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jueves, 5 de septiembre de 2019

VIII Birragoza. Una crónica llena de casualidades

Hay veces que se logra conseguir la cuadratura del círculo o una alineación de planetas. Los días 31 de agosto y 1 de septiembre tuvo lugar como todos los años en encuentro de coleccionismo de Monzón (Huesca), este año la XVI Edición. Un encuentro al que desde que asistí por primera vez en 2010 no he faltado, salvo el año pasado que por motivos laborales no pude. He hablado varias ocasiones del encuentro en este blog: en el 2011, en 2012 y en 2015.

Cuando asisto a este encuentro prefiero hacer noche en Zaragoza, ciudad que goza de una buena oferta cervecera y con varios amigos allí; para luego a la mañana siguiente temprano hacerme unos pocos kilómetros más hasta mi destino. Pues bien, este año dio la puñetera casualidad de que la noche que pernoctaba en ZGZ, y previa al encuentro, se celebraba el Birragoza. Planazo...

Llego a eso de las 15:30 a la Plaza de San Agustín, un calor de mil demonios y doy un vistazo a la plaza, a esa hora sin mucho ambiente. El primer conocido que veo es a Daniel Garrido de Basqueland Brewing  tras una charla muy amena debajo de su stand (repito, era imposible estar bajo el sol) llego a probar todas las cervezas que tenía pinchado, salvo la Milagrito Stout de 11.2% con un punto de chile; la dejo para más tarde. Especialmente buena la Basqueland Float.

Tras mi paso por Basqueland voy al de Tensina... ay el coleccionismo!!, (veo unos cuantos posavasos encima del stand) para probar una NEIPA con leves notas a albaricoque. Me doy cuenta que no he comido..., yo soy más de beber, sí. Veo al artífice del festival, a Sergio Ruiz, socio de Cierzo Brewing. Mi enhorabuena por el evento. 


Otra casualidad es que un buen amigo de trabajo, aunque él en ZGZ, es íntimo de Bego, la chica que está en el stand de Caleya junto a Pinchu. Es donde pasé más tiempo en esta primera parte del festival; y es que todo lo que pueda decir hacia esta pareja son halagos. Conversaciones emotivas de sus comienzos, de cómo Pinchu abandonó la mineria y posteriormente la Escuela de Cine para dedicarse a la fabricación de cerveza de la mano, eso sí, de Andrew de Dougall's.

Junto a Pinchu y Bego
Precisamente a todo esto nos diriginos los tres al stand de Dougall's para probar su Cask de Citra y como estaba al lado aprovechamos en el de Castelló Beer Factory para probar otras dos más. Una de ellas la Blanco y en Botella, una Black NEIPA riquísima. De regreso me encuentro de frente con Carles de Agullons y al darle la enhorabuena tras su merecido reconocimiento en el BBF casi se me emociona. Qué grande!!. A su stand tengo que ir después de estar un rato con Luís A. Mené bebiendo una nueva versión de las Hazy Vives de Península: la African Queen & Southern Passion. Ya en el stand de Agullons, oirle hablar es aprender no sólo del mundo cervecero sino también de la vida y de una forma de pensar que él profesa y que muchos deberíamos seguir. Como puse en mi muro de FB con una foto entre los dos: simplemente emocionante.

Carles: pero qué grande que eres!!

No sé cuántas cervezas en el estómago y sin comer. Llega el momento en el que me encuentro con varios coleccionistas que al día siguiente también me los encontraré en Monzón. Comparto varias cervezas, una buenas, otras no tanto y otras... no idóneas para esa hora. Yo me decido por La Pirata Red Forest, una berliner weisse para limpiar el paladar y ahora sí... comer algo en el Beer Corner que estaba a escasos tres minutos andando.

Encuentro un taburete a mitad de la barra y tras pedir una de la pizarra, en concreto la Fermun Sacred Elves, giro la cabeza y me encuentro con Daniel Fermún. Pero esto que es!! De coña, vamos. Allí cae algo sólido manteniendo una charla con Daniel, otro grande y un adelantado a nuestra especie.

Junto a Daniel Fermún
¿Tiempo de volver al hotel a escasos 50m?, no. He quedado con un amigo de trabajo y su pareja para tomar unas cervezas. Cuando vuelvo a la Plaza de San Agustín ya de noche me doy cuenta toda la gente que llena el espacio. Me habían avisado de ello pero no me lo podía imaginar así después del panorama casi desértico cuando la vi por primera vez. Me encuentro con Fernando y Lucía y nos ponemos a contar nuestras cosas del trabajo. Es la puñetera manía que tenemos cuando nos vemos, en este caso después de más meses que de costumbre. Compartimos un par de cervezas y se recogen.

Hora ya tarde, bastante. Quiero irme... dirección al hotel después de probar chorrocientas cervezas y compartir muy buenos momentos. Pero..., oh! allí estaba el Beer Corner. Vuelta la burra al trigo. Entro y lo primero que digo "Alberto Clavijeitor por qué no me has puesto de comer los nuggets que tanto gustan a Trappero??". A los pocos picosegundos me veo otra vez en la barra bebiendo una NEIPA de Cloudwater de escándalo, luego una Deya Into de Haze y luego otra Cloudwater compartida esta vez con Daniel de Basqueland que se reincorpora. Definitivamente se me ha ido de las manos. 

Ahora sí, tocaba recogerse que tocaba madrugón al día siguiente y viaje de 150Km. La VIII edición de Birragoza había finalizado para mi pero me ha dejado un sabor de boca muy bueno, con muy buenos elaboradores, cervezas en perfecto estado, ambiente genial. Una feria que en un momento dado, si el año que viene no me coincidiera con esa noche que me sirve de transición para luego ir a Monzón, me podría plantear hasta de repetir.

Como siempre en estos casos las mejores que me tomé (de entre 18) fueron:
  • Agullons Brett & Bruno
  • Basqueland Float
  • Península Hazy Vives: African Queen & Southern Passion
  • Castelló Beer Factory Blanco y en Botella
  • Cierzo Tronada
Enhorabuena a Sergio y a todo el equipo restante por el buen hacer.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Bares qué lugares. Beer Corner. Zaragoza #2


Al igual que la ciudad de Zaragoza están ligadas a la figura de Goya en el cual las "luces y sombras" forman parte de su extraordinaria obra; en mi caso son también luces y sombras con lo que me voy a quedar después de, ya por fin, conocer los dos lugares cerveceros más carismáticos de la ciudad (sin contar la Tabierna Ordio Minero...). El primero conocido hace poco más de una año, el segundo hace unos diez días y ambos abiertos desde el 2015. El primer fin de semana de septiembre fui a conocer in-situ el Beer Corner. En este caso, este local forma parte de "las luces".

Pude visitar el Beer Corner, como digo, hace poco más de una semana y después de una cena que si bien no fue muy copiosa si que fue digna de mención y que perdurará en los anales de "mi" historia. El sitio: en el Bar Estudios, local especializado en quesos, aunque también se pueden degustar otras viandas. Desde la calle se puede oler el intenso aroma a queso que al acceder al local se hace más presente. Una pena que las glándulas olfativas se acostumbren tan pronto a los olores debido a su pronta saturación. Se debería oler ese aroma durante toda la estancia.



El mundo está lleno de casualidades y una de ellas es que el mencionado Bar Estudios se encuentre a tan solo cinco minutos del local cervecero protagonista de esta entrada. Aprovechando una cosa no podía dejar de lado pasarme por el Beer Corner. Varias razones tenía que me forzaban a ello: la primera que podía comparar con el otro local cervecero de la ciudad, el Hoppy; la segunda las buenas referencias que había leído en las redes sociales sobre el local; y, la tercera que como a todo beer-geek me gusta conocer los locales cerveceros de los lugares que visito.


Así es que, allí es como me vi, entrando a eso de las 22:30. La hora justa como para probar alguna cosa, más bien queriendo enfocarme en lo "local" y llevarme un buen sabor de boca. Me siento en mi lugar preferido de todos los bares cerveceros, cerca de los grifos; aunque en este caso el disponer de trece de ellos sobre la barra facilita mucho ese hecho. Miro la pantalla de lo que había pinchado y pienso que la noche será un poco larga. Tenía que madrugar para seguir con mi viaje al día siguiente que me llevaría al Encuentro de Coleccionismo de Replega en Monzón, que ya se ha convertido en todo un clásico a los que no fallo.


Al pedir la primera empiezo a entablar conversación con Iván; co-socio fundador del local y uno de los elaboradores de la cerveza bajo marca TITAN Craft Beer. Hablamos de todo un poco, de lo local, de lo extranjero, de cómo empezó todo con respecto al Beer Corner y la semejanza con otros elaboradores que por las mismas razones dejaron su trabajo de forma forzada y que aquellos ahora se codean con lo más granado del panorama cervecero y con locales o fábricas "satélite" en Barcelona, lejos de su lugar de origen, Pamplona.

Las cervezas van cayendo. Unas veces porque las mismas invitan a ello, otras veces porque la conversación hace lo propio. Primero una Populus IPA Melocotón, Sergio ha acertado de pleno en esta cerveza. Luego una Edge Blacklight, una BlackIPA con más toques cafetosos que lupulados; pero teniendo en cuenta lo complicado que es acertar con el término medio en este estilo, esta no está nada mal. Siguieron dos elaboraciones de Dry & Bitter de quien no había probado nada y que me dejaron con la sensación de tomarme alguna más, sobre todo en el caso de la Dank & Juicy, más que en el caso que la Fat & fruity. Todo ello acompañado de unos pimientos del piquillo rellenos que me sacó Iván con ligeros toques picantes que entraron como si nada, muy ricos.



Ahora que estoy a mitad de mi beer-session voy a comentar sobre el ambiente. Muy tranquilo a pesar de que era viernes noche; con gente cervecera en grupos hablando de unas cosas y otras que ni me iban ni me venía. Pero lo que más me llamó la atención es la gran aceptación de la gente a probar nuevas cervezas que van saliendo. Iván me lo comentó y yo lo pude comprobar in-situ. Muchos de los que allí estaban según me dio la impresión eran habituales del local, otros no tanto pero la gran mayoría atreviéndose con cervezas totalmente nuevas con tal de experimentar nuevas sensaciones. No obstante, el local tiene unos tres o cuatro grifos de cerveza para neófitos en este mundillo; no falta una buena Lager o una buena de Trigo para paladares no tan acostumbrado a alfa-ácidos o maltas tostadas. Y por si fuera poco también posee cuatro neveras con más de cien referencias para todos los gustos.

Por mi parte muchas de las cervezas de la pantalla ya las había probado. Ese afán de beer-hunter que me sale muy a menudo me llevó a beber todas las que no había Rateado previamente y así es como llegué después de las anteriores a la Titán Orange Chocolate Porter. Una cerveza que apunta buenas maneras si bien le faltaba un poco más de guarda. Como colofón, o al menos eso creía yo, una cerveza que desde que entré me fijé en ella y la cual no me quería dejar pasar bajo ningún concepto. La Prairie Bomb! es de esas cervezas como tantas otras que no dejan indiferente a uno. Un taponazo de 13% ABV todo muy bien integrado junto a las maltas tostadas, el café, matices dulzones procedente de notas a fruta madura... Para repetir una y otra vez.

No sé qué hora sería ya pero desde las 22:30 que entré al local hasta entonces ya creía que se me había ido de las manos. La charla con Iván sobre los viajes cerveceros, las pocas posibilidades que tienen ellos de hacer lo propio, y es que el trabajo en hostelería hace muchas veces que uno no pueda moverse todo lo que quisiera; y si lo hace es con el "permiso y beneplácito" de otro que se queda atendiendo el negocio... Todo ello propició que Iván sacara una botella de Oud Beersel Oude Kriek. Una de mis preferidas dentro de su estilo y que fue el remate a una noche inolvidable que estaría dispuesto a repetir cada vez que vaya a Zaragoza. El Beer Corner ya está entre los fijos cuando vaya a Zaragoza.




Dirección: Calle del Heroísmo, 2
Horario: de lunes a miércoles de 18:00 a 23:00.
Jueves y viernes de 18:00 a 01:30.
Sábado de 12:00 a 15:00 y de 18:00 a 01:30.
Domingo de 12:00 a 15:00 y de 18:00 a 23:00.
Facebook: /beercornerzgz/

sábado, 2 de julio de 2016

Bares qué lugares. Hoppy. Zaragoza #1

Hace unas semanas tuve ocasión de volver a Zaragoza, ciudad a la que voy al menos un par de veces al año y si hay una cosa que me he dado cuenta esta vez es que es otra de las ciudades en donde poco a poco hay más movimiento cervecero, más allá de su cerveza bandera, la Ámbar de La Zaragozana, que copa todos los rincones de la ciudad. Es muy seguro que el festival Birragoza que se celebra anualmente propicia la aparición de nuevos locales así como su carácter divulgador entre un público neófito que quiere probar algo más que cerveza industrial.

Esta vez no quería dejar pasar la ocasión de visitar el que puede ser el mejor local cervecero de la ciudad: el Hoppy. Situado en una localización privilegiada, a escasos cinco minutos de El Pilar y en una de las mejores zonas para ir de pinchos. Estuve dos tardes por allí, una birrangelizando a los compañeros de trabajo y otra por mi cuenta, un poco más breve que la vez anterior.

La entrada al local es más bien pequeña, un tanto oscura que junto a la estrechez de la calle haceque no se vea mucho si no fuera por el cartel exterior anunciador de su nombre. Al entrar se tiene sensación de amplitud. Las paredes totalmente blancas con escasa pero acertada decoración ayuda a ello. La barra está situada a todo lo largo del locala la izquierda del mismo. En el centro de la barra el soporte con los los quince tiradores. No está nada mal.


La oferta que disponían las dos tardes que fui era muy variada. Cervezas desde las más "fáciles" para un público que quiere empezar a probar cosas nuevas hasta algunas más raras con aditivos menos comunes como el yuzu, el kopi luwak, etc. Paralelamente en la misma pantalla donde se ofrecían las cervezas también se anunciaban otras especialidades de Mikkeller. Unas dos o tres creo recordar; debido a que el Hoppy también se había unido a los eventos de presentación de cervezas Mikkeller. Como tantos otros locales por toda España.



Si hay que ponerle un 'pero' al local es que el jueves casi podría decir a que me animaron a irme. Conforme se iba haciendo más tarde y la noche estaba entrando, sin ser altas horas nocturnas..., el volumen de la música iba subiendo. A más volumen de la música ya se sabe que más griterio hay, esto es directamente proporcional. Como no me van los griterios ni la música a todo volumen y más cuando estoy disfrutando de la Cerveza no me quedó otra opción que irme.

En cuanto a los precios. No me pilló nada de sorpresa, el hecho de estar acostumbrado a ver seis o más euros por una pinta en muchos locales de Madrid hizo que no le prestara más atención que la debida. Pese a todo ello, un local muy recomendable donde probar buena cerveza en la capital maña.




Dirección: Casto Méndez Núñez, 36
Horario: de lunes a miércoles de 18:00 a 23:00.
Jueves de 18:00 a 00:00. Viernes de 18:00 a 02:30.
Sábado de 12:00 a 15:00 y de 18:00 a 02:30.
Domingo de 12:00 a 15:00 y de 18:00 a 23:00.
Facebook: /hoppyzaragoza/