Mostrando entradas con la etiqueta Visitas Micros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Visitas Micros. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de mayo de 2019

De cervezas por Barcelona (y III)

En la anterior entrada lo habíamos dejado en la parada de metro de Arc de Triomf. Había que descansar para el sábado, el cual comenzaba yendo de nuevo a la fábrica de Garage pero para algo muy distinto a lo del día anterior: un encuentro de coleccionismo organizado por Edu J. Cuenca y Mikel Pardo. Un par de amigos con los que también me junté el día anterior, entre otros muchos. Había que poner las mesas y sillas antes de que vinieran el resto de asistentes al encuentro y me encuentro esta pizarra de más abajo en el almacén, se me abren las carnes.


En cuanto al encuentro todo un éxito por mi parte, conseguidas varias novedades de posavasos, otros más complicados los cuales daba casi por imposible conseguir y un antiguo de más de 50 años. Nada mal como digo. Tras el encuentro tocaba comida entre los socios asistentes.



Había que bajar de alguna manera el entrecot, pasadísimo para mi gusto por cierto, así es que surgió la idea de ir al Lambicus. Sólo por el nombre ya sabía yo que seguro que tendrían una buena cerveza lambic así es que mi respuesta fue un rotundo "sí". Tras dejar el material de coleccionismo en casa de Edu nos dirigimos al local. 


Al entrar me dio la impresión de ser un local pequeño pero mi suposición se quedó en nada una vez que sobrepasé la barra, la cual queda a mano izquierda tras pasar tres o cuatro neveras colmadas de botellas de cerveza belga. Desde las más clásicas hasta algunas barricas, ediciones especiales y como no, lámbicas.

Pasada la barra hay un espacio con mesas bajas, bancos sobre la pared y taburetes. Parecía amplio pero apenas se podía pasar de tanta gente que había. Sobrepasado este espacio se accedía a lo que parecía ser una gran sala. Una gran mesa central, resultado de la unión de varias mesas más pequeñas, y sillas alrededor me hizo pensar que fuera una sala de catas. Aquí nos tomamos a medias entre Edu y yo una Oud Beersel Oude Geuze Barrel Selection Oude Pijpen. Muy rica como no podía ser de otra manera de estos elaboradores de Beersel.

Tras una agradable charla había que cenar algo. Sábado noche, centro de Barcelona, buen tiempo,... resultado: un montón de terrazas hasta arriba. Al final fue en el restaurante Parlament donde pudimos comer unas ricas croquetas de carne asada, un hummus, un steak tartar inolvidable, etc.

Tras ello no había que dejarse atrás un bar que quedaba muy cerca de la zona donde nos encontrábamos: el Barna Brew. Productor allí mismo, es un local con cierta amplitud y una decoración que la verdad me gustó bastante. Con un toque vintage parecía que las paredes estaban a medio pintar, descascarillada, tanto las mesas bajas como las sillas guardando bastante consonancia con las paredes. Al fondo se encontraban los equipos para la producción de cerveza. Una pena que no estuviera el propietario para recibir una "master-class" por su parte. En el local cayó la Barna Ceci N'est Pas une IPA. Una IPA de las de hace cuatro o cinco años, sin tantos añadidos frutales y volviendo a los lúpulos resinosos.

 









 






 
















El día fue muy largo y había estado lleno de experiencias, todas buenas. Sin más nos despedimos entre los amigos que íbamos prometiendo por mi parte no volver a ir a BCN con tanto tiempo de demora. Es todo lo que dio de sí un fin de semana, el domingo por la mañana tocaba vuelta en AVE.

Nos vemos de nuevo por allí a ver si puede ser cuanto antes mejor. Muchas gracias a todos los coleccionistas/cerveceros con los que me junté. No quiero nombrar a todos que seguro me quedo alguno, ellos ya saben quiénes son.


Datos Lambicus Bar:

Carrer de Tamarit, 107
Horario: de L a D de 17:00 a 23:00
Facebook: /lambicusbcn/

Datos Barna Brew:

Carrer del Parlament, 45
Horario: L cerrado. M de 17:30 a 23:30
V de 17:30 a 1:30. S de 12:00 a 1:30. D de 12:00 a 23:30
Facebook: /BarnaBrew/

viernes, 24 de mayo de 2019

De cervezas por Barcelona (II)

En la anterior entrada nos habíamos quedado en el transporte público. Ahora de hecho nos encontramos en la salida de metro de Sant Andreu. Rápido, eh? De ahí a nuestro destino diez minutos andando de por medio.

Llegamos a la fábrica que Garage Beer Co. tiene en este barrio. El evento en la fábrica sirve de adelanto al encuentro de coleccionismo del día siguiente y en el mismo sitio. Además da la casualidad que ese mismo viernes se celebra el Sant Andreu Release: Slayer & Trinkets. Presentación de dos cervezas nuevas en el sitio apropiado. Qué mejor marco para probarlas. 

Nos encontramos con otros coleccionistas, muchos de los cuales, en el mejor de los casos, sólo nos encontramos dos veces al año. Poco a poco va asistiendo más público que se acercaba a la presentación de las dos cervezas arriba mencionadas y entre la gente se me acerca una persona... el grandísimo Xavier Serra. Desde luego pocas personas he oido hablar con tanta pasión de la cerveza como a Xavier. 


Compartimos charlas animadas mientras por mi parte me bebo la Garage Trinkets, una cerveza muy fresca y herbal. Me cuenta Xavi cómo está inmerso en su nuevo proyecto trabajando para Agronet Brewing. Entramos también en el panorama cervecero, sobre todo en toda la zona de levante que es la que más conoce, precisamente por su trabajo y cómo las cosas no se están haciendo tan mal. Y vaya que no, a la vista del marco donde nos encontramos y las cervezas que se elaboran allí mismo. Tocamos de refilón las ferias y festivales y la buena ocogida que él ha tenido siempre por Madrid. Y sobre todo... de impartir cultura cervecera.

Me sugiere una visita a la fábrica guiada por ni más ni menos que Alberto Zamborlín. No digo que no, por supuesto. Conocí a Alberto en una presentación de sus cervezas en el Fogg Bar de Madrid. Él no se acordaba de mi, si hubiera ganado el concurso de porrón..., pero sí del evento. Alberto se presta sin dudarlo a hacer de nuestro guía explicándonos..., explicándome cómo empezó todo. Cómo por medio de un crowdfunding y una inyección de dinero propio montaron la fábrica ya que el brewpub en el centro de Barcelona se había quedado pequeño. Su idea de ampliar al doble de fermentadores de lo que tiene ahora a medio plazo y de sacar una gama de cervezas embarricadas, algunas de ellas con añadidos de frutas. 





Al entrar a la zona de enlatado fue el sitio apropiado para alabar por mi parte el haber envasado de primeras en lata. Allí mismo me dijo unos datos verdaderamente escalofriantes, siempre en beneficio del consumidor final y es que a cada caja que sirven, al menos me comentó para el caso de Madrid, colocan un código de temperatura para saber si se ha roto la cadena de frío en el transporte. Como no podía ser de otra manera, el código de temperatura no serviría de nada si esas cajas son transportadas en vehículo refrigerado, como es el caso. El mimo y cuidado por el producto es más que evidente.




A todo esto que una vez dada por terminada la visita con todos los detalles, Alberto nos sugiere tomar una cerveza. Nos dirigimos de nuevo a la barra del tap-room y escojo por mi parte la Garage Slayer, la otra cerveza que se presentaba esa misma tarde. Él mismo es el que se mete dentro de la barra y nos pone a Xavi y a un servidor las cervezas elegidas. No habíamos casi disfrutado del primer trago cuando dice que allí no se toma cerveza si no es en porrón. Directamente se da media vuelta, coge uno mismo y lo rellena de la Garage Phenomena, una sour con leves notas cítricas y en donde el café cobra especial protagonismo. El porrón no dura apenas una ronda y manda rellenar otro con la Garage / Whiplash / Fuerst Wiacek Missouri, cítrica y salina a la par.


Como si de un niño pequeño se tratara al ver a su ídolo futbolístico; yo, al estar al lado de tan buena gente les sugiero si nos podíamos hacer una foto. Dos personas que, una de ellas, Xavi, conocía anteriormente y que al verle ese mismo día me di cuenta de su pasión por la cerveza, llegando a tener una visión más profunda de su persona y su buen hacer. La otra, Alberto, que no sólo me agradó su cercanía y confianza, sino también su humildad. Su forma de entender el mundillo cervecero, elaborando cervezas realmente buenas sin que la calidad de las mismas baje un ápice; ofreciendo al consumidor final una cerveza de gran calidad como si estuviera recién sacada de la sala de envasado.



Alberto tenía que atender otros compromisos y nosotros habíamos requerido su presencia un buen rato; además Xavi se tenía que marchar. Alberto me insta a ir al día siguiente al local que tiene en el centro de BCN... como me pasó ese mismo día por la mañana en el Biercab… no sabía si iba a poder ir. 

Tras la visita por toda la fabrica tocaba juntarse con el resto de coleccionistas que había visto nada más aparecer por el patio central del recinto en donde se encontraba la Garage Beer Co. Allí comiendo un pica-pica cayó la Garage Cartoons y la Garage R.I.C.C.I., una DIPA y una Imperial Stout respectivamente.

Salimos a las tantas del recinto de la fábrica, con el tiempo justo de echar algo más sólido al cuerpo y el metro de vuelta de donde habíamos partido: Arc de Triomf. Tocaba descansar para el día siguiente.

[Continuará...]

Datos Garage Beer Co.:


Dirección: Sant Adriá, 66
Horario: L a V de 09:00 a 17:00
Teléfono: 933 60 79 40

jueves, 16 de mayo de 2019

De cervezas por Barcelona (I)

Tantas ganas tenía que se hiciera posible que no veía el día, pero por fin llegó. Tiempo después me encontraba de nuevo camino a Barcelona. Me esperaba un fin de semana muy completo, repleto de diversas actividades en las que todas ellas iban a girar en torno a un encuentro de coleccionismo cervecero.

Me pido un día libre en el trabajo. Era casi obligatorio ya que había que aprovechar al máximo y después de un viaje fugaz en AVE llego a Barcelona-Sants. Tengo hora y pico hasta que me vayan a buscar asi es que 'wassappeo' a mis amigos Edu J. Cuenca y Mikel Pardo que estaría esperando en el Biercab. En el mundo musulmán se tiene que ir al menos una vez en la vida a La Meca. En nuestro ámbito, el cervecero, hay sitios que se tienen que visitar de la misma forma y uno de ellos sería este. Recién llegado y ya..., quién sabía si volvería a ir a lo largo del fin de semana.



Una vez que se accede es difícil no quedarse ensimismado con la decoración. Las tablas de sillas que adornan el techo, bajando la mirada la cocina al fondo y casi instintivamente girando la mirada a la izquierda la barra con los grifos. Impresionante. Por detrás de los grifos la envidiable pizarra digital. Debido a que Manolo está en el festival de Copenhague, a cargo de la barra está Jose M. Muñoz, nos damos a conocer el uno al otro. Es bonito conocerse personalmente más allá de lo que nos puedan aportar los comentarios en las redes sociales.


Como ya sabéis alguno de los lectores me gusta sentarme en la barra justo enfrente de los grifos de cerveza. En este caso es complicado no coincidir justo enfrente. Para la primera cerveza me cuesta elegir pero de repente mis ojos se dirigen a la Cloudwater A·W18 DDH Pale Brewed All Season. Pensé que sería la cerveza ideal para refrescarme el gaznate. Entra de maravilla... una cerveza "muy-cloudwater"; cae en 0.7 picosegundos. De segunda opción opto por la Gamma Geeked Up. Primer trago y 'Oh, my God'. Pasote de cerveza, me gustó más que la anterior. A esto que llegan Edu y Mikel procedentes de una 'caza'..., sin éxito. Qué mejor marco para encontrarse con tan buena gente en tan especial cervecería.

Después de algunas conversaciones de actualizadad dentro de nuestro mundillo y tras bebernos las cervezas nos vamos. Por mi parte no sin un poco de pena pues como dije más arriba no sabía a ciencia cierta si iba a volver a ir. Me hubiera gustado haber probado alguna que otra más de la espectacular pizarra...

Como con Edu y Victoria, su mujer, una riquísima escudella que literalmente voló del plato y tras ello y antes de comenzar a media tarde lo que sería uno de los grandes momentos del fin de semana, Edu me lleva a su 'local'. Un trastero que utiliza para tener toda su colección de posavasos, cristalería cervecera, jarras,... Cajas y más cajas; archivadores que se contaban por cientos ordenados en las estanterías; pilas de posavasos por todos lados. Literalmente alucino pepinillos (como diría aquel...). ¿En cuanto a su colección?. ¿Qué decir de una persona que personalmente me saca casi diez años coleccionando posavasos?. 



Allí viendo todos los archivadores de su magnífica colección de posavasos españoles cae entre los dos la Tro Ales Imperial Stout de amargos recuerdos para Edu. Una cerveza que está a punto de llegar su consumo preferente y que el tiempo que lleva a sus espaldas no le ha sentado mal.

Toca despedirse de este templo del coleccionismo para coger el transporte público a nuestra próxima parada. Pero eso será en unos días...

[Continuará...]

Datos Biercab:

Dirección: Carrer de Muntaner, 55
Horario: L a J de 12:00 a 24:00.
V y S de 12:00 a 02:00
D de 17:00 a 24:00
Teléfono: 644 68 90 45


lunes, 8 de agosto de 2016

Visita a la micro Arcana de Linares

Si hay una cosa que dedico en mi tiempo libre, y más aún si se trata estando de vacaciones, es a la visita de microcervecerías. No todas tienen su "hueco" en el blog pero la de esta ocasión no podía ser de otra manera y es que resulta de gran satisfacción que vaya creciendo el panorama cervecero de la provincia donde paso mitad las vacaciones, Jaén, y más si la micro en cuestión está muy cerca de la localidad donde veraneo, Baeza.

El descubrimiento esta vez fue ocasional. En Baeza me encontré una tienda que vendía cervezas artesanales, todo un hallazgo a la postre con un muy buen surtido de Brewdog y Dougall's como marcas más destacadas: Casa Cantos se llama y ahí es donde vi un cartel de una cerveza elaborada allí: Cerveza Hidalgo. Después de indagar un poco me enteré que la Cerveza Hidalgo se elabora realmente en las instalaciones que Arcana tiene en Linares.

Allí es donde me dirigí tras unas llamadas para quedar en vernos con Julio Pérez. El motivo: visitar la micro y charlar un poco sobre sus cervezas, su experiencia, el panorama cervecero de la provincia y sus proyectos futuros.

Julio como la gran mayoría de productores comenzó su andadura en este mundo como "homebrewer" y de ahí el salto a poseer una nave en la que elaborar su cerveza propia, gozar de una buena distribución en su localidad de origen y lo que es mejor: una muy buena aceptación.


Con una producción de 450 litros semanales puede decir que vende todo lo que produce. No es fácil en una tierra en la que lo que prima es la caña de cerveza industrial y en la que la industria microcervecera está yendo más despacio que en otras provincias de su entorno. Además Julio alquila sus instalaciones para otros productores 'nómadas'. Como ya comenté más arriba Juan de Cerveza Hidalgo produce en las instalaciones de Arcana; o La Aceitunera afincada en Torreperogil. Por si fuera poco también la cerveza goza de una muy buena distribución en Jaén capital, en donde el Pub Garrison es su máximo referente con varios grifos fijos con su cerveza.


De momento las cervezas que elabora son la Arcana Pale Ale, la Blond Ale, la Irish Red Ale y la Imperial Bastard. Durante mi visita y tras visitar sus instalaciones nos fuimos a probar su Arcana Irish Red Ale al conocidísimo pub de Linares llamado You Rock el cual también dispone de un grifo fijo de cerveza Arcana. La Irish Red Ale es una cerveza con ligeros toques a tostados y notas terrosas con un leve amargor. Muy fácil de beber con buena base maltosa y cierta sensación de sequedad al final.

Desde aquí le deseo las mayores de las suertes a Julio y que siga con la gran proyección que su cerveza goza a día de hoy.

viernes, 3 de octubre de 2014

Mi beerano cervecero 2014. La búsqueda de Teddy




Aquella tarde con ciertos nubarrones típicos de lluvia de verano Teddy Beershow se encontraba sólo en su despacho, leyendo y releyendo la última misión, como a él le gustaba llamarlas, o encargo que le habían encomendado; desgranando línea por línea y letra por letra cómo quería plantear su plan con el fin de conseguir tan preciada recompensa. Paul Hoplover se había puesto en contacto con él y otros más y le había dicho que quería que le dijera cuál era su cerveza favorita que se tomaría en el transcurso de tres meses, contando a la vez sus propias experiancias durante este periodo. En cuanto a la recompesa, algo grande: una de las calaveras doradas del clan de los hermanos Ostrich, la cual le llamaba especialmente la atención para seguirla guardando a buen recaudo.


No cabe duda que la misión se presentaría árdua y difícil. Eran otros tiempos. Aún recordaba aquellos meses en los que caían no pocas botellas, a una media de unas 50-60 al mes. Botellas de cerveza de todos los colores, formas, tamaños, sabores y estilos. El caso era apuntarse un nuevo 'tick' en sus estadísticas. Le gustaba probar de todo, bien pudiera ser una Imperial Stout en pleno verano o una de trigo en plena nevada invernal. Todo valía. Desafortunadamente esos tiempos de 'beerhunter' se habían acabado.

Esta vez ese parón al que se había sometido se lo iba a saltar, no cabía otra. O se prueban cosas más especiales o sabía que el resultado de su misión iba a ser un fracaso. No obstante iba a ser gradual, de menos a más. La búsqueda de la mejor cerveza durante el periodo de cerca de tres meses tenía que ser moderado, sin aumentar exponencialmente día a día. Simplemente había que dejar que el devenir fluyera.


El primer estadío de su misión consistió en visitar algunas de las micros que se iba encontrando por el camino. Sin pensarlo dos veces se vio en la casi obligación de hacer una parada en la micro El Cantero en donde encontró a una pareja de elaboradores artesanos dispuestos a todo pero sin mucha promoción por el momento. Le llamó especialmente su cerveza de estilo IPA. Una cerveza que "a los lugareños no les gusta tanto debido a esos matices extremadamente amargos" pero que a Teddy le gustó muy mucho, por lo lograda y perfecta que la encontraba a pesar de la juventud de la microcervecera. Por otro lado también estaba la Saison, la cual le pareció igualmente curiosa y bastante lograda en comparación a otras cervezas de otras micros nacionales encuadradas dentro de este estilo.

Las etapas de este tipo no pararían aquí y es por ello que durante otro viaje se encontró de camino con la Micro Salvaje. A ella le llevó el ansia de conseguir unas piezas muy valiosas para su colección, unas cartulinas en las que los productores cerveceros imprimían su logotipo. Pero primero tenía que conseguir unas cuantas etiquetas para poder negociarlas. A destacar la gran cantidad de cervezas que estos productores han sacado a la luz en poco tiempo. En cuanto a las cervezas probadas bastante decentes pese, también, a la juventud de la cervecera. Igualmente le llamó la atención la promoción con la que cuenta estas cervezas dentro del mundo gourmet ya que se pueden encontrar en restaurantes tan exclusivos como el DiverXO(1).

Pero aún no había encontrado nada que especialmente le llamara la atención en cuanto a las cervezas probadas hasta entonces. Ya de vuelta a su lugar de origen se veía en la tesitura que este año iba a ser un poco más "triste" de lo que él esperaba. Más si cabe cuando se atrevió a visitar otra micro. Fue un mediodía cuando llegó a Enigma cuyas cervezas le gustaron más bien poco. Demasiada levadura las hacían difíciles de beber. Tienen que mejorar, sin duda. Se solucionó el mal trago con la celebración del cumpleaños de Ernest de Yria, el cual presentaba en sociedad a su nueva criatura: Destroy All Humans. Una bomba lupulada, muy frutal con muy buena base maltosa, notas a caramelo que quizás no era del todo idónea para las altas temperaturas a las que estábamos asistiendo en pleno mes de agosto pero que hábido de beber cosas ricas la ingirió sin mediar ni media palabra. No contento con eso durante su estancia le dio tiempo de repetir con la misma cerveza. Razones no le faltaban, sin duda. Allí se encontró con otros grandes: Yors Cerv y Ana, Fran Oh Piwo y un largo etcétera.

Lo mejor estaba por venir. Era hora de cambiar de aires y por ello se apresuró a preparar el "equipaje botellero" que le iba a acompañar a él y otras amistadas más que citaré más adelante durante su periplo veraniego de quince días de duración. En la foto de la derecha se puede ver parte del arsenal que preparó...

[...]

Así es como llegó el gran día del verano cerveceramente hablando, tal que un 22 de agosto. Con la visita a su propia casa de Paul Hoplover y de Che Maxxx iba a dar rienda suelta a su gran afición y por fin estaba confiado en que iba a encontrar esa cerveza la cual al final de verano iba a pensar de ella que había sido la mejor cerveza que se había bebido durante tres meses, o incluso de crear un ranking con las tres mejores cervezas de ese periodo, a la vieja usanza, como antes. El evento había que anunciarlo con toda la ceremonia y rigor que merece así es que se animó a crear una patillada(2) dentro de la web de catas cerveceras más famosa del mundo. Ni corto ni perezoso anunció tal evento mundialmente.



La sesión de cata comenzó tras una excelente comida en el DeBassus, una micro alemana asentada en la provincia de Alicante con tres restaurantes uno de ellos en Torrevieja, otro en Elche y otro en La Zenia-Villamartín. Allí había que sentar una buena base a lo que iba ser una dura jornada cervecera así es que como en el año anterior se pedió, disfrutó, paladeó y se atrevió con un codillo que estaba especialmente sabroso y del cual rebañó todos los huesos como si la misma vida le fuera en ello..., ante el asombro del resto de comensales. Regado a su vez con una cerveza de trigo de la propia micro la cual la encontraba realmente deliciosa, una De Bassus Baron Ferdinand Premium Weizen Hell.


 
Tres, dos, uno, comenzaba el maratón ya de vuelta a casa y tras un intercambio posavasero en el que consiguió tres buenas piezas las cuales las tenía en "búsqueda y captura" desde hace tiempo había que romper el hielo con una cerveza estilo Saison: la Epojé Bataille. Regalo de Raúl Unreal la cual hizo las delicias y pareció ser la más apropiada para ese momento en el que los biorritmos corporales bajan al mínimo debido a la ingesta de la primera comida fuerte del día. La cerveza aunque muy frutal, con notas a coriandro, pimienta roja y levadura destacaba por la alta carbonatación que hizo aalguno tenerla presente durante un buen rato a lo largo de la session. Para la siguiente había que quitarse esas notas típicas saisonables que tan poco le agradan al bueno de Teddy. Una barrica y una cerveza con notas sour tuvieron la culpa y fue la siguiente que desfiló por la mesa.

Una cerveza que había sido cuasi un encargo expreso de Paul Hoplover que aún no había tenido la oportunidad de probarla pero sí conociendo las buenas críticas que avalaban a la misma. No se hizo esperar, llegó su hora, la hora de la Guineu Obac. Una cerveza que ya había disfrutado Teddy en solitario en el lugar en el que vivía, que tanto le agradó entonces y siguió agradándole ahora por las notas a frutos rojos, madera, ropa mojada, notas a vino tinto y una acidez no muy agresiva que muy lograda por otro lado.
Detrás de ella fueron desfilando una Pöhjala Rukkirääk de Estonia, caracterizada por sus notal matosas, melosas, herbales y a caramelo; una La Carbasseta, cerveza elaborada por un homebrewer con un buena aporte de levadura y notas a calabaza que tan poco le gustan a Teddy (en general en cualquier cerveza); una Stroud Brewery Budding que pasó sin pena ni gloria a pesar de todos los premios que mostraba en su etiqueta. Eso sí premios a la mejor cerveza ecológica de ciertos certámenes celebrados en el Reino Unido.

Animados ya por las cervezas especiadas había que probar, o mejor dicho re-probar, la Blue Mountain Local Species. Curiosa combinación con leves notas a caramelo, levadura, azúcar candé, ligera acidez, barrica y notas muy sutiles a bourbon. Sin duda, lo mejor de la botella, al menos para mi, no estaba dentro de la misma sino en la bonita placa que tiene sobre el tapon de corcho. No cabía duda que todo el protagonismo de la sesión hasta ahora lo habían acaparado las cervezas de estilo Saison y especiadas y como no podía ser de otra manera a la Blue Mountain la siguieron por este orden la Haandbryggeriet Hesjeøl, con notas a caramelo, ligeramente amarga y matices herbales; una Cantero Saison, con notas cítricas, especiadas, levuduras muy sutiles y leve amargor; y una Anchor BigLeaf Maple Autumn Red, con notas a caramelo, herbales, leve amargor y con una buena presencia de especias al final del trago.

Tocaba descanso de tanta ingesta tan variada y había que meter algo sólido al cuerpo. Un par de cerveza de sendos homebrewers fueron abiertas, demasiada levadura en una de ellas, la otra..., ufff, dificil recordar. Por otro lado la tortilla de patatas, que también se ha convertido en un clásico en estas sesiones fue lo que a Teddy le sirvió de recarga para ponerse de nuevo en faena. Faena que tras terminar empezó de manera dura, tenía ocasión de probar en autémtica primicia la bomba cafetosa de Sphiga, llamada Sphiga Coffee Porter. Al final se quedó en una bomba a medio explotar, los matices cafetosos lo inundaban todo en la boca y tapaban cualquier otro matiz de la cerveza, si bien el final lo percibió un poco ligero para lo que aparenta. Tras ella le tocaba el turno a una botella que levantó gran espectativa y que al final se quedó un poco en mitad de la nada. La Dogfish Head Pearl Jam Twenty Faithfull Ale estaba caracterizada por la notas un tanto frutales, casi un tanto artificiales, matices florales y ciertas trazas melosas. 

A todo esto Teddy seguía pensando "¿realmente tengo que encontrar la mejor cerveza en esta sesión?", todo apuntaba a que no era su día pues grandes cerveceras con gran renombre no habían dado aún en plena diana. No obstante el buen rato de conversación que le estaban dando sus dos invitados suplía cualquier otra carencia y desencanto que le estaba dando hasta entonces la cerveza ingerida.

Como si de pura coincidencia se tratara había que dar matarile a todas las cervezas oscuras y de alta graduación que ya empezaban a florecer de la nevera, merced a que se iban cogiendo el resto de botellas y las oscuras estaban cada vez más cerca de "la vista".

Bill Bartrams by Pau
Una Bill Bartrams Egalitarian Anti Imperialist Soviet Stout caducada en mayo del año pasado abrió la pasarela al resto de cervezas oscuras. A pesar de estar caducada de hacía más de un año aún conservaba las notas a café, chocolate negro con ciertos toques a ceniza y un leve amargor. De todos modos pienso que más tiempo de guarda no lo hubieran sentado muy bien, supongo que ese día, esa hora ya de madrugada del 23 de agosto era el mejor día para beberla. Ni un día más. Le siguió la Weyerbacher Tiny otra cerveza que a Teddy le despertaba gran espectación después de haber probado hace mucho tiempo otra IStout de libro del mismo fabricante: la Weyerbacher Heresy. La Tiny no le llegaba ni a la solapa a su hermana pero quedó impresionado como sus 11.5€ de ABV quedaban esmascarados por matices a maltas asadas. La cosa se iba calentando y llegó un momento en el cual lo denominó "punto de no retorno", o de ahí salía algo rico o se iba a llevar el peor chasco en mucho tiempo.

Midtfyns by Pau
Y llegó... La Midtfyns Imperial Stout 1000 Valnød resultó, lo primero de todo estar a una temperatura más que idónea (fue sacada del frigorífico con antelación). El halo que rodeaba a esa cerveza era más que importante. Teddy con esa cata se convirtió en una de las pocas personas registradas en RB que había probado las cuatro ediciones especiales de IStout de Midtfyns: la Imperial Stout 0997 Lakrids og Fennikel (18 ratings), Imperial Stout 0998 Chili (19 ratings), Imperial Stout 0999 Bourbon (19 ratings) y esta, la Imperial Stout 1000 Valnød (17 ratings) que a la postre le resultó la mejor de las cuatro. Aroma a maltas asadas, frutos secos y notas dulces, nada estridentes. Ligeramente dulce al paladar con notas a cafe y toffee, muy cremosa, redonda y densa en los que sus 10.5% de ABV parecen sólo figurar en la etiqueta.

La Flying Monkeys The Matador Version 2.0 El Toro Bravo fue una cerveza de transición a la gran traca final. Que pasó sin pena ni gloria por delante de los invitados de Teddy pero que a él le trasladó a otra dimensión, una en la que podía notar bien de cerca las notas herbales que desprendía la cerveza, la madera fresca y leves toques resinosos. Aún al día siguiente la cerveza estaba buena aunque había perdido su punch.


Préaris Grand Cru 2013 Bourbon BA, Préaris Grand Cru 2013 Peated Whiskey BA - Ardbeg y Préaris Grand Cru 2012 Cognac BA fueron las siguientes. Las tres abiertas a la vez y como también eran tres los catadores la cuenta salía fácil. Ese aire de misticismo y romanticismo que rodeaba el diseño de las etiquetas hacía augurar que los tres estaban ante cervezas más que sublimes dentro de un estilo, el Quadrupel, que a Teddy le gustaba tanto. Nada más lejos de la realidad. En nariz todas ellas muy estridentes y sobrecargadas, quizás un poco menos la que estaba embarricada en barrica de cognac. Si en nariz se notaban muy descompensadas de todo, en boca lo eran mucho más. La Peated Whiskey BA: insoportable, quizás sea poco. La más "redonda" ya lo había adelantado en nariz: la Cognac BA. Una pena que con tales cervezas con cierto aire de exclusividad se lleve uno un "chasco" de tres pares, igual que el que se llevaron los tres.

Serían ya cerca de las 05:30 de la madrugada de la noche del viernes al sábado 23. La velada había pasado rapidísimo y si por Teddy hubiera sido, quizás con no poco de esfuerzo hubiera aguantado hasta el amanecer. Rememorando aquellos años, quizás casi 20, en el que su cuerpo aguantaba todo lo que le echaran y era capaz de empalmar una noche con el día siguiente como si no pasara nada. Era un todo-terreno. Era... Buenas conversaciones habían tenido lugar durante aquella noche en la que sólo quedaban los tres magníficos: Che Maxxx, Paul Hoplover y Teddy Beershow. Cupo de todo, desde conspiraciones hasta comentarios de las diferentes misiones encomendadas a cualquiera de los miembros, planes presentes y futuros.

Kriek Lambiek by Pau
Como se suele decir "last but not the least" tuvo que ser una cerveza lámbica. Quizás fuera la cerveza más idónea para terminar con la velada. En la modesta opinión de Teddy no se podía acabar de otra forma. Habían más cervezas (y meads) que se habían quedado en la nevera esperando una mejor ocasión pero en ese momento sólo había dedicación para una en concreto: De Cam Kriek Lambiek. Tenía sus dudas cómo iba a ser acogida entre sus invitados, se la había jugado al 50%. En un caso sabía que iba a acertar; en el segundo caso..., tenía serias dudas. La cerveza de un color rojizo y de una espuma efímera tenía unas más que apreciables notas a cerezas, con mucha sensación de acidez que se trasladaba a la boca de igual manera, muy frutal con leves notas cítricas. Muy ácida con gran persistencia en el paladar que arrastraba con todos los aromas anteriormente percibidos de las anteriores cervezas. Por muy estridente que fuera el Peated Whisky BA de la anterior, por mucho que tuviera notas a maltas asadas varias cervezas anteriores, por mucho que las notas herbales y especiadas de otras cervezas se quedaran en el paladar..., esta Kriek Lambiek pudo con todo ello. Es difícil imaginar pero es lo que pasó. Al final acertó al 100% entre sus invitados.

Esta cerveza pasó directamente por méritos propios a uno de los primeros puestos del ranking personal de Teddy. La mejor cerveza que se había tomado en muchos meses, con permiso de la Alvinne Kriek van Mortagne (precisamente otra Kriek) y de la Reptilian Apokalypse Oporto BA. Quizás fuera la compañía, quizás fueran las más de 20 cervezas probadas durante esa sesión, quizás fueran las altas horas de la madrugada en la que ya todo valía,..., o quizás un poco de todo.

Todas las cervezas by Pau

Por fin tenía algo de qué contar a la vuelta, algo que le serviría para presentar a Paul Hoplover con respecto a su misión, la que le había encomendado: contar experiencias; y a su vez decidir cuál había sido la mejor cerveza probada en meses. No sabía si iba a ganar tan preciado premio de la cerveza de la calavera dorada del clan de los Hermanos Ostrich pero él se sentía profundamente satisfecho y es que "La cerveza une, socializa y transmite sensaciones".

La cerveza... by Pau


Un año más y por muchos años más..., muchas gracias por vuestra asistencia. Por orden de aparición:

Pau Lupuloadicto
Rosana Reina Lúpula
Txema Millán
y por supuesto mi familia

Os espero más veces.

Para lo que quedó de verano ya no había nada que aportar. Su búsqueda había terminado.


(1) El restaurante DiverXO cuenta con tres estrellas Michelin en su haber.
(2) Patillada, esta palabra inventada por John Beerwind ya formaba parte de su vocabulario habitual.

Nota 1: mil gracias a Pau Lupuloadicto ya que sin su ayuda me hubiera sido imposible terminar del todo esta entrada. Él me proporionó algunas de las fotos de las cervezas tomadas durante aquella velada debido a que yo he perdido las que hice con mi propia cámara . Las fotos que son ya viene especificado en la "leyenda".

Nota 2: los nombres son ficticios basados en nombres originales. Espero que a nadie le sienta mal. No se ha hecho malintencionadamente.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Visita a Sanfrutos. Nueva micro en Segovia.

El boom microcervecero en España tuvo lugar en Cataluña hace unos años y es desde un tiempo a nuestra parte cuando estamos "sufriendo las consecuencias" de ello. En concreto en la zona centro peninsular de un par de años a ahora no son pocas las micros que han aparecido: La Cibeles, Sagra, Archi, La Virgen, Bizarra, Dawat, Ebora, Maravillas,...; y se han sumado a las que ya llevaban un poco más tiempo: Domus, Calvin's, el brewpub Nuturbier, alguna desaparecida y pocas más.

La última ha sido Sanfrutos. Elabora en el Polígono Industrial de Hontoria a las afueras de Segovia en donde dos hermanos: Mateo y Adrián, tienen una gran nave industrial la cual les sirve para tener todos los equipos así como les sirve de almacén, para en una zona anexa, tener todos los sacos de malta necesarios, los cuales compran por medio de un intermediario a una conocida empresa española dedicada a ello y en la compran muchos homebrewers.


Llevan poco más de un mes al frente de la micro con una gran inversión con el fin de cumplir todos los requisitos sanitarios pertinentes y poder comercializar la cerveza que producen, la Sanfrutos Golden Ale. La elaboración de cerveza les viene de hace años cuando en su garaje elaboraban con kits de 50 litros. Primero tenían en mente el abrir un brewpub en Segovia pero por temas de licencia (queda más que comprobado que este país y cada jurisdicción en estos temas somos más papistas que el Papa; y luego se nos obliga el quitar las aceiteras de los bares para dar más importancia al producto..., en vez de preocuparse de otros problemas más serios..., me disperso) se quitaron esta idea de la mente. Han tenido contacto con David de la Cibeles, con Fernando de Domus y tienen buen trato con la gente de Veer, de todos ellos han sacado buenos.

En cuanto a la micro como ya dije anteriormente el acceso nos da paso a una gran nave industrial en donde al fondo podemos ver todos los equipos dispuestos con un orden lógico. Parte de los equipos han sido de diseño propio incluso alguno de ellos fabricado en la misma Segovia como es el caso del tanque de fermentación troncocónico.







Sobre todos los equipos destaca la embotelladora. De segunda mano fue adquirida de una micro austriaca que cerraba. Mateo no dejó desaprovechar la ocasión y la compró. El artífie de traerla a Segovia corrió a cargo de Adrián. Lo que más trabajo les ha dado es ponerla en marcha y en buscar el grado de presurización óptima para echar la cerveza y que no saliera desbordada por todos lados. Me contó que incluso tuvo que ir un técnico de Alemania, hasta ahí todo perfecto, que se dedicó a hacer pruebas de embotellar con agua, las cuales salieron perfectas..., pero con cerveza..., era otro cantar. Hasta que por fin a base de probar ya le cojieron el pulso.


Como imagen de empresa han escogido como es normal algo característico de San Frutos 'Pajarero': su barba con dos pájaros saliendo de la misma. San Frutos es el patrón de Segovia, de gran devoción en la ciudad y el cual tiene una ermita dedicada en las Hoces del Duratón, en donde Mateo me comentó que ha pasado largos años de su vida trabajando como monitor de piragüismo. La elección del logo no podía haber sido más acertada.


Como ya he comentado anteriormente por ahora sólo elaboran una Golden Ale de 4.5% ABV en botella de 33cl. Es una cerveza rubia con buena formación de espuma de color blanco con duración media. En nariz se notan notas a cereal crudo, citricos y ligeramente matices florales. En boca es ligera, de fácil entrada, leve amargor, levemente notas frutales en el retrogusto. El final es ligero, frutal y ligeramente seco. Muy bebible y excelente sustituta a cualquier industrial a la que se la equipare.


Por otro lado, en el tanque de fermentación está esperando otra cerveza más tostada, un poco más subida de grados, en torno a los 6.5% ABV, y un poco mas amarga que la Sanfrutos Golden Ale.

Esto ha sido todo referente a mi breve visita de sábado a esta nueva micro segoviana. Desde aquí les deseo a Mateo y a Adrián toda la suerte del mundo en esta nueva etapa que han comenzado.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Visita a la microcervecería Ebora en Talavera

Hace cosa de un mes tuve ocasión de visitar una nueva microcervecería que ha aparecido en la zona centro. Concretamente en Talavera de la Reina, provicia de Toledo. Su nombre: Ebora, haciendo mención al antiguo nombre árabe que tenía la ciudad donde se aloja, un nombre pegadizo y que la población de la zona reconoce muy bien. Al mando de la micro está Fernando el cual posee amplios conocimientos en cuanto a la fabricación de cerveza. Ha estado en varios países aprendiendo y poniendo en práctica sus conocimientos, entre ellos los Estados Unidos.


Situada a las afueras de Talavera en el Polígono Valdefuentes consta de una gran nave industrial en donde tiene cuatro partes bien definidas. Nada más entrar un gran espacio en donde hay tres palets con cerveza a la venta, los cuales en un momento dado se pueden quitar y aprovechar el espacio para diferentes fiestas, por detrás una gran barra de bar para poder probar cualquiera de las especialidades que allí se elaboran y que veremos más adelante.


Por otro lado subiendo unas escaleras se llega a la zona de administración en donde aparte de despachos y mesa de reuniones tamben hay espacio para realizar catas. Desde amplios ventanales se puede ver la zona de producción. Un amplio espacio diáfano en donde están dispuestos todos los equipos para la fabricación de la cerveza. Accediendo por una puerta se da paso a la zona de carga donde palets de botellas, cajas, sacos esperan su posterior utilización.




Como ya ha comentado más arriba dispone de una gran barra de bar en donde se pueden degustar las cervezas que allí se elaboran. Por el momento hacen cinco diferentes: Ebora de Autor (Belgian White), Ebora Roja (Amber Ale), Ebora IPA (Indian Pale Ale), Ebora Rubia Clásica (English Pale Ale) y Ebora Tostada (Brown Ale). No descarta hacer otros productos de temporada pero la idea principal es afianzar estos que tiene actualmente.



En cuanto a las cervezas he de comentar que todas ellas se caracterizan por tener una escasa carbonatación, cosa que se agradece enormemente y lo cual te invita a tomar una tras otra. Pero vamos a pasar a describirlas muy brevemente una a una según fueron cayendo aquel día de agosto (sí, ya lo se, voy con retraso).

Ebora Rubia Clásica: de color dorado ligeramente turbio con espuma blanca con buena duración. Aroma ligero a malta con matices cítricos y a levadura. Sabor con un amargor medio, toques igualmente a cítricos y ligeramente afrutados. Final con una muy baja carbonatación y toques a cítricos. Fácil de beber e ideal para la temporada estival.


Ebora de Autor: ligeramente anaranjada con espuma blanca con buena durabilidad y medio encaje. En nariz se caracteriza por los toques afrutados, ligeramente el trigo también está presente que combina muy bien con los toques a lúpulos florales. El sabor es muy malteado, ligeramente dulce, notas a bizcocho y azúcar candé. Final ligeramente dulce muy bien compensado con un sutil amargor nada molesto.


Ebora Roja: de color rojizo con una buena formación de espuma de color blanco, muy cremosa y de burbuja fina. En el aroma se perciben ligeras trazas a caramelo con toques lupulados y a maltas tostadas. En boca destaca por tener un leve amargor, ligeramente dulce y afrutado y ciertos matices a azúcar moreno. Final ligeramete amargo con buena duración. Muy cremosa y sedosa en el paladar con muy baja carbonatación.


Ebora Tostada: de color ámbar oscuro con espuma de color beige de fácil formación y bastante duradera, cremosa. Aroma a maltas tostadas, fruta madura, ligeramente dulce con notas a caramelo. Sabor con toques a pan tostado, bizcocho de chocolate, fruta madura lo cual deja una sensación muy levemente dulce que combina muy bien con ligeros toques amargos. Final muy dulce, pero sin llegar a empalagar con una buena duración en el retrogusto. Cremosa y rodonda en el paladar con baja carbonatación.


Ebora IPA: de color ligeramente ambarino claro con una espuma blanquecino, cremosa y con buena duración. Aroma a lúpulos florales con una leve presencia a ligeros tóques cítricos, pomelo y mandarina. El boca tiene un decente amargor, muy floral, con muy leves toques a madera y turba. Final amargo con buena duración y un tanto seco. Una IPA muy decente más parecida a una de estilo clasico inglés a otra cualquiera de la costa oeste de los EEUU. Sin duda para mi la mejor la cual me recordó un estilo intermedio entre las IPAs inglesas y las Bitter.



Esto ha sido todo dedicada a esta micro con la que tenía una cuenta pendiente desde que hice la visita a la misma allá por finales de agosto. Muchas gracias Fernando por la buena tarde que pasé, por la cata y por el buen hacer de las cervezas.




Ánimo y a seguir así.