosas que te gustan.

      El que es coleccionista lo hace porque disfruta con ello, por los motivos que he puesto más arriba. Ese disfrute no le quita de otras cosas y sabe priorizar entre la colección y otros hobbies. No debe sentir obligación a ello y cuando ello supone lo mejor es tomarte un respiro. Yo lo he hecho en varias ocasiones y sienta muy bien cuando se retoma.

      Un saludo, gracias por tu opinión.

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  4. POST MUY INTERESANTE JOSE Y POCAS VECES ABORDADO. YO HE CAMBIADO ALGUNA VEZ DE COLECCIONISMO, PERO A MI ME VIENE DE MI PADRE Y COMO DICES, ES UN GEN, LO LLEVO EN LA SANGRE, NO LO PUEDO EVITAR ¡NI QUIERO! PARA MI NO HAY PLACER COMPARABLE A PONERME UNA SERIE EN EL PC MIENTRAS COLOCO UN TACO DE ETIQUETAS Y ME TOMO UNA CERVEZA O UN CAFE, SEGÚN TOQUE JEJEJE. TAMBIEN COMPRENDO LOS AGOBIOS, SEGURAMENTE RELACIONADOS CON LA AFLUENCIA MASIVA DE LA ÉPOCA CERVECERA NACIONAL QUE VIVIMOS Y LOS TRAPICHEOS DE ALGUNOS, POR NO HABLAR DE EGOS. QUEDAROS CON EL DISFRUTE Y LA CANTIDAD DE BUENA GENTE CONOCIDA GRACIAS A ESTO.
    SALUDOS!

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    1. Ahí está el quid. No lo podemos evitar..., ni lo queremos. Con respecto al resto hace muuuucho tiempo que lo del tema de los egos lo dejé aparte. No quiero ser el mejor en algún tema del coleccionismo, si no..., ¿qué es lo que me motiva para conseguir alguna pieza que me falté?.

      Buena gente, mucha buena gente conocida a lo largo de todos estos años. Eso es lo que verdaderamente es importante.

      Saludos Yors

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  5. Hombre, es que es necesario reinventarse a veces, el momento cambia, puede ser el hartazgo, la obsesión enfermiza si uní se da cuenta de ello, falta de espacio, de tiempo. En definitiva, esto del coleccionismo cervecero está para disfrutar y cuando eso se acaba, o lo dejas todo, o te reinventas, especializándote en algún país concreto, una época, un tipo de objetos....Coincido con algún comentarista anterior, el coleccionismo es un gen, los que lo tenemos debemos tenerlo a raya para que no se vuelva en nuestra contra y disfrutar siempre. Como ejemplo de reinvencion, en mi caso llevo 37 años coleccionando, empecé a los 11 con latas de cerveza y refrescos, más tarde abandoné los refrescos, a continuación deje definitivamente las latas, y me pasé a breweriana española y serigrafiada españolas. Saludos a todos.

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    1. Primero de todo muchísimas por tu aporte. Sin duda que leer la opinión del que fue el primer presidente del club cervecero español da cuenta, no de la trascendencia de la entrada, pero sí del interés que ha suscitado.

      Dicho lo cual. Estoy contigo. Reinventarse es la opción, jamás dejarlo. No se puede.

      En mi caso esa reinvención me vino dejando de coleccionar muchos países que no podía hacer frente a ellos (Alemania, Chequia, Francia, Italia, etc.) y posteriormente paralizar el coleccionismo de los posavasos de países exóticos. Espero no reinventarme más y quedarme con lo que estoy hasta ahora... en cuanto a posavasos se refiere.

      Lo dicho, muchas gracias por tu opinión y un fuerte abrazo. Hay mucho que aprender de los grandes coleccionistas cerveceros.

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  6. Realmente, comparto contigo José, casi todo lo que has comentado en esta entrada. Y a mayores de lo expuesto de Benito y de Txema, esta lo de Javi Vaca, que tu también conoces, y que hasta hace unos 5 años, era uno de los mayores coleccionistas de posavasos españoles.
    Realmente hay momentos de bajón, y otros de mucho bajón. Pero a mayores, cuando consigues descubrir algo viejo, que no tiene nadie, te da un momento de Subidón buenísimo.
    Lo malo, es que cuando lo llevas en los genes, cuando entres en cualquier bar, y lo primero es mirar para la barra, por si hay posavasos o ver que vajilla tiene, o que tiene de cervezas.... pues eso no hay quien me lo quite.
    Pero como también ha dicho Laure, la situación actual no es buena, a pesar de estar en el mejor momento de la cerveza del último medio siglo en España. De los que llevamos 20 años coleccionando, seguimos pero cualquiera de los que asistimos a cualquier reunión, resulta que los de 40, somos los mas jóvenes, y esto desde hace mas de 10 años, sigue todo igual.
    Algunos hemos propuesto en algunas reuniones, algún idea, pero con resultado inútil hasta ahora.
    Pero la esperanza siempre esta presente....

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    1. Absolutamente cierto lo de Javi junto con Toñi. No lo comenté porque hacía más años de ello.

      Personalmente yo tampoco me quiero quitar o al menos no me gustaría quitar ese "entrar a un bar a ver si veo algún posavasos o ver que botellas y cristalería tiene".

      Tu también eres de los jóvenes en las reuniones, cierto... contesté a Laure sin haber leído tu opinión. No sé qué solución se le podría dar. Como dice José Benito los coleccionistas no somos queridos por las grandes marcas y a las pequeñas... como oí cierta vez ante la insistencia de un coleccionista por conseguir chapas de una micro: "Aquí estamos para vender cerveza no para regalar chapas...". No le falta gran parte de razón.

      Un saludo y gracias por tu opinión.

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  7. Estoy de acuerdo con la mayoría de lo que comentas. El coleccionista nace, o se hace, pero el que empieza a coleccionar difícilmente pueda parar, aunque sus preferencias o aficiones vayan cambiando. Yo mismo empecé a coleccionar chapas a los 7/8 años, y siempre he tenido una u otra colección (demasiadas, a veces). La clave como bien apuntas pasa por centrar el tiro: limitar por origen, por tiempo, o incluso como en mi caso, siendo 'coleccionista reactivo': sólo lo que viene a mí como parte de mi gran afición a todo lo cervecero, sin buscarlo expresamente.

    Un abrazo de coleccionista ;-)

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