sábado, 13 de junio de 2015

Nueva gama Leffe para 2015

Hace poco vi en una página de internet la existencia de dos nuevas placas de la cerveza Leffe. Si bien muchas de las conocidas marcas belgas tienen la placa personalizada con diseño propio, este no ha sido el caso de Leffe siendo pues las dos primeras placas con diseño personalizado para la marca.


Supuse que el gigante cervecero Ab-InBev había lanzado una nueva gama de cervezas. Mi sorpresa fue mayor cuando lo pude confirmar y comprobar el tipo de cerveza al cual pertenecías dichas placas. Muy diferentes a lo que nos tienen acostumbrados. Vamos a verlas:

Leffe Royale Whitbread Golding

El mestro cervecero Charles Nouwen ha ido en busca del mejor lúpulo hasta que al final se decantó por el Whitbread Golding. Este lúpulo se puede encontrar en la región de Popperinge (Flandes Occidentel). Tiene un ligero sabor resinoso con leves notas cítricas con algunas reminiscencias a plátano y vainilla. También añadió Cascade, Challenger y Tomahawk.
Charles Nouwen piensa que las características que determinan una buena cerveza son el carácter, el sabor y el color. Con la elaboración de las cervezas de la gama Royale ha querido desaarrollar cervezas excepcionales y distintivas que a la vez son únicas y especiales.

Nota de cata del fabricante: puro refinamiento. De color rubio, delicado amargor procedente de las notas citricas y resinosas con aromas florales símbolo de elegancia. Disfrutar la misma en copa cáliz de Leffe Royale. 7.5% ABV.


Leffe Royale Cascade IPA

Cerveza dorada que es el resultado de un proceso de elaboración mediante dry hopping de una cerveza única con el sabor de una auténtica cerveza Indian Pale Ale. También el artífice de su carácter y cítricos frescos (limón y pomelo amarillo) es Charles Nouwen. Él mismo se decidió por el lúpulo Cascade el cual encontró en Cascade Range, EEUU.
Para Charles Nouwen los lúpulos usados determinan las características de la cerveza: el carácter, el sabor y el color; la elección de las ello es la base de todo.

Nota de cata del fabricante: esta cerveza se distingue por su carácter alegre su intensa frescura y sus delicadas notas cítricas. De color dorado se debe disfrutar de ella en la copa cáliz Leffe Royale. 7.5% ABV.



Leffe Mapuche

No he encontrado ninguna referencia en la web oficial pero busando por internet he leído que está elaborada con lúpulos Cascade y proceso dry hopping que le confieren a la cerveza notas a frutos rojos, melocotón, albaricoque y especias


De nuevo otra de las grandes elaborando unos estilos de cerveza que distan mucho a lo que nos tiene inicialmente acostumbrados. Para otras referencia más sobre esta tendencia:

- Lupuloadicto Blogpot: "El pasito a pasito de Alemania"
- Dorado y en Botella Blogspot: "Presentación de cervezas Casimiro"

domingo, 7 de junio de 2015

Dos formas de encuentros de coleccionismo

En lo que llevamos de año he tenido oportunidad de asistir a dos encuentros de coleccionismo cervecero. El primero fue a principios del mes pasado y el segundo tuvo lugar durante este fin de semana. Ambos han sido organizados por diferentes "sociedades". El de mayo en Lisboa por el Club de Coleccionismo Cervecero - CELCE, el cual cuenta con más de 400 socios de toda España y alguno de Portugal, Ucrania, Argentina, Bélgica, Italia, etc. El segundo, en Lerma (Burgos), estuvo organizado por la Asociación Amigos de la Corbata Cervecera y en concreto por un gran amigo que lo único que le ha movido son sus ganas de juntar a un grupo de coleccionistas con el fin de que puedan intercambiar material cervecero, que en definitiva es lo que les nos liga una, dos o tres veces al año a los asistentes.

Vamos a desgranar cada evento, cómo se llevaron a cabo, con qué material, el resultado de cada uno de ellos, etc. Voy a intentar ser lo más objetivo posible sin que las amistados que tenga en uno y otro sean impedimento o no a la hora de valorar cada uno, mirando desde la perspectiva de la forma de plantearmiento primero y segundo del material conseguido.

El de Lisboa:

Fue un encuentro como dije organizado por CELCE en la fábrica que la Sociedade Central de Cervejas y Bebidas - Sagres posee en Vialonga, una ciudad a escasos 10-15Km de Lisboa. Una vez más este tipo de eventos se hace en una fábrica de cervezas, diré más tarde la problemática que surge con esto. De primeras lo que más llama la atención es que fue celebrada en Portugal a pesar de ser un club español.

Puede sonar cuanto menos raro pero desde el 2007 se han celebrado tres reuniones de este tipo en Portugal cuando apenas hay unos pocos socios de aquel país inscritos en el club. De 17 reuniones que se han celebrado desde aquella en abril del 2007 hasta ahora, tres en Portugal; precisamente un 17%. Todas ellas en primavera; cuando se celebra asamblea de socios con renovación de cargos. No digo que no se deba celebrar, Dios me libre, pues tengo grandísimos amigos portugueses, pero no es muy normal.

Este tipo de reuniones se celebran anualmente, una en primavera y otra en otoño. En la de primavera (de la que hablo) repito, tiene lugar la Asamblea del Club en la cual se ponen a disposición de los socios los nuevos cargos y se votan diversas cuestiones. Digo yo que si hay una reunión en la que va a haber asamblea lo lógico es celebrarla en España, de donde son el grueso de socios, con el fin de que puedan asistir a ella cuantos más mejor y poder tener más opiniones y por consiguiente votos.


Continúo. Al encuentro como era de esparar fuimos unos diez socios. Nos situaron en una galería que recorría todo lo largo la sala de embotellamiento de la arriba mencionada cerveza Sagres. A pesar de ser sábado estaba operativa una sola línea de embotellado de las cuatro que poseía. En ese momento creo recordar que era Cergal la que circulaba por todas las cadenas de comunicación entre los diferentes elementos de la planta. Uno se puede imaginar el estruendo que hacía dentro de la sala cuando 60000 botellas a la hora chocaban entre sí recorriendo los circuitos que conectaban el lavado, el llenado, el encapsulado, el etiquetado, etc; aparte de ruido propio de la maquinaria. Se nos proporcionaron tapones para los oidos, los cuales dificultaban en ciertos momentos los intercambios y cuando no estábamos en ese trámite, la mayor parte del tiempo, uno mismo quedaba aislado de todo... absorto de lo que pasaba a su alrededor.

El resultado de este encuentro fueron, visto desde el plano coleccionístico, dos posavasos portugueses y seis argentinos. Madrid-Lisboa para conseguir ese material... se me hace cuento menos caro. Lo único que le salva al fin de semana es que como ya dije en esta entrada me lo había planteado desde el principio en plan 'turisteo' con la familia por una ciudad que me encanta.

El de Lerma (Burgos):

Celebrado este fin de semana aprovechando la celebración de una feria de cerveza artesanal en dicha ciudad burgalesa. El lugar: en la Plaza Mayor del pueblo. El maestro de ceremonias como digo un gran amigo, Modesto Gzlez. Corral, el cual le ha dedicado bastante de su tiempo en la organización del evento. Todo con el fin de que tanto los coleccionistas que hemos recorrido 400Km (ida/vuelta) como los que han recorrido 1200Km no tengamos queja de nada y no sólo eso sino que todo sean muestras de gratitud.

Los datos son bastante esclarecedores. Hemos sido 21 coleccionistas, muchos de los casos amigos desde hace años. Presencia internacional tampoco ha faltado. El lugar como ya he dicho más arriba en la Plaza Mayor de lerma, en los soportales, un buen sitio para calmar el sol de justicia que a partir de media mañana estaba comenzando a caer. Las mesas, una de las cosas por la cual más no quejamos cuando asistimos a los encuentros, de unos dos metros y medio. Factor este muy importante ya que resulta muy penoso ir a una reunión y cuando llegas lo único que obitienes es una mesa de unos 70-80cm de diámetro. 


Otro factor importante es el haberlo celebrado en la plaza, abierto a todo el pueblo, para que la gente que quiera lo pueda vistar y conozca un poco más de este campo coleccionístico. Si se hace un evento de estos en una fábrica (viene de arriba) siempre va a estar cerrado al público y no se da a conocer, nadie se va a interesar por este tipo de coleccionismo. Los que asisten/asistimos al evento accedemos a la fábrica y todo aquel que no es del club no le está permitido la entrada.

Yo pienso una cosa: todo el mundo tiene en su casa un abridor, una botella, un posavasos que guarda de su viaje de novios a Madrid o cualquier cosa relacionada con la cerveza. Esa gente no sabe que unos frikis se pueden interesar en un momento dado por ese tipo de material, si no lo damos a conocer jamás habrá gente que sepa del interés de esos frikis, entre los que me incluyo. Quién sabe si el abridor ese del que me refiero es una pieza aún no catalogada de la cerveza Estrella de Gijón, o la botella es una pirografiada de La Huertana o el posavasos es uno de la extinta Laurel de Baco.


El material conseguido en este ha sido importante: once nuevos posavasos españoles para la colección, dos de los cuales han sido antiguos; una buena pila de posavasos exóticos, que sin pararme ya a conseguir posavasos de países raros, me han caído; alguna venta, porque todo no va a ser intercambio y de vez en cuando hay que dar salida a otro tipo de material cervecero que uno va reuniendo de aquí y allá.


En definitiva, un encuentro de traca en el que si además uno tiene la oportunidad de coincidir con gente que sólo ve, como ya dije, dos o tres veces al año y puede compartir con ellas unas cervezas el encuentro es absoluto de principio a fin.

De la propia feria de cerveza artesanas no voy a hablar. No tengo suficientes elementos de valoración ya que sólo paré una hora más o menos. No obstante pude disfrutar de algunas buenas cervezas: Abadía de Aribayos Z-IPA, Abadía de Aribayos Imperial StoutZ, Sesma Chocolate Hop Cacke, Sesma La Petra Rubia y Marbi Heisenbier. Destacaría especialmente la Chocolate Hop Cacke de Sesma con sus notas resinosas bien ligadas a matices a frutos secos y caramelo. No me cabe la menor duda que seguro que tuvo un gran éxito. Ricardo Díez (La Vache Folle), otro buen amigo, organizador del evento ya tiene varios a sus espaldas y cuenta con experiencia como para que todo salga bien. Siento haber rechazado esa invitación de jurado de cata pero tenía que volver pronto a Madrid. Van dos Ricardo, a la tercera es la vencida



En resumen:

Lisboa Lerma
Celebrado en una de los extremos de la Península, lo cual dificulta la asistencia para aquellos que vivan en la otra punta, con el consiguiente sobrecoste por el alojamiento extra. Celebrado en un sitio céntrico de la Península lo cual facilitó la asistencia de coleccionistas de Madrid, Lisboa, Barcelona, Ponferrada, Zaragoza, Asturias, etc
Celebración en una fábrica de cerveza con acceso cerrado a todo aquel no perteneciente al club. Celebración en una plaza de un pueblo lo cual da a conocer a un público general este tipo de coleccionismo; y además aprovechando la celebración de una Feria de Cerveza Artesana.
Convocatoria hecha por el club CELCE que cuenta con más de 400 socios de toda España y alguno extranjero. Convocatoria mediante correo electrónico y Facebook.
Asistencia de tan solo unos 10 coleccionistas en una de las dos reuniónes anuales que contaba con el 'imput' que en ella se iba a celebrar una asamblea con renovación de cargos, etc. Asistencia de 21 coleccionistas, con el único fin, mucho de los cuales, de volver a ver a la gente que no veía desde hace seis meses.
Una mesa de 80cm para colocar todo el material cervecero. Una mesa de más de dos metros para colocar toda la breweriana con la que solemos viajar.
Material conseguido, unos ocho posavasos de los cuales ninguno español, que es mi principal objetivo. Material conseguido: once posavasos españoles, dos de los cuales de los años 70-80. Aparte una buena pila procedente de países exóticos. Dos postales. Ventas realizadas...
Nuevos contactos conseguidos: 0 Nuevos contactos conseguidos: 2.
Del propio pueblo que tiene material cervecero.
Trabajo detrás para celebrar el encuentro: no lo sé. Trabajo detrás para celebrar el encuentro: no me cabe duda que mucho, creo que recompensado por la gratitud de los asistentes.

Puedo continuar pero creo que es suficiente. Creo que ha quedado medianamente claro que los dos encuetnros de coleccionismo a los que he asistido este año han sido muy distintos en todos los aspectos. Y por consiguiente con un muy diferente resultado entre uno y otro.

lunes, 1 de junio de 2015

Crónica del 7º FFdA. Uno más y sumando

Esto va uno que se echa a dormir la siesta y cuando se despierta tiene una revelación: el montar un evento patillero convocando a toda la parroquia bloguera con el único fin de compartir la experiencia de dar salida a cervezas que tenemos olvidadas en el fondo de nuestro armario (lease armario, pero bien podría ser trastero o similar).

Pues bien eso es lo que le pasó a Joan Birraire, ¿cuál fue tal revelación?, ¿qué pasó en ese impás de tiempo en el que estuvo dormido?, ¿a cuál dimensión espacio-temporal estuvo?. El caso es que una convocatoria más ha llegado y como otras veces no la vamos a desaprovechar.

En esta ocasión la experiencia la he querido enfocar de una manera diferente a las anteriores. Si bien las otras veces me he sacado de la manga rarezas cerveceras, muchas de las cuales no se podían considerar que llevaran mucho tiempo conmigo o no habían llegado a su fecha tope de consumo preferente. No ha sido el caso esta vez. Vamos a ello y veréis por qué. 

Dos, entre todas las cervezas que han caído a lo largo del fin de semana, son las cervezas que presento oficialmente al FfdA y de Barley Wine va la cosa. La primera es una Flying Dog Horn Dog Barley Wine. Lo primero que hay que hacer es fijarse bien en la foto. En la base de la botella figura la fecha de consumo preferente: 29.04.12, ¡¡tres años caducada!!. "No sé que ha pasado doctor, nonca me suele pasar esto". Tras un reordenamiento de la habitación donde tengo todos mis apechusques: mi colección de tan variada breweriana y demás; aparecieron unas cuantas cervezas entre las cajas. Esta es una de ellas.

En cuanto a la cerveza como se puede observar en la foto carece totalmente de espuma. Antes de este primer chequeo visual debo decir que al servirla en mi snifter preferido me llamó especialmente la atención el sonido al chocar contra las paredes de cristal (blup blup). Muy densa, no la recordaba tanto. Después de dejarla tomar temperatura un tiempo procedo con el resto.

En nariz sí que hay una alta presencia a notas acarameladas, muy atrayentes, frutas maduras y ligeros matices a vino amontillado. Carece totalmente de carbonatación y la primera sensación en boca confirma la impresión auditiva en cuanto a densidad de la cerveza. Notas dulces, a azúcar moreno pero sin ser empalagosas, muy maltosa, buena presencia alcohólica con notas a madera y toffee. Final con leve amargor en el cual se nota más aún la presencia alcohólica. También se nota un puntito dulce y tostado. Cremosa, densa y redonda en el paladar.

Resumiendo: una cerveza por la que los años no han pasado por ella.


La segunda elegida ha sido otra pasada de fecha, una Yria-Guinea Pigs! / El Oso y el Cuervo Quimera White IPA. Una bien conocida por todos los que participamos en el crowdfunding que tuvo lugar hace dos años y en el cual participando en el mismo para la consecución de un fermentador se nos regalaba a los mecenas una 'recompensa' según el aporte donado. En mi caso fue una caja de 24 botellas de cerveza de las cuales 20 eran de Quimera, dos de Estigia y otras dos de Banshee Bragot. La mayor parte de Quimeras di buena cuenta durante aquel verano de 2013 pero me reservé unas cuatro para ver cómo evolucionaba una cerveza que me gustó tanto entonces.

Al contrario que en el caso anterior estas sí que las tenía localizadas junto a otras que guardo a buen recaudo, experimentos cerveceros..., como ha sido este.

La cerveza se mostró de un color naranja oscuro, tirando a marrón; no la recordaba tanto. Muy densa, dejó una gran cantidad de poso en el culo de la botella. La espuma era de color blanquecino con una duración muy corta y que finalmente desaparece por completo. En nariz mostraba notas acarameladas con una alta presencia de maltosidad y muy leves notas resinosas. En boca era muy cremosa, mantiene las mismas notas acarameladas, ligeramente frutal y con una alta presencia alcohólica y notas a fruta madura. Densa, redonda y muy maltosa en el paladar.

Resumiendo: una cerveza por la los años han pasado por ella..., pero para bien.

*     *     *     *     *


Eso es todo lo que ha dado de sí el 7º FFdA. En esta ocasión nada de rarezas recibidas por correo, ni estridencias, ni exclusividades, ni nada parecido.

Ahora a esperar otros seis meses. Gracias Joan por convocarnos.

viernes, 22 de mayo de 2015

Bares qué lugares. Cerveteca Lisboa. Lisboa #1

He ido no pocas veces a Portugal y más concretamente a Lisboa: una ciudad que me gusta demasiado, con mucho carácter y personalidad propia y en donde comer bien un buen bacalao cocinado de mil maneras es uno de los placeres de la vida que por supuesto no se pueden obviar.

Esta vez el viaje a Portugal era con motivo de un encuentro de coleccionismo organizado por Celce los días 1 y 2 de mayo. Como si no tuviéramos sitios donde celebrar en España reuniones nos vamos al país vecino. Pero como ya he dicho esto no era mucho problema para mi. Tenía ganas de viajar con toda mi "prole", el encuentro de coleccionismo era secundario. Lo principal pasar un par de días fuera de casa, paseos por el casco antiguo de Lisboa, visita al Oceanario,... Todo genial, como así fue a la postre.

Con todo y con eso tuve tiempo de escaparme la noche del sábado y poder visitar el que dicen mejor bar cervecero de todo Portugal: Cerveteca Lisboa.

Cerveteca Lisboa está situado en el Barrio Alto de Lisboa en la Praça das Flores, 62. Debido a la mala situación de nuestro hotel con respecto a la cerveceria no tuve más remedio que ir en taxi. Más parecido a un rally que otra cosa. La Praça das Flores es muy pequeña y la alta aglomeración de coches aparcados la hacen aún más. No fue nada fácil sacar una foto de la fachada del local pero la imagen es lo que hay.



Dentro del local la decoración es moderna. Con paredes en blanco, iluminado con originales lámparas realizadas con botellas vacias, pocos cuadros pero con muy buen gusto y todos ellos relacionados con la cerveza y estilos cerveceros. A la izquierda nada más entrar hay una nevera y unas estanterías. En ellas se pueden encontrar una alta presencia de cerveza norteamericana (Stone), nórdica (To Øl, Mikkeller), europea (De Molen) pero también alguna micro portuguesa: Letra, Maldita, Passarola,...


Al fondo del local está la barra quedando al lado derecho un amplio espacio en el que hay mesas y banquetas bajas, todo ello muy propenso para buenas conversaciones y además ayudado por el nivel de música. El local tiene un total de 11 grifos. Cinco de ellos dedicados a cervezas más comerciales como puedes ser: Samual Smith, Budweiser, Triple Karmeliet, Einsiedler Schwarz, Weihenstephan,...

Los otros seis grifos están situados al otro extremo de la barra, al lado izquierdo según se entra y se pueden ver cosas ya más interesantes de cara a agradar el paladar de un 'beer-geek': To Øl, Mikkeller, Dugges, Oud Beersel. Se me puso fácil si bien me hubiera gustado probar alguna micro portuguesa y ya teniendo que elegir me hubiera gustado probar la Passarola IPA en barril de mi buen amigo 'ratebeeriano' André Gonçalves que tanto me agradó en botella.


Había que comenzar por una cosa leve y refrescante así es que de primeras me decidí por la Mikkeller Simcoe Session IPA. Sin parecerse a una de las mejores IPAs que bien recuerdo de Mikkeller me ayudó para entrar en faena. Sus notas frescas lupuladas a pomelo y toques cítricos me agradaron bastante. La segunda por quitarme las más ligeras cuanto antes fue la Dugges GiuseppIPA. Notas resinosas, a cáscara de naranja y ligeros toques acaramelados ponían ya a tono el paladar. Al final del trago se nota una muy buena redondez con mucha suavidad en el paladar.


Probadas esas dos había y con el fin de poner ticks a cervezas probadas y disfrutadas había que pedir un Tasting Tray. Una opción bastante buena ya que se prueban cinco cervezas por 9 euros. La cantidad a probar unos 20cl. Viendo precios no está mal. Mi Tasting Tray fue por este orden: Einsiedler Schwarz, To Øl By Udder Means, To Øl Fuck Art - This is Advertising, Mikkeller Big Worster y Oud Beersel Jonge Lambik. Vamos una a una.

Hacía tiempo que no probaba una Schwarzbier y la Einsiedler Schwalbe-Bräu Schwarz me agradó tanto que me hubiera pedido una jarra (o un mug hablando nás en propiedad). Una cerveza muy fácil de beber que se ve dominada por sus notas a maltas tostadas, chocolate con leche, ligeramente dulce, muy cremosa y suave en el paladar. La siguió la To Øl By Udder Means (Milk Stout): con espuma densa tostada, cremosa y compacta. Fuertes notas a café y chocolate negro unido a fruta madura. En boca destacan leves notas a café y a maltas asadas a la vez de ciertos matices dolzones que se tornan ligeramente amargos al final del trago.

Continué con otra de la misma casa: la To Øl Fuck Art - This is Advertising una Abt-Quadrupel ligeramente lupulada. [No sé cuántas To Øl llevo este año, muchas. Al final de año me comprometo a hacer un recuento y ponerlo en las estadísticas de cerveza ingerida a lo largo del año. Últimamente llegan muchas cervezas de estos daneses a España y más que me encuentro en algunos de los viajes que he realizado en lo que va de año]. Esta cuádruple se ve dominada por las notas tostadas, caramelo y fruta madura, con un sabor dulce, casi llegando a ser empalagoso con notas a toffe y a caramelo. Más cercana de ser una Barley Wine por el sabor que una cuádruple.

Ya puestos era hora de probar una Barley Wine de verdad, al menos sobre el guión. La Mikkeller Big Worster Barley Wine destaca por notas dulces en nariz y a la vez una leve presencia de lúpulos con carácter frutal. En boca el ligeramente dulce, con buena base maltosa y notas acarameladas. Medianamente densa en el paladar, con notas dulzonas y una alta presencia de alcohol la cual se hace un tanto inapropiada, e incluso molesta. Había que maridar esos más de 17% ABV de alcohol o si no me iba a ser imposible terminar el tasting tray. Un plato de queijo açoreano fue la elección más idónea. Servido sobre un plato de pizarra me encontré una buena cuña de queso tipico de las Islas Azores que fue visto y no visto. En una palabra: delicioso.

Como suelo hacer últimamente me dejo alguna lámbica para el final. Si aquí además la que me ofrecen es de barril la opción es más que fácil. Para terminar hay que acabar por la puerta grande y así es como me decanté por la Oud Beersel Jonge Lambik. Breve resultado: me la esperaba mejor. No obstante hay que decir que tiene un suave sabor ácido, avinagrado, muy fácil de beber e ideal para no inciados en este tipo de cervezas y a la vez con una leve presencia a vino blanco.

Después de todo esto sólo me dio por pensar que en realidad había estado en, no sé si el mejor local cervecero de Portugal, pero sí uno de los mejores que he podido estar ultimamente con una cálida atención, con muy buenas cervezas y un ambiente más que entrañable. Todo gracias a Hugo que fue el que me atendió todo el tiempo y a Carolina y Rui. Sin lugar a dudas todo un "must" en la capital lusa.




Dirección: Praça das Flores, 62
Horario: Martes de 18:00h a 01:00h. Miércoles y jueves de 15:30h a 01:00h
Viernes y sábados de 15:30h a 02:00h. Domingos de 15:30h a 23:30h
Lunes cerrado
Facebook: /cervetecalisboa

domingo, 17 de mayo de 2015

#LaRonda33: La realidad cervecera de tu ciudad

De nuevo un mes más y esta vez es Pau Lupuloadicto el que nos insta a los bloggers cerveceros a opinar sobre un tema, en este caso, de candente actualidad: la realidad cervecera de la ciudad de la que es uno. En mi caso como muchos ya sabéis se trata de Madrid: de la gran ciudad, el centro de todo,...; pero, ¿es oro todo lo que reluce en Madrid?, ¿es acorde el panorama cervecero existente a lo que es la ciudad?, ¿es proporcionado?. Estas y otras preguntas propuestas por Pau en su convocatoria, tendrán cabida en esta entrada.


El pasado.

Aún recuerdo aquellos tiepos no muy lejanos en los que para ir a tomar una cerveza buena tenía que ir a cualquier cervecería, principalmente en el distrito de Bilbao, y escoger entre la carta a una entre las 15-20 cervezas de origen básicamente belga-alemán. Podría decir casi por orden cuáles eran mis preferencias: Salvator, Kostritzer y Belhaven Wee Heavy. Y poco más. 

Aquellas tardes pateando los centros comerciales con el fin de encontrar alguna cerveza que aún no había probado y que horas después después me iba a poner los ojos de media vuelta pensando en la maravillosa compra que había hecho y lo, buena no, busnísima que estaba la cerveza en cuestión. Todo valía.

Y aquellos locales a los que tenía que ir si quería beber una cerveza que no era ni industrial ni de importación (el término de cerveza artesana aún nos quedaba muy lejos, como a unos 600Km de distancia), más o menos siatuados en la zona de la Pza. de Santa Ana con dos brewpubs muy cercanos entre sí.

El pasado reciente.

Creo que más o menos fue allá por el 2011 cuando abrió la primera tienda especializada en su totalidad en cervezas de importación, de nuevo en el distrito de Bilbao. Una tienda en la que fácilmente uno se podía (y puede) encontrarse con más de 200 eferencias. Una gran representación de micros españolas, pero también de paises tan dispares como Sri Lanka o Armenia. Por supuesto ni que contar con Estados Unidos, Holanda, Alemania, Bélgica, Francia, Canadá o los países nórdicos. No cabía duda que el público madrileño estaba ávido de probar nuevas cervezas y no sólo las que ofrecían las cervecerías de la zona. El ëxito que tuvo en su día y actualmente tiene ha hecho posible la aparición de muchas más.

Aparecen los primeros bares-cervecerías en los que se ofrece una buena variedad de cervezas extranjeras. Todos ellos con una buena remesa de grifos, todos rotatorios. La aparición del KeyKeg hizo posible eso. El hecho de no tener que acabar el barril para poder cambiarlo por una cerveza nueva abre todo un abanico de posibilidades de cara al público.

Se suceden los festivales cerveceros. Alguno dentro de la ciudad pero los más importantes y de más repercusión a unos cuentos kilómetros. Al igual que las ferias de cerveza. Hay cervecerías que empiezan a apostar por la cerveza artesana española y así lo ratifica organizando ferias de cerveza dentro del local. Durante un par de días se citan un número de unas 10-12 micros con sus cervezas que a la postre formarán parte del portafolio cervecero ofrecio por la cervecería en cuestión.

El presente.

En cuatro o cinco años hemos podido apreciar cómo el panorama cervecero en Madrid ha crecido exponencialmente. Parece como si nos hubiera costado despertar del letargo en el que estábamos sumidos a diferencia de otras zonas del territorio nacional, pricipalmente Cataluña. Es como si nos miráramos en un espejo, pero en un espejo tal que nos refleje la imagen de lo que fue hace cinco o seis años. Lo que se deduce que Madrid va con mucho retraso en comparación con Cataluña en modo general y con Barcelona en modo particular.

Lo he dicho ya varias veces en alguna de mis entradas. La principal diferencia entre Barcelona y Madrid es que aquellos nos ganan con una de las principales características que figuran "a fuego" en alguno de sus genes: el carácter emprendedor. Un caracter emprendedor que se ve afianzado por el hecho de mirar al Mediterráneo, lo cual hace que la ciudad y sus gentes sean de un carácter más innovador, abierto a nuevas tendencias y modas que se implantan durante más tiempo que en otras zonas pasan más fugazmente. 

No obstante como ya he dicho más arriba está habiendo no un resurgir, como el Ave Fenix de Grimbergen de las entradas blogueras de estos días, ya que no existió anteriormente; pero sí se está copiando un poco la fórmula que comenzó en Cataluña con algunas diferencias. Si en Cataluña lo que predominó (por regla general) inicialmente es la aparición de muchos pequeños elaboradores, algunos de los cuales aún existen y unos pocos de ellos ahora pasan más desapercibidos en comparación a los nuevos que aparecen casi semanalmente. En Madrid hubo una época que aparecieron unos pocos que aún hoy continúan con mayor o menor éxito; pero lo que más a predominado es la aparición de más tiendas cerveceras y la continua apertura de cervecerías (ya lo comento más arriba). Aparte de que otras decanas hayan dado un giro a sus cartas y en vez de ofrecer sólo cerveza de importación ahora también miran a las micros nacionales. 

También hay que decir que el gran Steve  Huxley ha creado escuela y en cambio en Madrid no ha sido hasta hace poco cuando otro grande, Boris de Mesones, el que se ha dejado caer últimamente por la capital, no sólo apadrinando ciertas elaboraciones aquí sino en alguna otra provincia.

Pese a las aperturas de los nuevos locales, las de las tiendas cerveceras, las pocas nuevas elaboraciones, los eventos cerveceros...; creo que no es ni suficiente no está acorde a una ciudad con más de tres millones de habitantes. En concreto y de lo que más se cojea es de eventos cerveceros, llámese feria/festivales. Contacto muy a menudo con gente de Ratebeer los cuales vienen de turismo y un aspecto que hace que se queden sorprendidos es cuando les digo que en Madrid (contando provincia) apenas llegan a cinco los eventos cerveceros a lo largo del año. Es impensable.

Viendo la asistencia de público cuando se celebra algún evento llama más la atención este aspecto. En Madrid hay mercado más que de sobra no para tener una o incluso dos ferias cada fin de semana como ocurre algunas temporadas en Cataluña. Eso sería saturar el mercado e incluso innecesario. Pero sí como para tener una al mes, con cierta constancia y buena oferta de elaboradores. Llamémosle licencias, permisos, cuotas de las aseguradoras o qué sé yo pero sorprende lo mucho que cuesta que haya algo en Madrid y lo poco que cuesta, no ya en Cataluña, sino también en otras zonas en las que se unen unos cuantos que lesliga la cerveza y montan un sarao.

El futuro inmediato.

Bien poco va a variar, pienso yo. Si bien es cierto que se van a seguir abriendo nuevos locales (mirándolo desde el más purooptimismo), no creo que haya un punto de inflexión a corto plazo en el que digamos: "Vale, en este año vamos a tener 5 ferias más con respecto al año pasado, y encima van a tener continuidad en el tiempo". Si acaso todo será más progresivo, muy lentamente. Esta faceta no se va a contagiar del ritmo frenético de Madrid.

Hace cosa de dos semanas me enteré gracias a sus protagonistas que va a aparecer una nueva micro en la ciudad de Madrid en la que la comida jugará un papel importante. Luego hay rumores que una conocida marca escocesa va a abrir un local franquicia en la ciudad de Madrid. Y otros proyectos... 

Todo es poco para una ciudad que ofrece muchas posibilidades dentro de este campo.


lunes, 11 de mayo de 2015

Bares qué lugares. La Fine Mousse. París #4

Si habéis leído la anterior entrada referente a Les Trois 8 ya os comenté que éste se encontraba muy cerca de la parada de metro de Menilmontant. Pues bien, La Fine Mousse se encuentra cercano a la misma estación de metro pero en el sentido opuesto. El bar se encuentra haciendo esquina entre las calles de Passage de Ménilmontant y la Avenue Jean Aicard. Justo enfrente del local está situado el restaurante con el mismo nombre y que cuenta con 10 grifos. La visita al mismo es una cuenta pendiente para mi próximo viaje a París de aquí a poco más de un mes vista.


Veinte son, por otra parte, los grifos con los que cuenta el bar, todos ellos puestos en hilera sobre la pared. La barra es muy amplia si bien tiene dos zonas más bien diferenciadas; una la que queda justo enfrente de la barra y en donde hay complicaciones con las estrecheces si hay saturación de gente y otra zona más amplia desde se divisan de igual forma todos los grifos, si bien no se tiene la pizarra con las cervezas escritas a la vista pero eso lo suplen con un papel impreso en donde ponen cada grifo lo que tiene y una brevísima descripción organoléptica junto al estilo, la graduación y el precio. La siguiente foto está tomada desde esta última zona.




Entre los grifos hay gran predominio de cervezas de micros francesas pero también uno se puede encontrar con alguna sorpresa que la hacen alegrar más la vista si cabe. Tal es el caso de ver una Black Damnation II Mocha Bomb o una Cantillon Gueuze. Pero empecemos desde el principio para no perder comba.

Nada más divisar la pizarra uno se siente como sin saber qué elegir para comenzar ya que para finalizar lo tengo claro: cualquier de las dos cervezas nombradas en el párrafo anterior. Pido recomendación. Y la primera que me aconsejan es la Get Radical Wollt ihr das Bett in Flammen Sehen. Me sorprendió el nombre: igual que una canción de uno de mis grupos preferidos: Rammstein. La cerveza es elaborada por los parisinos Get Radical en las instalaciones de Corrézienne (región Lemosín), notas a lúpulos florales, muy maltosa con leves notas cítricas y buen amargor final. A esta Imperial IPA le siguió una Biere de Garde, si empezaba fuerte desde el principio la cosa iba a acabar mal. La elegida para la ocasión fue la La Vallée de Chevreuse Volcelest Blonde (región de Île-de-France), leve amargor, notas herbales y cierta sequedad en boca al final del trago.

L’Agrivoise Vue sur l’Amer
No termino de tomar la medida de las Biere de Garde así es no tuve más remedio que volver a las andadas y decantarme por la L’Agrivoise Vue sur l’Amer (región Ródano-Alpes), una IPA que me encantó y que a la postre junto a la primera cerveza que me tomé allí fue de mis preferidas en cuanto a micros francesas se refiere y de cuantas ofertaba el local. Es una cerveza cobriza con matices cítricos, resinas y levemente notas a caramelo, muy refrescante y cierta cremosidad final.

La cuarta del plantel fue una Saison, un estilo que también me cuesta. La cerveza: Thiriez Etoile Du Nord (región Nord-Pas-de-Calais). A pesar que mis gustos aún no se han decantado por estas cervezas me agradó bastante; y es que las notas cítricas, unidas a matices de miga de pan y ligeramente dulce con leve maltosidad fueron ideales para abrir boca y disfrutar de un buen plato de quesos franceses.


Para acabar con las micros francesas que ofrecía La Fine Mousse que no había probado me tuve que decantar con la La Vallée du Giffre Robust Porter (región Ródano-Alpes) la cual maridé con una riquísima bandeja de quesos típicos franceses. En cuanto a la cerveza he de decir que tiene una alta presencia a café, con matices a vermuth y maltas asadas. Muy curiosa esa mezcla de matices que la hacían muy fácil de beber. En cuanto a los quesos. Este alimento ya de por sí, en todas sus variantes creo que es una de las comidas que mayor placer culinario me aporta. Los de esta bandeja no iban a ser menos, sencillamente espectaculares. Los tres en cuestión son el Tomme de Savoie; riquísimo en el que se notaba muy claramente su elaboración a partir de leche cruda; Comté con 18 meses de maduración, muy bueno y con mucho carácter en boca; y el Tomme de Chèvre fuerte y con bastante cremosidad.

La gran traca final vino después. No podía pasar por alto la Struise Black Damnation II - Mocha Bomb y además me parecía ideal para terminar tan insigne tarde-noche. Sus notas en nariz a fruta madura, maltas tostadas y barrica; y en boca leve dulzor, fuerte presencia a café y chocolate negro, ciruelas maduras y pasas hicieron que disfrutara sobremanera de esta cerveza. De nuevo Struise no me dejaba indiferente y es que con cualquiera de las Black Damnation es difícil.

A todo esto como no entablar un poco de conversación con Remy que estaba detrás de la barra; hablando del panorama microcervecero y otros temas. Remy me dijo que si quería alguna otra más que corría a su cargo. No dudé ni un momento y me decanté por la Cantillon Gueuze Bio que la tenía pinchada en barril. Una cerveza de la que ya se ha dicho todo y de la que todo que se diga es poco. Ideal para terminar la jornada y mantener el listón tan alto como me habían dicho sobre este local. En definitiva el mejor que visité durante mi estancia en París en aquellos diez días.

Dirección: 6 Avenue Jean Aicard - 75011 Paris
Horario Bar:  Lunes a domingo de 1700h a 0200h
Teléfono: +33 (0)9 80 45 94 64
Facebook: /lafinemousse

martes, 5 de mayo de 2015

Un hotel en el que te dan la lata para dormir

Uno de los sitios más extravagantes o cuando menos curioso que uno puede encontrar para dormir unas noches en medio de Dinamarca es este hotel llamado Can Sleep Hotel. Está situado a orillas del lago Skanderborg muy cerca de Aarhus.


Si por algo llama la atención este hotel es porque sus habitaciones son réplicas de latas de cerveza del grupo Royal Unibrew (el segundo grupo cervecero en Dinamarca) que abre sus puertas tan solo una vez al año y en el que sus habitaciones se asignan por sorteo dentro de los eventos que surgen en torno al festival de música Smukfest. Los afortunados y asistentes al festival pueden decir que han dormido en una lata de cerveza; los que aún yendo al festival no consiguen alojamiento, éste lo tienen disponible al lado del lago.


Las dimensiones de cada habitación aunque modestas están muy bien aprovechadas. Cada lata tiene unos 2.20m de diámetro y unos 3.75 de altura y dan cabida a dos personas en sus dos plantas. La de abajo está compuesta por un salón y un minibar en el que diariamente la cerveza consumida es reemplazada. En la de arriba, desde la cual se accede por medio de una escalera, se compone de una cama doble con vistas por medio de una claraboya.


El hotel lo componen un total de 121 habitaciones-lata a un coste de unos 3500DKK (469€) cada noche. Por otro lado las habitaciones están dispuestas a modo de six-packs como los que podemos encontrar en cualquier supermercado.


Ya sabéis una opción de alojamiento de Dinamarca; eso sí, hay que tener suerte para poder alojarse en estas latas pero después de ello podréis presumir de haber vivido una experiencia seguramente única.